Es muy importante conocer la diferencia entre la verdadera y la falsa sabiduría. No podemos confundir la sabiduría con la cantidad de conocimiento que se tenga, sino que la sabiduría implica la forma de vivir de la persona, es cómo vives tu vida cada día. Muchos hablan como si fueran sabios, pero su vida dice y grita otras cosas. No es la posesión (poseer) del conocimiento con el que cuenta alguna persona, sino como se lo aplica a sí mismo. La persona sabia es la que manifiesta la vida de Cristo dejando ver a todos el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23). El fruto del Espíritu es ¡amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza!
El hombre posee la sabiduría humana (mundana) actuando según los principios de este mundo. Su conducta no da evidencia alguna de VIDA DIVINA en su interior, a menos que se haya convertido y consagrado al Señor Jesucristo.
I. El que es sabio y entendido lo demuestra mediante su buena conducta ("¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en SABIA MANSEDUMBRE." Vs.13).
A. El espíritu humilde proviene de la sabiduría. (Mateo 11:29 "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas…").
La verdadera sabiduría estaba en Jesús.
El sabio no es arrogante, no es orgulloso; es manso y humilde de corazón
Si en verdad eres sabio ¡tendrás la marca de la humildad genuina!
El sabio tiene mansedumbre = manso es el que no ataca ni actúa con agresividad, es tranquilo.
¡Como vive la persona así deja ver si tiene o no sabiduría!
(Vs.14) EL DE SABIDURÍA MUNDANA está caracterizado por tener celos amargos, es egoísta y ambicioso en su corazón (Del corazón es de donde salen todos los males.) El egoísta tiene un excesivo amor a sí mismo, vive centrado en su propio interés y no le importan los demás. (¡Pobrecito, su alma arderá en el infierno!) Ambicioso es el que busca conseguir algo cual difícil sea, perjudicando a quien sea.
Su pasión en la vida es favorecer sus propios intereses, buscar para sí lo que cree que le va a destacar.
Siente celos de todo competidor y es cruel en sus tratos con ellos. Puede ser amargamente celoso de otro.
Está orgulloso de su sabiduría mundana, la que le ha dado éxito en todo lo que se ha propuesto.
Sin embargo, esto no es sabiduría en lo absoluto, sino una negación práctica de la verdad que dice: ¡que el hombre verdaderamente sabio es verdaderamente humilde!
(Vs.15 "…porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.")
Un liderazgo en la iglesia de los sabios de este mundo ¡sería un gran peligro para la iglesia!
La falsa sabiduría terrenal, natural, o sensual y demoníaca es contraria a la del Espíritu Santo.
Debemos mantenernos constantemente en guardia en contra de permitir que los principios mundanos nos guíen en los asuntos espirituales.
Hay una progresión (avanzar o proseguir) intencionada hacia abajo (ya no del cielo) en estas tres cualidades: a) Terrenal: es una sabiduría que no es del cielo, sino de esta tierra. b) animal (natural, o sensual): que no es fruto del Espíritu Santo, sino de la naturaleza inferior del hombre. c) diabólica: con acciones que se parecen más a la conducta de los demonios que a la de los hombres.
(Vs.16) Allí hay celos y codicia, pleitos y rivalidad = enemigos que compiten entre sí. Se encontrará también en esta sabiduría falsa la perturbación (alterar el orden o la quietud), desavenencia (falta de acuerdo) y toda otra obra perversa (obra de mucha maldad consciente y disfrutando de ello).
(Vs.17) LA SABIDURÍA QUE PROVIENE DE Dios es primeramente PURA en pensamiento, en palabra y acción, es limpia. Es PACIFICA: un sabio ama la paz y hará todo lo que esté en su mano para mantener la paz sin "sacrificar la pureza." Es AMABLE: se acomoda al gusto o la voluntad de alguien por bondad, no es abrumadora (no agobia, no preocupa en exceso a otros), es cortés y considerada. Es BENIGNA: es compasiva, serena, conciliadora, que está dispuesta a oír, a razonar, dispuesta a ceder cuando la verdad lo demanda.
La sabiduría de lo alto está LLENA DE MISERICORDIA Y DE BUENOS FRUTOS.
Esta llena de misericordia para los que están en el mal y ansiosa en ayudarles a encontrar el camino recto.
La verdadera sabiduría es SIN HIPOCRESÍA: es sincera y genuina, no pretende ser otra cosa de lo que realmente es.
¡No vive para el cuerpo, sino para el espíritu!
(Vs.18) "Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz."
La verdadera sabiduría es amante de la paz.
El sabio pacificador tiene un clima de paz y la cosecha es la justicia.
Es como un granjero que quiere conseguir una cosecha de justicia.
¿Se puede conseguir esto en una atmósfera de peleas y altercados? ¡No! La siembra ha de tener lugar bajo condiciones de paz. Tiene que ser hecha por ¡aquellos que son de una disposición pacífica!
Se producirá una cosecha de rectitud en sus propias vidas y en las vidas de aquellos a los que ministren.
Para saber si tienes la sabiduría de Dios en ti, debes preguntarte: ¿Sirvo al Señor sin preocuparme de quien recibe el crédito por ello o empleo a veces medios dudosos para conseguir buenos resultados?
¿Me hago culpable al adularme para influir sobre la gente?
¿Abrigo celos y resentimiento en mi corazón?
¿Recurro al sarcasmo y a observaciones agrias?
¿Soy puro en mi pensamiento, en mi manera de hablar, en mi moralidad?
¡Si soy sabio, se verá en mi buena conducta! ¡Mostremos la verdadera sabiduría y no la falsa! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
