Todo lo que vivimos al fin y al cabo (consumación de algo, al fin que, "después de todo") es para enseñarnos y educarnos nuestro Dios. Aunque muchas cosas no vienen de Dios, las permite y luego las vuelve para Su gloria, para nuestro bien y para bendición de otros. Nada puede venir sobre el cristiano por suerte (azar). Los grandes dolores son bendiciones disfrazadas y las circunstancias adversas de la vida para conformarnos (formar, modelar, ajustar, resignarse) a la imagen de Cristo.
I. Al que el Señor ama, disciplina.
A. Azote es instrucción o educación del niño. (Proverbios 3:11-12)
1. Dios se dirige a ellos como hijos (los antiguos), les advierte en contra de menospreciar la disciplina a perder el valor bajo Su reprensión.
2. Cuando nos rebelamos o abandonamos, perdemos el beneficio de Sus tratos con ellos y no llegan a aprender las lecciones que nos quiere enseñar.
3. Primero la disciplina y luego las enseñanzas de cómo debemos cambiar, pero ahí es lo difícil; ¿pasaste la disciplina, pero has tenido el cambio? Si es un "no" es "que no quisiste lo que es la disciplina que en verdad es lo difícil.
4. (7) Veamos si Dios es nuestro Padre.
5. Porque puede ser que tú no lo aceptas como Padre.
6. Todos dicen que Dios es Dios, pero está en el tercer cielo lejos de la tierra y entonces se puede caminar a nuestro pensar, anchas (toda libertad, muy a gusto, con comodidad).
7. Al mantenerte sumiso a la disciplina de Dios, permitimos que Su disciplina "nos moldee a Su imagen".
8. Si intentamos impedir el avance del proceso de Sus tratos con nosotros, puede que tenga que "enseñarnos a lo largo de un periodo de tiempo más dilatado, empleando métodos más instructivos y por ellos más difíciles.
9. Hay grados en la escuela de Dios y los ascensos sólo vienen cuando hemos aprendido nuestras lecciones.
10. De modo que cuando nos sobrevienen pruebas, deberíamos darnos cuenta de que Dios nos está tratando como "hijos".
11. En cualquier relación normal padre-hijo, el padre instruye a su hijo porque lo quiere y porque desea lo mejor para él.
12. No sé si lo entiendes: Dios nos quiere demasiado para dejarnos "desarrollar" de manera natural.
13. Crees tú que los desórdenes de tu carne, tu Padre te las va a permitir, para llegar a Él a la disciplina de Dios.
14. (8) En el ámbito (área) espiritual los que no experimentan la disciplina de Dios son bastardos (no hijos), no hijos verdaderos.
15. Sólo piensa, ¿Cuánto te dejas guiar por el Padre?
16. A fin de cuentas, el hortelano no poda los espinos, pero sí las vides.
17. Como en lo natural, así es lo espiritual.
18. (9) La mayoría de nosotros hemos experimentado la disciplina de nuestros "padres terrenales".
19. Nos dábamos cuenta de que estaban interesados en nuestro bien y los respetábamos.
20. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus y viviremos?
21. Dios es el Padre (origen) de todos los seres que son espíritus o que tienen espíritu.
22. El hombre es un espíritu morando en un cuerpo humano.
23. Al sujetarnos a Dios, gozamos de la vida en su más verdadero sentido.
24. (10) La disciplina de los padres terrenales no es perfecta.
25. Dura sólo por un tiempo, es decir, durante la infancia y juventud.
26. Si no ha tenido éxito para entonces, no puede hacer más.
27. Y es como a ellos les parecía, según cada uno pensaba que era lo mejor.
28. A veces puede no ser la mejor. Pero la disciplina de Dios es siempre perfecta.
29. Su amor es infinito y Su sabiduría es infalible. Su disciplina nunca es resultado del capricho, sino que es siempre para nuestro provecho.
30. Su objetivo "es que participemos de su santidad", en Él no hay nada de carne. Dios es espíritu y, por ende, debemos saber que lo carnal nos separa de Él. Por tal razón, la disciplina es para que nunca seamos cortados como la vid, los espinos ya no están en Él.
31. Y la santidad nunca puede ser producida fuera de la escuela de Dios.
32. La disciplina es para que participemos de su santidad.
33. Participemos: tiene una dirección y la dirección va hacia una vida purificada y hermoseada.
34. Dios está siempre creando, aun cuando usa los medios más oscuros de la gracia.
35. (11) Por el momento, toda disciplina parece penosa.
36. Pero después da fruto apacible (tranquilo, está libre de brusquedad y violencia) de justicia a los que han sido ejercitados por medio de ella.
