Dios fue el compañero del pueblo de Israel en todas las pruebas, fiel compañero como lo fue en la angustia que pasaron en Egipto. Es que Dios se confió de ellos y los salvó desde el principio. ¡El Señor esperaba que ellos le fueran leales! EL ÁNGEL DE SU ROSTRO (FAZ) los salvó, es el ángel de Jehová (Éxodo 23:20-25). ¡Él es el ángel del pacto (Malaquías 3:16), es decir, el propio Señor Jesucristo pre-encarnado, el cual bien puede llamarse EL ÁNGEL DEL ROSTRO DE JEHOVÁ! Se le llama así no sólo porque es la fiel representación de su ser real, sino también por ser la manifestación en carne del Dios invisible (Juan 14:9; 1 Timoteo 3:16, 1 Juan 4:2).
I. Dios dijo: "…ciertamente mi pueblo son, HIJOS QUE NO MIENTEN…" (Isaías 63:8)
A. Dios estará en toda angustia de ellos. Dicen las Escrituras que Él también fue angustiado en las angustias de su pueblo (Vs.9 "En toda angustia de ellos Él fue angustiado…").
1. ¡Dios mismo, por decirlo así, participa en los sufrimientos de Su pueblo!
2 ¡Es afligido en las aflicciones de ellos, como se afligen los buenos padres cuando alguno de sus hijos está enfermo! ¡Así es contigo!
B. "…mi pueblo son, HIJOS QUE NO MIENTEN…"
1.HAY VERDAD EN ELLOS, veracidad en Su pueblo= andan en lo que es verdadero, lo que está conforme con la verdad y se ajusta a ella. La verdad es un valor moral positivo, sincero, honesto, franco y de buena fe.
2. ¡Dios no tiene mentiras, no tiene hipocresía o falsedad! ¡La mentira es falsedad y ser hipócrita!
3. Entonces, ¡HAY QUE DEFINIR COMO LLEVAR LA VIDA EN LA VERDAD Y ASI ESTAR EN PAZ CON Dios Y CON UNO MISMO!
4. Veamos qué dice la Palabra de Dios sobre vivir todo el tiempo con la verdad:
a. Proverbios 12:19 "El LABIO VERAZ permanecerá para siempre, más la lengua mentirosa solo por un momento." El hombre de labio veraz participa de la verdad de Dios y, por eso, permanece para siempre. El que no ha permanecido para siempre en un lugar de altura y de pureza es por haber traicionado la verdad. ¿Así has sido tú o has amado la verdad? De lo que es verdad, de lo que siempre ha sido, es y será verdad, uno puede fiarse de ello, puede estar confiado. En cambio, la lengua mentirosa sólo puede sostenerse por "un momento", ya que, al no tener consistencia en sí misma, acaba por ser descubierta. En efecto, una mentira necesita de muchas otras para sostenerse y esto es muy difícil, pues su falta de unión o relación conduce a afirmaciones contradictorias. Es por eso que se dice, ¡antes se da alcance a un mentiroso que a un cojo!
b. Zacarías 8:16 "Estas son las cosas que habéis de hacer: HABLAD VERDAD cada cual con su prójimo; juzgad SEGÚN LA VERDAD y lo conducente a la paz en vuestras puertas." Lo que debemos hacer es hablar verdad cada cual con su prójimo; las mentiras, llevan hipocresía y falsedad. Y ¿por qué entonces hablar mentiras, por qué presumir? Menos, ¿por qué oírlas? Juzgad (opinar) según la verdad, hagamos juicios justos y lo conducente a la paz en nuestras puertas. ¡Hermano, lleva la verdad y no la mentira! ¡Porque si no hay paz, lo que estará será la mentira, la hipocresía y entonces quedará en las puertas la destrucción!
c. Malaquías 2:6-7 "LA LEY DE VERDAD estuvo en su boca, e INIQUIDAD NO FUE HALLADA en sus LABIOS; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad. Porque LOS LABIOS del sacerdote han de guardar la sabiduría, y DE SU BOCA el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos." Se refiere aquí a Leví, al sacerdocio. "Cuando el sacerdote es recto, muchos serán rectos. "(Mathew Henry) Así es nuestro Señor, con la verdad en Su boca: la iniquidad (injusticia o gran maldad) no puede estar en nuestros labios; en nuestra forma de caminar tiene que estar fuera la mentira para poder estar en justicia y paz. Si no haces así, ¿sabes lo que les pasará a todos los que te rodean ("…y a muchos hizo apartar de la iniquidad (maldad)…")? Si tú no les produces ese efecto a los que están contigo, ¡algo pasa! Es que no está la verdad, ¡vives en hipocresía!
d. Efesios 4:25 "Por lo cual, desechando la mentira, HABLAD VERDAD cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros." Lo que corresponde al "nuevo hombre en Cristo" es despojarse (quitarse) de la falsedad, hablar verdad cada uno con su prójimo. Es la preparación para entrar en el reino del Señor, y más que decir la verdad es COMPORTARSE EN TODO de acuerdo con la verdad cristiana; ¡porque somos miembros los unos de los otros! Pablo no apela a la ley moral que prohibía la mentira, sino a nuestra condición de compañeros miembros de Cristo. ¡La Cabeza (Cristo) necesita un cuerpo limpio, santo, sin hipocresía, sin falsedad, para poder estar! ¡Donde no hay sinceridad en el trato mutuo, no es posible que prospere la comunión de la Iglesia! Si el cerebro enviase mensajes falsos a los pies, la persona podría sufrir una caída con la que el propio cerebro podría sufrir un daño irreparable.
e. Efesios 6:14 "Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad…" La verdad es una deuda que debemos a todos los hombres, claro aquí es a los hermanos de la fe. La mentira incluye aquí toda forma de insinceridad y manipulación de la verdad, como lo es el exagerar. La primera pieza de la armadura que se menciona en Efesios 6 es el cinto de la verdad; la verdad nos sostiene a nosotros mismos. Tenemos que aplicarla en toda nuestra vida diaria. Al ponerlo todo a prueba mediante la verdad, encontramos fuerza y protección en el combate.
5. ¿Eres hijo del Altísimo? ¿HIJO QUE NO MIENTE? Entonces, ¡ÉL ES TU SALVADOR! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Mi Pueblo Son, Hijos Que No Mienten; Y Fue Su Salvador
Isaías 63:8-9
“Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su Salvador.”
Dios fue fiel compañero de Israel en todas sus pruebas: en toda angustia de ellos Él fue angustiado, y los salvó desde el principio. A cambio esperaba un pueblo leal, hijos que no mienten. Estos son los puntos para la semana.
- El ángel de Su faz que salvó a Israel es el ángel del pacto, el propio Señor Jesucristo antes de encarnarse, fiel representación de Su ser y manifestación del Dios invisible.
- Dios mismo participa en los sufrimientos de Su pueblo. Se aflige en las aflicciones de ellos como se afligen los buenos padres cuando uno de sus hijos está enfermo, y así es contigo.
- Hijos que no mienten son los que andan en la verdad: sinceros, honestos, francos y de buena fe. En Dios no hay mentira, hipocresía ni falsedad, y hay que definir cómo llevar la vida en la verdad.
- El labio veraz permanece para siempre, pero la lengua mentirosa solo por un momento. Una mentira necesita muchas otras para sostenerse y acaba descubierta: antes se alcanza a un mentiroso que a un cojo.
- Hablad verdad cada cual con su prójimo y juzgad según la verdad. ¿Por qué hablar mentiras, presumir o siquiera oírlas? Donde no hay paz queda la hipocresía, y en las puertas, la destrucción.
- Cuando el sacerdote es recto, muchos son rectos. Si la ley de verdad está en tu boca, apartas a otros de la maldad; si no les produces ese efecto a los que te rodean, algo pasa.
- Somos miembros los unos de los otros, y la Cabeza necesita un cuerpo sin falsedad. Donde no hay sinceridad no prospera la comunión de la iglesia; el cinto de la verdad es la primera pieza de la armadura.
Esta semana no exageres ni adornes lo que cuentes: di la verdad completa aunque te cueste, y si ya dijiste una mentira, corrígela.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Mentiroso y el Cojo
Isaías 63:8-9
Para leer en voz alta con los niños
“Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su Salvador.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios dijo que Su pueblo son hijos que no mienten, y Él fue su Salvador. El estudio cuenta un dicho: es más fácil alcanzar a un mentiroso que a un cojo, porque la mentira siempre se descubre.
- Cuando el pueblo de Dios sufría, Dios también sufría con ellos, como sufren papá y mamá cuando su hijo está enfermo. Así te cuida a ti.
- Dios nunca miente. Por eso quiere que Sus hijos se parezcan a Él y digan siempre la verdad, en casa, en la escuela y en la iglesia.
- Una mentira necesita otra mentira para taparla, y luego otra más. Al final todo se enreda y todos se dan cuenta. La verdad, en cambio, se queda para siempre.
- Exagerar también es mentir. Si dices que sacaste mejor nota o que corriste más rápido de lo que fue, eso no es la verdad.
- Aunque nadie descubra tu mentira, Dios sí la ve. Mentir te aleja de Él y daña la paz con tu familia y con tus amigos.
- La verdad es como el cinturón en la armadura del soldado de Dios: te sostiene firme. Cuando tú dices la verdad, ayudas a otros a hacer lo mismo.
¿Por qué crees que a veces nos da miedo decir la verdad?
Esta semana, cuando cometas un error, dilo tú primero, sin esperar a que otro lo descubra.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
