Pedro le ha hablado a los burladores y ahora en estos versículos toma otra ruta. Ahora, Pedro les habla a los santos. Quiere que los creyentes que lean sus cartas sepan que este mundo terminará y que eso es un nuevo motivo para levantar los ojos hacia las cosas eternas. Y por lo tanto, ¡PARA VIVIR SANTAMENTE!
I. Las obligaciones que le corresponden a los creyentes.
¡Qué se den prisa, que se dispongan con prontitud a andar espiritualmente preparados!
(Vs.11) "Puesto que todas estas cosas han de ser desechas..."
Pedro advierte, entonces, sobre la clase de personas que debemos ser en conducta santa y piedad.
Sepas, hermano, que todo lo material en este mundo tiene el fin de disolverse, ¡desaparece!
Las cosas de las que se jactan los hombres, las cosas para lo que viven, son, en el mejor de los casos, cosas efímeras, breves, cortas.
¡Vivir para las cosas materiales es vivir para lo temporal!
El sentido común nos llama a apartarnos del "oropel de este mundo", que es lo que es de mucha apariencia pero de poco valor, de lo que "imita al oro pero es de latón" y apartarnos de los "juguetes de este mundo", para que vivamos en santidad y piedad.
Es sencillamente, un asunto de vivir para la eternidad y no para este tiempo corto de existencia terrenal.
Es imperioso destacar lo espiritual en lugar de lo material, de escoger lo que permanece por encima de lo que es pasajero.
(Vs.12) Los creyentes debemos estar expectantes, esperando y observando con interés y curiosidad lo que pasa. Debemos estar esperando atentos y anhelando "…la venida del día de Dios…"
"El día de Dios" se refiere al estado eterno que vendrá, el cual nos lo ha prometido el Señor.
Ese día será la fase final del Día de Jehová, cuando serán destruidos los cielos y la tierra.
¡EL DÍA DE Dios ES EL DÍA DEL TOTAL Y DEFINITIVO TRIUNFO DEL SEÑOR!
Por esta razón, es un día que deberíamos esperar y anhelar fervientemente y, por tal razón, vivir santos y piadosos!
Sepamos que los cielos encendiéndose serán deshechos y los elementos, siendo quemados, se fundirán, se van a derretir.
En el día de Jehová sucederá la destrucción definitiva y este juicio definitivo ha de tener lugar antes que pueda introducirse el Día de Dios.
(Vs.13) Para el Día de Dios esperamos cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales "…mora la justicia."
En esta vida terrenal no habita la justicia.
Esto apoya la perspectiva de que el Día de Dios se refiere al estado eterno, cuando habrá ¡cielos nuevos y tierra nueva!
Pedro habla de que ¡la justicia habitará en estos cielos nuevos y tierra nueva!
En la eternidad, ¡la justicia habitará!
¡LA JUSTICIA ESTARÁ EN SU CASA, EN LA CASA DE Dios!
¡Allí no entrará el pecado para afectar la paz ni la hermosura de aquella escena!
(Vs.14) Esta verdad tocante a los cielos nuevos y a la tierra nueva DEBERÍAN AHONDAR, PROFUNDIZAR NUESTRO DESEO PARA VIVIR DE UNA MANERA SANTA ASI COMO EL SEÑOR.
No es ésta sólo una verdad que deberíamos sostener, sino ¡una verdad que nos debería sostener hasta que nos encontremos con el Señor!
El conocimiento de que pronto estaremos delante de Dios debería crear en nosotros ¡un deseo de ser sin mancha e irreprensibles, es decir, de ser moralmente limpios!
¡DEBERÍA HACERNOS CELOSOS DE SER HALLADOS EN UN ESTADO DE PAZ Y NO DE LUCHA!
¡SÉ MANSO y no una fiera para tú Creador!
(Vs.15) ¡La paciencia de nuestro Señor es para salvación!
Su retardo en el juicio tiene como motivo dar a los hombres una amplia oportunidad de salvación.
¡Su paciencia es asombrosa! Pero hay una razón para ella, ¡no quiere Dios la muerte de los malvados!
¡Dios anhela ver a las personas apartarse de sus caminos de maldad para que sean salvos!
Pedro les menciona que Pablo también les ha enseñado sobre la paciencia de Dios (Romanos 2:4). "…como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito…"
(Gálatas 2:11,12) El apóstol Pablo había reprendido a Pedro, pero Pedro aceptó la reprensión de manera humilde. Debemos recibir la corrección sin abrigar resentimientos.
Pedro reconoce que a Pablo le había sido dada sabiduría divina al escribir sus Epístolas. Es indicación de que Pedro consideraba inspirados los escritos de Pablo.
Los lectores de Pedro habían evidentemente leído una o más de las Epístolas de Pablo. Puede ser que algunas de esas cartas hayan sido dirigidas a ellos de manera directa o que circulaban por la región. (Romanos 2:4) "¿O menosprecias las riquezas de SU BENIGNIDAD, PACIENCIA Y LONGANIMIDAD, IGNORANDO QUE SU BENIGNIDAD TE GUÍA AL ARREPENTIMIENTO?"
¿Qué podemos decir o alegar? ¡Nuestro Señor ha tenido paciencia con nuestras vidas para que lleguemos a ser salvos y participemos de la eternidad con Él! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Ser Hallados Por Dios En Un Estado De Paz y No De Lucha
2 Pedro 3:11-15
“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.”
Este mundo terminará: todo lo material ha de ser deshecho, y eso es un nuevo motivo para levantar los ojos a lo eterno y vivir santamente. El creyente que espera el Día de Dios debe procurar ser hallado sin mancha, en un estado de paz y no de lucha. Estos son los puntos para la semana.
- Pedro deja de hablarle a los burladores y ahora les habla a los santos: que se den prisa, que se dispongan con prontitud a andar espiritualmente preparados, en santa y piadosa manera de vivir.
- Todo lo material desaparece; las cosas de las que se jactan los hombres son efímeras. Vivir para lo material es vivir para lo temporal: apártate del oropel de este mundo, que imita al oro pero es de latón.
- El creyente vive expectante, anhelando la venida del Día de Dios, el día del total y definitivo triunfo del Señor, cuando los cielos encendiéndose serán deshechos y los elementos se fundirán.
- Esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia. En esta vida terrenal no habita la justicia, pero allá estará en su casa, y el pecado no entrará a afectar la paz ni la hermosura.
- Esta verdad no solo la sostenemos: nos sostiene. Saber que pronto estaremos delante de Dios debe hacernos celosos de ser hallados limpios, en paz y no en lucha: sé manso y no una fiera para tu Creador.
- La paciencia del Señor es para salvación. Dios retarda el juicio porque no quiere la muerte de los malvados; su benignidad nos guía al arrepentimiento, y ha tenido paciencia con nuestra vida para que seamos salvos.
- Pablo había reprendido a Pedro, y Pedro lo recibió con humildad y luego lo llamó «nuestro amado hermano». Así debemos recibir la corrección, sin abrigar resentimientos.
Busca en qué área de tu vida estás todavía en lucha con Dios, y ríndete ahí esta semana en oración, para ser hallado manso y en paz.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Oro Que Es de Latón
2 Pedro 3:11-15
Para leer en voz alta con los niños
“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: mientras esperamos al Señor, hay que vivir con el corazón limpio y en paz con Dios. Pedro explica que todas las cosas de este mundo se van a acabar, y que muchas brillan como oro pero son de latón.
- Tus juguetes, tu ropa y los celulares no duran para siempre: todo lo de este mundo se rompe, se gasta y un día se acabará. Lo que permanece es lo de Dios.
- Hay cosas que brillan como oro pero son de latón: parecen valiosas y valen poquito. No vivas para lo que brilla; vive para lo que dura para siempre.
- Dios prometió cielos nuevos y tierra nueva, donde todo es justo. Allí no entra el pecado, nadie hace trampa y nadie es injusto con nadie.
- Cuando el Señor venga, quiere encontrarte limpio y en paz, no peleando con Él. Dios ve lo que nadie ve: sé manso con tu Creador, no como una fiera.
- Dios tiene mucha paciencia porque quiere que todos se arrepientan y se salven. Pero su paciencia no es para seguir haciendo lo malo, sino para cambiar.
- El apóstol Pablo una vez corrigió a Pedro, y Pedro no se enojó. Cuando te corrijan en casa, recíbelo con humildad y sin guardar coraje.
¿Qué cosa de este mundo te gusta tanto que a veces pesa más que Dios?
Esta semana, cada vez que te corrijan, di «está bien» sin enojarte ni guardar coraje.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