37. Lo que uno aprende en las tinieblas, lo posee para siempre.
38. Las aflicciones que te imaginas que se interponen entre Dios y tú resultarán ser el medio de unidad con Él, "si las soportas con humildad".
39. Aquellas cosas que nos abruman y perturban nuestro orgullo nos hace más bien que todo aquello que nos entusiasma y nos estimula.
40. (H. Spurgeon): Me temo que toda la gracia que he sacado de mis tiempos de comodidad y holgura (suficiente) y de felicidad podrían casi caber sobre una monedita. Pero el bien que he recibido por mis dolores, penas y aflicciones es en verdad incalculable. ¡Cuánto no debo al martillo y al yunque (donde se trabaja a martillo), al fuego y a la lima!
41. Disciplina: conjunto de reglas de comportamiento para mantener el orden y la subordinación (dependencia de una persona o una cosa respecto de otra o de otras, por las que está regida o a las que está sometida) entre los miembros de un cuerpo o una colectividad en una determinada colectividad.
a. Es la habilidad para esforzarnos en "forma permanente" y "sistemático en mantener una línea de conducta y lograr un "propósito" o conjunto de propósitos. La autodisciplina se relaciona con la imagen que uno tiene de sí mismo, la autoconfianza y la capacidad de autocontrol.
b. Sistemático se adapta a un sistema: un conjunto ordenado o estructurado (organizado y formalmente se puede buscar fácilmente) planificación.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Padre que disciplina
Hebreos 12:7-11
“Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?”
Todo lo que vivimos es, al fin y al cabo, para que Dios nos enseñe y nos eduque. Al que el Señor ama, disciplina, y su disciplina es siempre perfecta: es para que participemos de su santidad y demos fruto apacible de justicia. Estos son los puntos para la semana.
- Muchas cosas no vienen de Dios, pero Él las permite y luego las vuelve para su gloria, para nuestro bien y para bendición de otros. Nada viene sobre el cristiano por suerte; los grandes dolores son bendiciones disfrazadas.
- No menosprecies la disciplina ni pierdas el valor bajo su reprensión: si nos rebelamos, perdemos la lección. Lo difícil no es pasar la disciplina, sino tener el cambio después. ¿Pasaste la disciplina, pero has cambiado?
- Muchos dicen que Dios está en el tercer cielo, lejos, y caminan a sus anchas. Si impedimos sus tratos, tendrá que enseñarnos por más tiempo y con métodos más difíciles: los ascensos vienen cuando aprendemos la lección.
- Dios nos quiere demasiado para dejarnos desarrollar de manera natural. Los que no experimentan su disciplina son bastardos, no hijos verdaderos: el hortelano no poda los espinos, pero sí las vides.
- Nuestros padres terrenales nos disciplinaban por un tiempo y como les parecía, y los respetábamos. La disciplina de Dios nunca es capricho: su amor es infinito, su sabiduría infalible, y siempre es para nuestro provecho.
- Su objetivo es que participemos de su santidad. Lo carnal nos separa de Él, y la santidad nunca puede producirse fuera de la escuela de Dios. La disciplina es para que nunca seamos cortados.
- Al presente ninguna disciplina parece causa de gozo, pero después da fruto apacible de justicia. Lo que uno aprende en las tinieblas lo posee para siempre; Spurgeon decía deberle mucho al martillo y al yunque.
Piensa en una corrección que Dios te está dando, pregúntale qué quiere que cambies, y haz ese cambio esta semana en vez de solo esperar que pase.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Hortelano Poda la Vid
Hebreos 12:7-11
Para leer en voz alta con los niños
“Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando Dios te corrige, es porque eres su hijo; un papá que ama a su hijo lo corrige. El hortelano no poda los espinos, pero sí poda la planta de uvas, para que dé mejor fruto.
- Un buen papá corrige a su hijo porque lo ama y quiere lo mejor para él. Dios hace lo mismo con sus hijos.
- Cuando Dios te corrige, no te enojes ni te rindas. Si te rebelas, te pierdes la lección, y a veces hay que repetirla otra vez, y más difícil.
- Lo difícil no es solo recibir el regaño: es cambiar después. Dios ve si de verdad cambiaste o si solo esperaste a que se pasara.
- Tus papás te corrigen lo mejor que pueden. Pero Dios nunca se equivoca: todo lo que te enseña es para tu bien y para que seas santo como Él.
- Dios poda lo malo de tu vida, como se cortan las ramas que no sirven. Duele un poco, pero es porque eres suyo y quiere que des fruto.
- Cuando te corrigen, al principio da tristeza. Pero después, como la fruta que madura, sale algo bueno: paz y una vida recta.
¿Qué te corrigieron hace poco en casa o en la escuela?
Esta semana practica ese cambio cada día, sin que te lo tengan que repetir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
