La razón de la murmuración no era la esposa de Moisés. Fue un pretexto. Se resentían del liderazgo de Moisés y querían tener parte con él, estaban celosos. Moisés confiaba en Dios, que fue el que lo llamó. Era tan "manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra". Dios deja claro que, aunque María era profetiza, el Señor aclara la diferencia entre Su relación con Moisés y con los otros profetas.
Jehová estaba enojado con ellos y se fue (V.9).
Como castigo por su rebelión.
Castigo de María, contrajo lepra.
Aarón no fue castigado como María con lepra.
El castigo de Aaron fue ver a "su hermana" volverse leprosa.
Tal vez, su posición (sumo sacerdote) lo salvó de la humillación que tuvo que sufrir María.
(V.11) Aarón confesó su pecado a Moisés.
Y ruega que María no fuera, tiene ya media consumida su carne.
(12:4) Salid al tabernáculo de reunión.
Aarón y María se tienen que enfrentar a Dios.
(V.9) Dios estaba muy molesto.
Aarón (V. 11); porque locamente hemos actuado y hemos pecado.
Primero humillación y luego confesar.
La soberbia (orgullo desmedido, ira, rabia) es la razón de hablar, revelarse.
(Job 40:12) Mira a toda soberbia y humíllalo.
Así es el poder de Dios con Aarón y María.
(Proverbios 29:23) La soberbia del hombre le abate (despreciable, desanimado, echar por tierra).
(Isaías 2:12) El día de Jehová: La soberbia de los hombres será humillada y únicamente Jehová será exaltado en aquel día.
El soberbio por su orgullo desmedido (desproporcionado) se excede.
Dios de los ejércitos juzgará toda la arrogancia humana tanto de individuos, gobiernos, potencia militar y comercio.
(Malaquías 4:1) Viene el día, ardiente como un horno en el que "todos los soberbios" e impíos serán destruidos, desde la "raíz" hasta la rama.
¿Qué hizo Moisés?
Clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora. (V.13)
Es la oración de un santo al Dios que es Santo, Santo, Santo.
(Josué 7:20) Alguien había desobedecido al Señor, robando en la conquista de Jericó.
Primero la tribu, a la familia, luego a la casa y luego al varón Acán.
Confesó haber robado y lo tenía debajo de su tienda.
Pues vi, codicié y tomé (V.21).
Codició (deseo que nunca se logra satisfacer).
Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. (Santiago 1:14-15)
Llevó a toda la familia a su castigo, llevó su familia a su mal.
(2 Samuel 12:13) Su casa traería duelo a su familia y sería trastornada por conflictos.
Su pecado sería cosa de conocimiento general.
Entonces David llegó al punto de arrepentimiento y confesó su pecado como pecado "contra Jehová".
El hombre da la espalda a su propio pecado cuando en "sinceridad lo confiesa".
Esto hace posible que Dios también dé la espalda a ese pecado.
"No moriréis" la pena de su pecado había sido perdonada.
(Marcos 1:5) Eran bautizados por él (Juan) en el río Jordán, confesando sus pecados.
Juan bautizaba predicando el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.
(Lucas 5:8) Como Pedro debemos ver al Rey en Su hermosura.
Está Pedro en la barca viendo a Jesús desbordar la barca en peces que ellos no pudieron.
Se hundían ambas barcas.
El temor se apoderó de él: Apártate de mí, Señor, porque soy "hombre pecador".
Confesó que era pecador.
Dios hace. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Que La Sanes Ahora
Números 12:7-15
“Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.”
María y Aarón murmuraron contra Moisés con el pretexto de su esposa, pero la raíz eran los celos y la soberbia. Dios se enojó, María quedó leprosa como la nieve, y Moisés, el hombre más manso, clamó por ella. Primero la humillación, luego la confesión: estos son los puntos para la semana.
- La esposa de Moisés fue un pretexto. María y Aarón se resentían de su liderazgo y querían tener parte con él. Moisés confiaba en Dios, que fue el que lo llamó, y era el más manso sobre la tierra.
- La ira de Jehová se encendió contra ellos, y se fue. María contrajo lepra; el castigo de Aarón fue ver a su hermana volverse leprosa. Los dos tuvieron que enfrentarse a Dios.
- Aarón confesó: locamente hemos actuado y hemos pecado. Primero vino la humillación y luego la confesión. La soberbia es la razón de hablar y rebelarse, y Dios mira a todo soberbio y lo humilla.
- La soberbia del hombre le abate. En el día de Jehová la soberbia de los hombres será humillada y solo Jehová será exaltado; todos los soberbios serán destruidos desde la raíz hasta la rama.
- ¿Qué hizo Moisés? Clamó a Jehová: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora. Es la oración de un santo al Dios que es Santo, a favor de la misma que habló contra él.
- Acán vio, codició y tomó, y escondió lo robado debajo de su tienda; su pecado llevó a toda su familia al castigo. La pasión concebida da a luz el pecado, y el pecado consumado engendra la muerte.
- David confesó que había pecado contra Jehová, y la pena fue perdonada; en el Jordán confesaban sus pecados; Pedro dijo: soy hombre pecador. Quien confiesa con sinceridad le da la espalda a su pecado, y Dios también.
Como Moisés, ora cada día de esta semana por alguien que habló contra ti o te ofendió, y pídele a Dios que lo sane y lo bendiga.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
María Fuera del Campamento
Números 12:7-15
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Moisés le rogó a Dios que sanara enseguida a María, su hermana. Ella había hablado mal de Moisés por celos, se enfermó de lepra y tuvo que quedarse siete días fuera del campamento, mientras todo el pueblo la esperaba.
- María y Aarón hablaron mal de Moisés. Decían que era por su esposa, pero en verdad tenían celos: querían mandar igual que él.
- Dios lo oyó todo y se enojó. Cuando la nube se apartó, María estaba blanca de lepra, como la nieve. Hablar mal de otros tiene consecuencias.
- Aarón se asustó y le dijo a Moisés: hemos actuado locamente y hemos pecado. Primero se humillaron, y después confesaron su pecado.
- Moisés no se alegró del castigo. Aunque hablaron mal de él, clamó a Dios: «Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora».
- El orgullo hace que uno hable de más y se crea mejor que los demás. La Biblia dice que Dios humilla al orgulloso.
- Cuando haces algo malo, no lo escondas. Díselo a Dios y pide perdón de verdad, como Pedro cuando le dijo a Jesús: soy un hombre pecador.
¿Alguna vez hablaste mal de alguien por celos?
Esta semana, ora todos los días por una persona que te haya caído mal.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
