(Hebreos 3:7) … como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones… Y vieron (Hebreos 3:9) mis obras cuarenta años. (Hebreos 3:10) Siempre andan vagando en su corazón. "Y no han conocido mis caminos". (Hebreos 3:12) … corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo. (Hebreos 4:13) Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de "aquel a quien tenemos que dar cuenta."
Se sentó Moisés a juzgar al pueblo.
Desde mañana hasta tarde.
Allí estaba la experiencia y vivencia de Jetro, padre de la esposa de Moisés.
Dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo?
¿Por qué te sientas tú solo y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde?
Moisés contesta: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios.
Moisés le declaraba las ordenanzas de Dios y sus leyes (Éxodo 18:16).
No era su oficio dar leyes, sino dar a conocer las leyes de Dios porque su cargo era el de un sirviente. (Hebreos 3:5)
Él tenía que decidir las controversias, al juzgar entre un hombre y su compañero.
Aquel pueblo era propenso a riñas y peleas; por tal razón, Moisés tenía que darle la solución a lo no resuelto.
También lo eran con Dios: peleas, chismes, murmuraciones.
No cabe duda entonces que tendría delante de sí gran número de causas que juzgar.
Moisés lo hacía con gran constancia y exactitud.
Llegó Jetro a la vida de Moisés.
La prudencia (capacidad de pensar, hablar con cuidado, justicia, precaución) y la consideración (meditar, reflexionar, juzgar) brillan en el amistoso consejo de Jetro.
No le gustó el método que Moisés usaba y así se lo dijo con toda libertad.
Entendió que era demasiada tarea para que la desempeñara Moisés solo.
Se dice: Hasta en el bien hacer puede haber extralimitación.
Para que un gobierno respondiera mejor a su objetivo (el final que se desea llegar o a la meta que se pretende lograr) consistía en que: (Éxodo 18:19) tomara para sí todas las causas difíciles que requerían una decisión divina.
Está tú a favor del pueblo delante de Dios y somete tú los asuntos (tema que se trata) a Dios.
No está bien lo que haces: razón, vas a desfallecer. (Éxodo 18:17)
Desfallecerás = perder las fuerzas a causa del cansancio; desmayarse, decaer, abatirse, flaquear, debilitarse, desanimarse.
Que había de tenerse gran cuidado en la elección de las personas a quienes hubiese de encomendarse este cargo. (Éxodo 18:21)
Habían de ser hombres de virtud:
Capacidad de producir un determinado efecto positivo.
Hábito operativo bueno. (habitual).
Es una disposición permanente que inclina de un modo fuerte y firme a una potencia para actuar conforme a la recta razón.
Debían tener la fe, esperanza, justicia, templanza, prudencia, caridad por obrar bien y correctamente.
Es cualidad positiva que permite producir ciertos efectos, fuerza, valor, poder de obrar y su integridad de ánimo.
Temerosos de Dios:
Respeto, admiración y sumisión (someterse, sin cuestionarlas, a la autoridad o la voluntad de otra persona o a lo que las circunstancias imponen) hacia Dios y Su voluntad.
Temor al juicio final porque en ese Juicio Final todo será tal cual son o han sido las cosas, no acomodado.
Al infierno o a la omnipotencia de Dios.
Temer cercana a las ideas de respeto, admiración y sumisión hacia Dios y Su voluntad.
Varones de verdad:
Conformidad de las cosas con el concepto que de ellos forma la mente.
Nunca confundir la verdad, tener la certeza de las cosas con la realidad, "ligada del conocimiento" y así obtener resultados que no se pueden poner en cuestionamientos ni que pueda ser objetado (oponer, refutar, contestar) sino que resulte evidente con seguridad y certeza.
Aborrezcan la avaricia:
Afán de poseer muchas riquezas por el solo placer de atesorarlos sin compartirlas con nadie.
Vicio y le impide usar de los bienes que posee. (Proverbios 15:16) Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación; (1 Samuel 25:11) ¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua y la carne que he preparado para mis esquiladores y darla a los hombres que no sé de dónde son?; insensato y duro para con sus semejantes; (Proverbios 30:8-9) Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario; no sea que me sacie y te niegue y diga: ¿Quién es Jehová? O que, siendo pobre, hurte y blasfeme el nombre de mi Dios.
Moisés no despreció este consejo, sino que oyó la voz de su suegro.
Le había traído a la esposa e hijos.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Aquel A Quien Tenemos Que Dar Cuenta
Éxodo 18:13-24
“Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia;”
No hay cosa creada que no sea manifiesta delante de Dios: todo está desnudo y abierto a los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta. Por eso, para servir al pueblo, Jetro aconsejó escoger hombres de virtud, temerosos de Dios, de verdad y que aborrezcan la avaricia. Estos son los puntos para la semana.
- Si oyereis hoy Su voz, no endurezcáis el corazón. Israel vio las obras de Dios cuarenta años y aun así andaba vagando en su corazón, con un corazón malo de incredulidad.
- Moisés juzgaba al pueblo desde la mañana hasta la tarde. Su oficio no era dar leyes, sino dar a conocer las de Dios, porque su cargo era el de un sirviente.
- El pueblo era propenso a riñas, peleas, chismes y murmuraciones, también con Dios, y Moisés lo atendía todo con constancia; pero hasta en el bien hacer puede haber extralimitación.
- Jetro le habló con prudencia y libertad: «No está bien lo que haces; desfallecerás». Moisés debía estar por el pueblo delante de Dios y llevarle a Dios los asuntos difíciles.
- Los escogidos debían ser varones de virtud, con un hábito firme de obrar bien, y temerosos de Dios, sabiendo que en el Juicio Final todo será tal cual es, no acomodado.
- Debían ser varones de verdad y aborrecer la avaricia, el afán de atesorar sin compartir. Mejor es lo poco con el temor de Jehová que el gran tesoro donde hay turbación.
- Moisés no despreció el consejo, sino que oyó la voz de su suegro e hizo todo lo que le dijo.
Pídele a un hermano maduro en la fe un consejo sobre una carga que llevas solo, y escúchalo con humildad como Moisés escuchó a Jetro.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Moisés Sentado de Sol a Sol
Éxodo 18:13-24
Para leer en voz alta con los niños
“Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia;”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jetro le dijo a Moisés que buscara hombres buenos, que respetaran a Dios, que dijeran la verdad y que no fueran avaros. Moisés estaba sentado desde la mañana hasta la noche atendiendo a todo el pueblo, él solito.
- La gente del pueblo peleaba mucho entre sí, y hasta murmuraba contra Dios. Todos iban donde Moisés para que resolviera sus peleas.
- Jetro, el suegro de Moisés, vio que Moisés se iba a agotar. Le dijo con cariño: «No está bien lo que haces». Hasta haciendo el bien uno se puede pasar.
- Los ayudantes tenían que respetar a Dios. Dios ve todo, aunque nadie más lo vea, y un día todos le vamos a dar cuenta de lo que hicimos.
- También tenían que decir siempre la verdad y no ser avaros. El avaro quiere todo para él y no comparte con nadie.
- La Biblia dice que es mejor tener poquito con Dios que tener mucho dinero y vivir con problemas.
- Moisés escuchó el consejo de Jetro y lo obedeció. Es sabio escuchar a las personas mayores que aman a Dios.
¿A quién le pides consejo cuando tienes un problema?
Esta semana, cuando papá, mamá o un maestro te aconseje, escúchalo sin protestar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
