Mega Zoé
Estudio #1196

Primeros Asientos

Primeros Asientos enseña a servir con humildad y caminar con sabiduría espiritual.

Nuevo TestamentoLucas3 min lectura

En las acciones más comunes de la vida, los ojos del Señor nos observan y tienen en cuenta todo lo que hacemos. Observando cómo escogían los primeros asientos a la mesa. Cuando nos encontramos a la mesa de Jesús, no solo hemos de evitar chistes de mal gusto y conversaciones corrompidas (contaminado), sino que, al sobrepasar el nivel de importancia de conversaciones superficiales, mejor es tener la bondad de Dios en los alimentos.

Jesús observó que los fariseos e intérpretes de la ley escogían los primeros asientos a la mesa.

Se dice que eran los del lado izquierdo.

La presión (lo que se ejerce, realizar) que ellos le provocaron en tal cena, ser los mejores y por tal razón, buscaban la silla mejor, que para ellos lo era, pero no conocían a Jesús.

Al entrar el Señor en la casa del fariseo, había visto a los invitados maniobrando (militar - maniobra al conjunto de movimiento a concertados para algún fin táctico) en pos de los primeros asientos alrededor de la mesa.

El que busca es porque quiere posiciones de eminencia (que sobresale en la actividad) y honor.

Él también era un invitado, no le impidió hablar con franqueza y rectitud.

Les advirtió en contra de esta forma de autoexaltación.

(Lucas 14:8) "Cuando fuesen convidados" a una comida, debían tomar "el último lugar" y no el primero.

Cuando se busca un puesto elevado para nosotros mismos, siempre hay la posible vergüenza de ser depuesto (destituir, quitar).

Convertido, establecido, decidido.

Métodos para ejecutar o conseguir un objetivo determinado, relativo a ordenar.

(V.9) El prudente consejo que Jesús da a ellos y a nosotros que no se adelanten a sentarse en los primeros lugares; la razón, serán avergonzados, la razón, siempre puede haber alguien más distinguido que uno.

No se debe tener un espíritu de ser superior.

Si somos verdaderamente humildes "delante de Dios", hay solo una dirección en la que podemos movernos y es hacia arriba.

Mientras el orgullo suele acabar en vergüenza, la humildad suele recibir alabanza.

Una parábola rabínica: Tres hombres fueron invitados a una fiesta; el primero se sentó en el lugar más alto, "porque dijo soy un príncipe; el segundo se sentó en el segundo lugar porque dijo soy un sabio; el tercero se sentó en el último lugar porque dijo soy persona de modesta posición.

Entonces el rey que los había invitado hizo sentar en el lugar más alto al humilde y puso el príncipe en el último lugar.

Jesús nos dijo una aplicación general para que todos aprendamos a no ser "arrogantes" ni jactanciosos.

El orgulloso, el altivo y la ambición, conducen a la humillación incluso entre los hombres, mientras que la humildad y la abnegación siempre alcanzan buena reputación.

(V.11) Porque cualquiera que se enaltece, será humillado, y el que se humilla, será enaltecido (engrandecer, alabar sus cualidades).

Le dijo al que lo convidó: Cuando hagas comida o cena no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes ni a vecinos ricos.

Este principal de los fariseos había invitado indudablemente a las celebridades locales para esta comida.

Jesús, que todo lo observa se dio cuenta de esto en el acto.

Pudo entender que los que necesitaban la comida, la sanidad y libertad no estaban allí, sino aquellos que de Jesús no necesitaban nada.

Esas invitaciones son para que quien invita, lo inviten luego.

El bien que puedes hacer en un plato de comida, pues tú sabes quién lo pudiera necesitar.

Creo que el asunto de comer en la isla no es el problema, pero sí creo que amar el primer lugar por el gran orgullo que existe en el ser humano es el gran derroche de vanidad y apartarse de la iglesia.

Una vez alguien me dijo que yo estaba con personas que no eran con las que yo debía estar.

Exigía ser el grande y un día se alejó sin mirarme.

Así la larga lista de personas busca lo que Jesús no le dio a aquel fariseo y a los suyos.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz