Betel era en sus comienzos una aldea cananea cuyo nombre era "Luz" (Vs.19). Nosotros conocemos de un Dios que llama al hombre. Allí, ¡Dios llamó a Jacob! Nuestro Dios tiene principios; uno de estos principios es que Él ES FIEL. No sé si has podido ver SU FIDELIDAD para con tu vida. ¿Dónde está Dios en tu vida? Fácil es decir y hasta das el cuello afirmando que Dios está en ti. Si está en ti, pues debe brotar de adentro de tu persona la fidelidad, por todo lo que Él es. ¡Si Él está en alguien, a esa persona le sale lo de Él! Dios se acerca para tener una comunión real, continua e íntima con el hombre. ¡Así se le acercó a Jacob! Una relación entre el cielo y la tierra, aun cuando sabemos que en particular, ¡Dios está en Su gloria y el hombre en su soledad!
I. 1 Timoteo 3:15 "…sepas cómo debes conducirte en la CASA DE Dios…" ¡Fielmente!
A. En la CASA DE Dios, que es la Iglesia del Dios viviente, columna y baluarte (parte que sobresale de una fortificación militar y que sirve para la defensa) de la verdad.
Eso hizo Jacob, para con Dios: ¡Aprender a conducirse (como vivir, conducta) con su Dios! ¡Vivir fiel!
(Génesis 27:41-45) Jacob estaba desolado (emocionalmente arruinado). Cuando uno tiene a Dios hace esto, se aleja del bullicio y no espera del hombre, sino que busca y espera en absoluto en Dios.
(Vs.11) Jacob tenía en aquella soledad una cama dura, piedra por almohada y el firmamento por dosel (tela que cubre sobre una cama parecido al mosquitero).
Su viaje era un viaje en desesperanza, sin dosel, ni cortinas, en su soledad.
(Vs.12-15) PERO, EN EL MAL MOMENTO DE JACOB, ¡Dios SE LE REVELA!
¡Vio al Omnipotente en el mejor sueño de su vida!
Soñó con una escalera que llegaba desde la tierra hasta el cielo y vio a los ángeles de Dios que subían y bajaban por ella y Jehová estaba en lo alto de ella.
¡Por Su providencia Dios mantiene UNA COMUNIÓN ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA!
(Vs.15) ¡Jacob tenía en Dios un buen guía y guardián en su ir y venir! Amén.
¡Los ángeles subían y bajaban como si hubiesen estado acompañando a Jacob en su viaje!
(Hebreos 1:13,14) En tu vivir aquí no tendrás mucha gente que quieran lo bueno para ti, pero ¡sí tendrás la compañía de ángeles invisibles que te protegerán y te animarán!
(Vs.13-14) Las promesas para Abraham e Isaac eran también para él mismo.
Dios le promete que su descendencia se multiplicaría de modo extraordinario como el polvo de la tierra.
¡Fíjate y busca en tu vida todas las promesas que hay para ti!
Una maravillosa promesa para Jacob: ¡El Mesías saldría de sus lomos (Vs.14 "…todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.")!
(Vs.15) Jacob temía por su enemigo, su hermano Esaú (Génesis 27:41-45).
Dios le promete guardarlo. "…Yo estoy contigo…" Era un largo viaje, iba solo por un camino desconocido y hacia un país distinto. Así mismo, Dios nos cuida también a nosotros, sus hijos, que hemos creído en Jesucristo.
¿Quién te puede ayudar con lo que Él pide de ti? ¡Él mismo, Él es quien también promete ayudarte!
Guardaría a Jacob en las dificultades con su tío Labán (Vs.29:10), en su servicio a él, pues Dios sabía todo. También le promete guardarlo por dondequiera que fuera y que le regresaría a su tierra de Canaán.
B. (Vs.16-22) "Ciertamente Jehová está en este lugar y YO NO LO SABÍA." Jacob había salido huyendo de
su hermano que estaba muy molesto con él, había salido huyendo sin esperanza para nada, en soledad.
Pero, ahora vemos la devoción de Jacob con una entrega total por la experiencia que tuvo con Dios.
¡Escasea hoy en día la devoción a Dios! ¡Hay mucha ambición personal! ¡Se anhela más una posición de liderato que el encuentro con el Señor Jesucristo!
Jacob reconoce que Dios estaba en aquel lugar y que Dios lo cuidaba y lo acompañaba.
¡DONDE ESTEMOS, ÉL ESTARÁ!
(Vs.17) "Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo."
Jacob marcó su experiencia con una piedra que puso como señal, igual que Abraham hacía en los lugares en que Dios le aparecía; ahora no era el tiempo para levantar un altar. Solo derramó aceite sobre la piedra y luego haría altar a Dios cuando hubiere vencido en su totalidad (Génesis 35:7).
(Vs.19) Le puso a aquel lugar el nombre, ¡BETEL, CASA DE Dios!
(Vs.20-22) Jacob hace voto, expresó su preferencia hacia Dios de ahora en adelante.
a. Hizo voto cuando Dios confirmó lo que le había ofrecido. ¡Ya era hora que Jacob se comprometiera!
b. Dijo: "Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios."
c. Vemos que Jacob depende de las promesas del Señor y pone toda la confianza en ellas.
d. Se aferraba al Señor, ¡Jehová será mi Dios!
e. (Vs.22) La piedra sería para el altar.
f. Y de todo lo que Dios me dé, ¡Le daré las primicias (el diezmo)!
g. ¡Llegó Jacob a su destino lleno de bien por todos lados, con seguridad, bien en su economía, etc.!
h. Entonces, le tocaba ahora a él responderle a Dios con el compromiso y promesas que Le había hecho.
i. ¡Levantó el lugar y trajo sus diezmos a Dios! ¡Cumplió! ¡Aprendió FIDELIDAD!
j. Si uno rompe con lo prometido a Dios quedamos como falsos o que no tenemos fe. ¡FIDELIDAD de nuestra parte si tenemos al Dios FIEL! ¡Hay que darle al Señor todo lo que Él demanda en nuestra maravillosa RELACIÓN DE COMUNIÓN ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
