Mega Zoé
Estudio #1381Iglesia en las casas

Porque La Casa No Es Para Hombre

Este estudio llama a perseverar en la oración y cuidar la vida del hogar delante de Dios.

Antiguo Testamento1 Crónicas4 min lectura

Aunque el rey David "había dado" mucho ya para la obra del templo, sin embargo, como una ofrenda final y un ejemplo para el pueblo, dedicó "más plata" y "oro" de sus fondos privados y animó al "pueblo" a ofrendar generosamente. Su respuesta generosa trajo regocijo a sus propios corazones y al corazón del rey.

Antes de despedir la congregación.

Les urgió a contribuir, según las posibilidades de cada uno.

Ayer, me puedo imaginar que era un día trágico para Israel, acciones fatales que generan espanto y compasión.

Hay quienes han perdido vidas, casas y demás cosas.

Y hablar de tener casa para Dios es lo que me puede llenar de paz, gozo y lo grande el encuentro con el mismo Dios, que nos cuida y favorece.

David urgió (dar prisa) a los representantes de los israelitas a procurar contribución para la obra del templo.

"Sin imponerles" como tributo lo que habían de dar, hace ver que es una estupenda ocasión para hacer ofrendas voluntarias puesto que lo que se emplea en obras de piedad y de caridad ha de darse de corazón, no por fuerza.

Habían de tener en cuenta que "Salomón era muy joven" y (20 años) necesitaba ayuda"; pero, al fin y al cabo, era la persona que Dios había escogido para llevar a cabo esta obra.

También habían de considerar que la obra era colosal (excelente, extraordinaria, excede lo común, enorme) y todas las manos debían contribuir a sacarla adelante.

Él ha hecho grandes preparativos para ella.

No piensa echar sobre ellos toda la carga, pero quiere que muestren su buena voluntad y añadan a lo que él ha preparado (2): "Yo con todas mis fuerzas he preparado para la casa de mi Dios."

Les da con ello un buen ejemplo.

De su fortuna personal había ofrecido generosamente para el embellecimiento y enriquecimiento "de la casa de Dios" 3,000 talentos de oro y 7,800 de plata y ellos porque tenían puesto su corazón en la casa de su Dios.

Así que los anima a hacer lo mismo: ¿Y quién quiere hacer hoy ofrenda "voluntaria" a Jehová?: "llenar nuestras manos para Jehová."

Este es un hombre que amó la casa que no es para hombre.

Veamos su espiritualidad con su Dios:

(Salmos 23:6) En la casa de Jehová moraré por largos días.

Es posible que un infiel se deje caer en la casa de Dios y diga una oración, etc., pero el profeta (y así debe ser con todos los hombres piadosos) fuere en ella perpetuamente; su alma se halla siempre ante el trono de la gracia, pidiendo más gracia. "Un infiel ora tal como el gallo canta; el gallo canta y cesa y canta de nuevo y cesa otra vez y no piensa en cantar otra vez hasta que lo está haciendo; así un hombre inicuo (injusto) ora y cesa, ora y cesa de nuevo; "su mente nunca está ocupada en pensar si sus oraciones son escuchadas o no; cree que es una buena práctica para él, el orar y por tanto, da por sentado que sus oraciones son escuchadas, aunque en realidad Dios nunca escucha sus oraciones y las repite como si tratara de un ruido o sonido. … (William Turner en "El sacrificio de los fieles).

(Salmos 26:8) Jehová, la habitación de Tu casa he amado.

"Tengo en mi Congregación"- dijo un ministro venerable (respetable) del evangelio- una señora anciana que durante muchos años ha sido sorda como una tapia (pared), pero siempre es de las primeras en sentarse a la hora de la reunión.

Al preguntarle la razón de su asistencia constante, aunque no pudiera oír el sermón, contestó: "aunque no pueda oírle, "vengo a la casa de Dios porque quiero hacerlo y quiero que me halle en Sus caminos"; y Dios me da pensamientos dulces" "sobre el texto" cuando se me indica, otra razón es que estoy entre la mejor compañía aquí, en la presencia más inmediata (cercana) de Dios," y entre Sus santos", los dignos (merecedor) de la tierra. No estoy satisfecha de servir a Dios en privado; mi deber y privilegio es honrarle regularmente en público." ¡Que reprensión hay aquí para los que pueden oír, si es que se presentan y no acuden a destiempo (fuera de tiempo) al lugar de adoración, si es que acuden! C. Swine

(Salmos 27:4) Que esté yo en la casa de Jehová "todos los días de mi vida".

Para contemplar la hermosura de Jehová.

No hemos de entrar en la asamblea de los santos "para ver" y "ser visto" o meramente para escuchar.

"La santidad es hermosa de Jehová."

(Salmos 84:10) Porque mejor es un día en Tus atrios que mil fuera de ellos.

Estar en el patio, el atrio es llegar a Dios, y luego entrar hasta Dios directamente.

Una señal del que es hijo de Dios es deleitarse estando mucho tiempo en la presencia de Dios.

Los hijos han de estar en la presencia de su padre; allí donde está presente Dios, "allí está el cielo".

(Salmos 122:1) Me alegré cuando me dijeron: A la casa de Jehová iremos.

El corazón de David se gozaba en el culto a Dios, y se deleitaba cuando encontraba a "otros" que le invitaban a ir allí donde había sus deseos: estimula el ardor del más ardiente el "oír a otros" que le invitan a cumplir un deseo santo. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz