"El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado." Podemos ser personas SABIAS cuando somos temerosos de lo que es el mal, por el contrario, lo otro sería no temer y ser INSENSATOS. Cada quien hace conforme a lo que hay dentro de sí. Cuando se le teme a algo es porque se puede entender que es dañoso, malo. Cuando uno cree que puede sobrevenirle algo que uno no desea, nos asustamos, llegamos a tener miedo. Entonces se cuida uno ¡apartándose del mal!
Diferente a la persona temerosa y sabia, está el que es insensato, que muestra imprudencia e inmadurez en su vida. Ese vive con ausencia de sensatez. No tiene buen juicio, es imprudente, pues actúa sin tomar sus decisiones con madurez ni cordura.
Así que lo que haces con tu vida, para ser sabio o insensato, así será tu vejez: ¡dulce o amarga!
I. EL HOMBRE SABIO TEME:
A. Es cauteloso y precavido:
Es una persona prudente, cuida sus pasos porque tiene buenos pensamientos siendo temeroso del mal.
Sabe que cada paso que da le conduce a un lugar, y ese lugar, puede ser ¡para su bien o para su dolor!
¡No existe el descuido en su vida!
Cuando habla o actúa lo hace con cuidado y con reservas para evitar un daño o un peligro.
Por tanto: HUYE DEL MAL, ¡y nunca podrá caer!
Él es contrario al insensato, ¡que va de cabeza al mal!
El insensato es la persona que no está dotado de buen juicio.
Hay que cuidar nuestra persona de no parecer ser tontos en nuestros actos, como lo son los insensatos.
El insensato es ligero, disparatado y actúa sin sentido.
El hombre sabio teme, en el sentido de que es cauteloso, es astuto, listo, prudente, cuidadoso, es precavido, tiene precaución de lo que puede venirle en su vida.
EL TEMOR ES UNA EXCELENTE FORMA DE CUIDAR Y CONSERVAR TODAS LAS COSAS ¡QUE SON SANTAS!
TAMBIÉN EL TEMOR ES UNA EXCELENTE FORMA DE PROTEGERNOS CONTRA TODAS LAS COSAS ¡QUE NO SON SANTAS!
De sabios es el apartase del mal, no llegar a estar cerca del pecado exponiéndose ¡a caer en él!
De los insensatos (ausencia de buen juicio) es el confiarse hasta dejar toda precaución y pensar "que lo saben todo" y que nada les puede hacer daño.
Tal vez te arrepientas de haber pecado, pero piensa ¿a cuántos le haces daño cuando pecas? Dios perdona, pero ¡la vida castiga! Cuando se peca se pierde el amor de aquellos que están alrededor.
Además, los insensatos ¡no hacen caso a nadie que les avise!
B. (Proverbios 22:3 "El avisado ve el mal Y SE ESCONDE; más los simples pasan y reciben el daño.")
El avisado es el advertido, el despierto.
El avisado es el que tiene las experiencias y la astucia necesaria para saber lo que le conviene hacer en cada momento.
Noé fue un hombre avisado, escondiéndose él y a su familia en el arca. ¡Lleva tú a los tuyos al Arca!
El mal se puede ver venir: mayormente donde hay tentación. Es fácil prever, qué si nos metemos en ella, habrá pecado y luego ¡habrá castigo!
¡Dios avisa antes de golpear!
Noé se escondió en el Arca por el peligro de destrucción que veía venir.
El hombre prudente ve el peligro y SE ESCONDE, es decir, evita QUE EL MAL LE ALCANCE.
El simple, el ingenuo e ignorante, no se percata del peligro y en lugar de esconderse, sigue adelante y recibe el daño, ¡le alcanza el mal!
Las personas descuidadas e indiferentes sufrieron por ello, siempre les sucederá así a los que tal viven.
C. (Isaías 26:20 "Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; ESCÓNDETE un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación.")
"…entra en tus aposentos…" Si Dios ha de derramar sus juicios, vayamos a nuestra habitación para no ver el mal.
