Debemos saber según la historia bíblica lo que le pasó a Israel, el pueblo escogido de Dios, cuando tuvieron la oportunidad de entrar a la tierra prometida. Ellos dejaron a Dios y por tal razón, los que habían recibido la promesa de entrar y participar de aquella tierra que fluía leche y miel, ¡A ELLA NO LLEGARON! Solamente llegaron los que contaban con menos de veinte años de edad. Los demás se habían rebelado contra Dios y murieron en el camino; aquellos dejaron a Dios y se perdieron, obteniendo para sí mismos una eternidad tortuosa. Hay que cuidarse porque estos hombres y mujeres dejaron que la tibieza y la apostasía los desviaran de la fe y del amor de Dios.
I. Lo que le sucedía al transgresor de la Ley en aquellos tiempos (Vs.28 "El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos MUERE IRREMISIBLEMENTE.")
A. Sucedía así con el que se hacía apóstata de la Ley (que entraba en desafío, rebelión y abandono de la fe).
Aquel que violara la Ley de Moisés, volviéndose un idólatra, ¡moría sin compasión!
La culpa del transgresor era certificada por el testimonio de dos o tres testigos (Deuteronomio 17:2 - 6).
Irremisiblemente, significa que no puede perdonarse por ser muy grave, ¡algo imperdonable!
¡Dios no es algo más! ¡ÉL ES EL YO SOY, EL QUE HA SIDO Y SIEMPRE SERÁ!
B. (Vs.29 "¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?") El ser rebelde en este tiempo, el que se rebela contra Cristo luego que conoce, será considerado ¡digno de mucho mayor castigo! La razón: ¡que el privilegio ha sido mucho mayor!
La enormidad del pecado del apóstata se ve en los tres cargos que se presentan contra él (Vs.29):
a. Primer cargo: HA PISOTEADO (hollado, humillado) AL HIJO DE Dios. Después de haber profesado ser seguidor de Jesús, ahora el apóstata declara descaradamente que no quiere tener nada más que ver son Él. ¡Niega toda necesidad de Cristo como Salvador y lo rechaza como su Señor!
b. Se dice que, en Japón, en tiempo de gran persecución hacia los cristianos, tenían un crucifijo que usaban para probar si las personas eran o no creyentes. Ponían el crucifijo en el suelo con el rostro de Cristo hacia arriba y todos debían pisarle el rostro a aquella figura. Los no cristianos no vacilaban en pisar el rostro de Cristo; los verdaderos cristianos rehusaban hacerlo y esos ¡eran ejecutados! Se cuenta que el rostro de Jesús quedó desgastado y arruinado de tantas pisadas.
c. Segundo cargo: HA TENIDO POR INMUNDA LA SANGRE DEL PACTO EN LA CUAL FUE SANTIFICADO. El apóstata tiene como inútil (la considera impura) la sangre de Cristo con la que fue ratificado (aprobado, validado, aceptado) el Nuevo Pacto. La sangre de Cristo es lo que hace válido el Nuevo Pacto. Cuando el apóstata creyó éste había sido separado por la sangre del Señor a un puesto de privilegio formando parte del Cuerpo de Cristo. Había sido santificado por medio de su asociación con el pueblo cristiano del mismo modo que el marido incrédulo es santificado por su mujer creyente (1 Corintios 7:14). (Aunque eso no quiere decir que el marido sea salvo, sino separado.)
d. Tercer cargo: HICIERE AFRENTA AL ESPÍRITU DE GRACIA. El Espíritu de Dios lo había iluminado (al apóstata) tocante a las Buenas Nuevas, le había convencido de pecado y le había señalado a Cristo como el único Refugio del alma. Pero él ha ultrajado (ofendido, despreciado) al Espíritu de gracia menospreciándolo de una manera absoluta, a Él y a la salvación que le ofrecía.
2. (Vs.30) El repudio (rechazo) voluntario del Amado Hijo de Dios es un pecado de una enorme magnitud. Dios se sentará en juicio contra todos los que se hagan culpables de tal cosa. Él ha dicho: "Mía es la venganza, yo daré el pago…" (Deuteronomio 32:35). Venganza mediante una justicia íntegra (pura, intachable). Es sencillamente la aplicación de lo que la persona realmente merece. Conociendo el carácter de Dios, podemos estar seguros de que hará como lo ha dicho, retribuyéndole (pagándole) al apóstata con la justa medida.
3. "El Señor juzgará a su pueblo." Esto significa que aquellos que son santificados, (1 Corintios 7:14) como la esposa santifica al esposo, los que se santifican con el pueblo de Dios, PERO VIVEN EN UNA DOBLE VIDA, Dios se vengará de ellos, se vindicará con un justo juicio como a los malos.
4. (Vs.31) "¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!" Nosotros no estamos entre los que van a caer en manos del Dios vivo para juicio, porque tal cosa es ¡HORRENDA! ¡Hay que cuidarse de la tibieza!
5. Si eres fiel, y te has mantenido en Él ¡nada te puede tocar!
6. ¡Estos pasajes bíblicos son para que todos los que profesan el nombre de Cristo queden advertidos de las terribles consecuencias de apartarse de Él! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
