Mega Zoé
Estudio #1007Iglesia en las casas

Escondite: el Aposento

Escondite: el Aposento llama a huir de la tentación y caminar con sabiduría espiritual.

Antiguo TestamentoProverbiosSEMANA DEL 27 NOV @ 3 DICIEMBRE DE 20184 min lectura

"El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado." Podemos ser personas SABIAS cuando somos temerosos de lo que es el mal, por el contrario, lo otro sería no temer y ser INSENSATOS. Cada quien hace conforme a lo que hay dentro de sí. Cuando se le teme a algo es porque se puede entender que es dañoso, malo. Cuando uno cree que puede sobrevenirle algo que uno no desea, nos asustamos, llegamos a tener miedo. Entonces se cuida uno ¡apartándose del mal!

Diferente a la persona temerosa y sabia, está el que es insensato, que muestra imprudencia e inmadurez en su vida. Ese vive con ausencia de sensatez. No tiene buen juicio, es imprudente, pues actúa sin tomar sus decisiones con madurez ni cordura.

Así que lo que haces con tu vida, para ser sabio o insensato, así será tu vejez: ¡dulce o amarga!

I. EL HOMBRE SABIO TEME:

A. Es cauteloso y precavido:

Es una persona prudente, cuida sus pasos porque tiene buenos pensamientos siendo temeroso del mal.

Sabe que cada paso que da le conduce a un lugar, y ese lugar, puede ser ¡para su bien o para su dolor!

¡No existe el descuido en su vida!

Cuando habla o actúa lo hace con cuidado y con reservas para evitar un daño o un peligro.

Por tanto: HUYE DEL MAL, ¡y nunca podrá caer!

Él es contrario al insensato, ¡que va de cabeza al mal!

El insensato es la persona que no está dotado de buen juicio.

Hay que cuidar nuestra persona de no parecer ser tontos en nuestros actos, como lo son los insensatos.

El insensato es ligero, disparatado y actúa sin sentido.

El hombre sabio teme, en el sentido de que es cauteloso, es astuto, listo, prudente, cuidadoso, es precavido, tiene precaución de lo que puede venirle en su vida.

EL TEMOR ES UNA EXCELENTE FORMA DE CUIDAR Y CONSERVAR TODAS LAS COSAS ¡QUE SON SANTAS!

TAMBIÉN EL TEMOR ES UNA EXCELENTE FORMA DE PROTEGERNOS CONTRA TODAS LAS COSAS ¡QUE NO SON SANTAS!

De sabios es el apartase del mal, no llegar a estar cerca del pecado exponiéndose ¡a caer en él!

De los insensatos (ausencia de buen juicio) es el confiarse hasta dejar toda precaución y pensar "que lo saben todo" y que nada les puede hacer daño.

Tal vez te arrepientas de haber pecado, pero piensa ¿a cuántos le haces daño cuando pecas? Dios perdona, pero ¡la vida castiga! Cuando se peca se pierde el amor de aquellos que están alrededor.

Además, los insensatos ¡no hacen caso a nadie que les avise!

B. (Proverbios 22:3 "El avisado ve el mal Y SE ESCONDE; más los simples pasan y reciben el daño.")

El avisado es el advertido, el despierto.

El avisado es el que tiene las experiencias y la astucia necesaria para saber lo que le conviene hacer en cada momento.

Noé fue un hombre avisado, escondiéndose él y a su familia en el arca. ¡Lleva tú a los tuyos al Arca!

El mal se puede ver venir: mayormente donde hay tentación. Es fácil prever, qué si nos metemos en ella, habrá pecado y luego ¡habrá castigo!

¡Dios avisa antes de golpear!

Noé se escondió en el Arca por el peligro de destrucción que veía venir.

El hombre prudente ve el peligro y SE ESCONDE, es decir, evita QUE EL MAL LE ALCANCE.

El simple, el ingenuo e ignorante, no se percata del peligro y en lugar de esconderse, sigue adelante y recibe el daño, ¡le alcanza el mal!

Las personas descuidadas e indiferentes sufrieron por ello, siempre les sucederá así a los que tal viven.

C. (Isaías 26:20 "Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; ESCÓNDETE un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación.")

"…entra en tus aposentos…" Si Dios ha de derramar sus juicios, vayamos a nuestra habitación para no ver el mal.

En nuestros aposentos secretos, allí tenemos que ESCONDERNOS, "…cierra tras ti tus puertas…"

ESCÓNDETE de los juicios, de las tentaciones, cubre a tu descendencia, "…escóndete un poquito; por un momento, en tanto que pasa la indignación." (que pasa el enfado ante un hecho indigno).

Nuestros aposentos son nuestros lugares de adoración y estudio de la Biblia.

Allí nadie te puede hacer daño, así no caerás en tentación.

Jesús oró en lo que fue SU APOSENTO, allá en el huerto, al pie del Monte de los Olivos.

¡Entra en tu aposento para que no seas envuelto en la tormenta!

Dios mismo nos cerrará la puerta para que nuestro refugio sea más seguro, como hizo con Noé (Génesis 7:16 "…y Jehová le cerró la puerta.") cuando venía la destrucción y lo llevó provisto de todo y lo libró de los juicios que vinieron sobre la tierra.

Cuando vemos los peligros graves, ¡BUENO ES RETIRARSE Y ESCONDERSE AL APOSENTO! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz