Que el hacedor y el que toma la iniciativa del pacto es Dios mismo. Nada viene del hombre para bendecir a otro hombre. En todas nuestras relaciones con Dios, su gracia soberana nos toma la delantera con las bendiciones de su bondad y todo nuestro bienestar se debe, no a que nosotros hayamos conocido a Dios, sino a que nosotros hemos sido conocidos por Él. (Gálatas 4:9) La materia del pacto es nuestra benevolencia (hacer el bien, bueno) y generosidad y concede los mayores privilegios y ventajas imaginables.
Le hace memoria de lo que ha hecho por ellos.
Os tomé sobre alas de águila.
Una bellísima expresión de la admirable ternura que Dios les había mostrado.
(Deuteronomio 32:11-12) Dios no solo vino volando a liberarlos, sino que se apresuró a "sacarlos de allí volando."
Lo hizo con la fuerza tanto como con la rapidez propia de un águila.
(Deuteronomio 32:11-12) Como el águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas, Jehová solo le guio y con él no hubo Dios extraño.
Egipto, aquel horno de hierro, era como el nido en que estos polluelos estaban incubados, pues allí se formaron primeramente como el embrión de una nación, cuando por su gran crecimiento numérico, se desarrollaron hasta cierta madurez, fueron tomados del nido.
Otras aves transportan a sus polluelos con las garras, pero el águila (según dicen) los lleva sobre sus alas, de forma que, incluso cuando los arqueros las cazan al vuelo no pueden hacer ningún daño a los polluelos sin que antes hayan atravesado el cuerpo de la madre.
"Y os he traído a mí."
No solo habían sido sacados a un estado de libertad y honor, sino a pacto y comunión con Dios.
(1 Pedro 3:18) … El justo por los injustos, para llevarnos a Dios.
Como es la de la nuestra por Jesús que Él murió.
Es la razón de Dios siempre por la providencia y de Su gracia, el llevarnos a Él, de quien nos hemos separado por nuestra rebeldía y con Él a su hogar, fuera del cual no podemos ser felices.
Nuestras vidas mediante su gracia y compasión. (Mateo 23:37): como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas…
Podemos ver la gracia y compasión de la actual dispensación y la admirable condescendencia y humillación del Redentor.
(Éxodo 19: 5) Les dice que deben "dar oído a su voz y guardar su pacto."
Puesto que habían sido salvados por Él, es natural que insistiera en que habían de ser gobernados por Él.
Les asegura del honor que ha de otorgarles y de la benignidad (bueno) que ha de mostrarles, si ellos observan su pacto.
Vosotros me seréis un reino de sacerdotes y gente santa.
Así es el Dios que se compromete con su pueblo.
(Isaías 41:10) No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, "porque yo soy tu Dios que te esfuerzo"; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Callar los temores y animar la fe en las aflicciones.
Va contra la intención de Dios el que Su pueblo sea un pueblo miedoso.
Es depender de Su presencia como nuestro Dios: Yo estoy contigo… Yo soy tu Dios, Yo te doy fuerza (vigor) y siempre te sostendré, ayudaré.
(Isaías 46:4) Y hasta la vejez yo mismo; Y hasta las canas os soportaré yo; Yo hice, Yo llevaré, Yo soportaré y guardaré.
Era promesa hecha aquí al envejecido Israel, a los ancianos ya sea según la carne o según al espíritu.
Nosotros cambiamos, pero Dios es siempre el mismo y Sus brazos omnipotentes tienen siempre la misma fuerza.
¡Aleluya!
(Salmos 91:12) En las manos te llevarán para que tu pie no tropiece en piedra.
De que te guarden en todos tus caminos, es decir, en las diversas "actividades de la vida cotidiana."
(Salmo18:35) me diste asimismo el escudo de tu salvación; Tu diestra me sustentó y tu benignidad me ha engrandecido.
Corro el peligro de pisar mal, los pies de David, no había razón de pisar mal.
Dios le había dado gran valentía, aunque acampasen ejércitos, no se echaba para atrás, sino que los desbarataba; ni los muros le detenían, pues con su Dios estaba dispuesto a asaltarlos. (atacarles).
(Deuteronomio 33:27) El eterno Dios es tu refugio y acá abajo los brazos eternos; Él echó de delante de ti al enemigo y dijo: Destruye.
Moisés compara a Dios con un rey que avanza en su carro de guerra "para dar rápida y completa victoria a su pueblo."
Va sobre las nubes con su grandeza, con su grandiosa e infinita majestad.
No hay enemigo que pueda impedir "el avance del que cabalga sobre los cielos."
Bueno en su esencia.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Mi Especial Tesoro
Éxodo 19:3-6
“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.”
El que toma la iniciativa del pacto es Dios mismo: todo nuestro bienestar se debe, no a que hayamos conocido a Dios, sino a que hemos sido conocidos por Él. Él nos tomó sobre alas de águila y nos trajo a sí para ser Su especial tesoro. Estos son los puntos para la semana.
- Nada viene del hombre para bendecir a otro hombre. En todas nuestras relaciones con Dios, Su gracia soberana nos toma la delantera con las bendiciones de Su bondad.
- «Os tomé sobre alas de águilas»: Dios no solo vino volando a liberarlos, sino que los sacó de allí volando, con la fuerza y la rapidez de un águila, del horno de hierro de Egipto.
- El águila lleva a sus polluelos sobre las alas, de modo que la flecha tiene que atravesar primero el cuerpo de la madre. Así es la admirable ternura de Dios con los suyos.
- «Y os he traído a mí»: no solo a la libertad, sino a pacto y comunión con Dios. Cristo murió, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, fuera de quien no podemos ser felices.
- Puesto que habían sido salvados por Él, era natural que fueran gobernados por Él: debían dar oído a Su voz y guardar Su pacto, y serían un reino de sacerdotes y gente santa.
- Va contra la intención de Dios que Su pueblo sea un pueblo miedoso. «No temas, porque yo estoy contigo»: hay que callar los temores y animar la fe en las aflicciones.
- Nosotros cambiamos, pero Dios es siempre el mismo: hasta la vejez y las canas Él nos soporta, nos guarda, y acá abajo están los brazos eternos.
Cuando llegue un temor esta semana, cállalo con la promesa de Isaías 41:10, «No temas, porque yo estoy contigo», dicha en voz alta.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Sacados del Nido Volando
Éxodo 19:3-6
Para leer en voz alta con los niños
“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: si escuchamos a Dios y cumplimos Su promesa, somos Su tesoro más querido. Dios dijo que sacó a Su pueblo de Egipto como un águila que carga a sus pollitos sobre las alas y se los lleva volando.
- Dios fue el primero en amarnos. No fuimos nosotros los que lo buscamos primero; Él nos conoció y nos buscó.
- El águila no carga a sus pollitos con las garras, sino encima de sus alas. Si alguien les tira una flecha, primero le pega a la mamá. Así nos protege Dios.
- Dios no solo sacó a Su pueblo de Egipto: lo trajo cerca de Él. Jesús murió en la cruz para llevarnos a Dios.
- Dios nos salvó, y por eso nos toca escuchar Su voz y obedecerle. No basta con decir que somos de Dios; hay que hacerle caso.
- Dios no quiere que Sus hijos vivan con miedo. Él dice: «No temas, porque yo estoy contigo». Él te da fuerza y te sostiene.
- Nosotros crecemos y cambiamos, pero Dios nunca cambia. Te va a cuidar ahora, cuando seas grande y hasta que seas viejito.
¿De qué cosa tienes miedo?
Esta semana, cuando sientas miedo, di en voz alta: «No temas, porque yo estoy contigo».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