En nuestros aposentos secretos, allí tenemos que ESCONDERNOS, "…cierra tras ti tus puertas…"
ESCÓNDETE de los juicios, de las tentaciones, cubre a tu descendencia, "…escóndete un poquito; por un momento, en tanto que pasa la indignación." (que pasa el enfado ante un hecho indigno).
Nuestros aposentos son nuestros lugares de adoración y estudio de la Biblia.
Allí nadie te puede hacer daño, así no caerás en tentación.
Jesús oró en lo que fue SU APOSENTO, allá en el huerto, al pie del Monte de los Olivos.
¡Entra en tu aposento para que no seas envuelto en la tormenta!
Dios mismo nos cerrará la puerta para que nuestro refugio sea más seguro, como hizo con Noé (Génesis 7:16 "…y Jehová le cerró la puerta.") cuando venía la destrucción y lo llevó provisto de todo y lo libró de los juicios que vinieron sobre la tierra.
Cuando vemos los peligros graves, ¡BUENO ES RETIRARSE Y ESCONDERSE AL APOSENTO! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Escondite: el Aposento
Proverbios 14:16
“El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado.”
El sabio le teme al mal y se aparta de él; el insensato se muestra insolente y confiado. Lo que haces con tu vida, para ser sabio o insensato, así será tu vejez: dulce o amarga. Cuando vemos los peligros, bueno es esconderse en el aposento. Estos son los puntos para la semana.
- El sabio es cauteloso y precavido: cuida sus pasos, habla y actúa con cuidado, porque sabe que cada paso lo lleva a un lugar que puede ser para su bien o para su dolor.
- El temor es una excelente forma de cuidar las cosas santas y de protegernos contra las que no lo son. De sabios es apartarse del mal y no acercarse al pecado exponiéndose a caer en él.
- El insensato se confía, piensa que lo sabe todo y que nada le hará daño, y no hace caso a nadie que le avise. Dios perdona, pero la vida castiga, y el pecado daña a los que están alrededor.
- El avisado ve el mal y se esconde; los simples pasan y reciben el daño. El mal se puede ver venir, sobre todo donde hay tentación, y Dios avisa antes de golpear.
- Noé fue un hombre avisado: vio venir la destrucción y se escondió con su familia en el arca. Lleva tú también a los tuyos al Arca, porque los descuidados sufren el daño.
- «Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas». Nuestros aposentos son los lugares de adoración y de estudio de la Biblia; allí nadie te puede hacer daño ni caerás en tentación.
- Jesús oró en su aposento, en el huerto. Dios mismo cierra la puerta para que el refugio sea más seguro, como hizo con Noé cuando vino la destrucción sobre la tierra.
Separa esta semana un lugar y una hora fijos para orar y leer la Biblia, y cuando veas venir una tentación, en vez de acercarte, retírate a tu aposento.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Noé Escondido en el Arca
Proverbios 14:16
Para leer en voz alta con los niños
“El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el sabio le tiene miedo a lo malo y se aleja; el que no piensa se cree que nada le va a pasar. El estudio nos recuerda a Noé, que vio venir el peligro y se escondió con su familia en el arca, y Dios le cerró la puerta.
- Ser sabio no es saber muchas cosas: es tener cuidado. El sabio mira bien por dónde camina, porque cada paso lo lleva a un lugar bueno o malo.
- El que no piensa se cree que lo sabe todo y no hace caso cuando le avisan. Luego se mete en problemas y también lastima a otros.
- Dios avisa antes de que llegue el castigo. Él le avisó a Noé, y Noé obedeció y se escondió en el arca antes de la lluvia.
- Los que no hicieron caso siguieron como si nada, y el agua los alcanzó. Lo malo tiene consecuencias, aunque uno crea que no.
- Tú también tienes un escondite: tu aposento, el lugar donde oras y lees la Biblia. Allí Dios te cuida de lo malo y de la tentación.
- Jesús también tenía su lugar para orar, en el huerto. Si Él oraba, cuánto más nosotros necesitamos entrar a nuestro aposento cada día.
¿Dónde en tu casa puede estar tu aposento para orar?
Escoge ese lugar esta semana y ve allí a orar todas las noches antes de dormir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
