La progresión de la salvación implica a las tres Personas de la Trinidad. Cuánto valor le das a tu salvación; puedes ser tibio o carnal, y vivir siempre así, pero acuérdate de que tu corazón todavía no has disfrutado: ¡Cuán grande es Dios! en tu vida y no lo has aprovechado y no te has santificado en lo largo que es este camino. Lleno de mucho misterio desconocido por tu carne.
Para los hermanos de la carta.
Que hoy tú y yo la tenemos en la Iglesia y en tu casa.
Para dejarle ver cuán grande es esta salvación, tan grande y poderosa para no condenarnos.
Primero: fueron elegidos según la presciencia (Dios sabe todas las cosas antes de que existan) de Dios Padre.
Esto significa que, en una eternidad pasada, Dios los eligió para que le perteneciesen.
Sabes el porqué, Dios conocía cómo tú ibas a ser, tus reacciones en la vida, de lo que vives, cómo actúas; porque tú eres el que te dejas llevar de lo que quieres, bueno o malo y eso es lo que te ha dicho Dios que tú quieres escoger y Dios pagará a cada uno lo que escoge.
La doctrina de la elección divina no es siempre popular (que es estimado) pero tiene esta virtud (poder, fuerza, capacidad, potencia): Deja que Dios sea Dios.
Los intentos de hacerlo (elección) aceptable al hombre solo consiguen detraer (restar, quitar) de la soberanía de Dios.
Cualquier dificultad en poner de acuerdo "la elección (elegir) divina" "con la responsabilidad humana" existe solo en la mente del hombre, no en la de Dios.
La Biblia enseña ambas doctrinas (1. responsabilidad y 2. la elección), y deberíamos creer las dos.
"La elección de Dios" es descrita como siendo "según" (conforme o con arraigo) Su presciencia (sabe todas las cosas antes de que existan).
Algunos creen o entienden esto como significando que Dios eligió: a. conocimiento de las cosas futuras a aquellos que la sabían que confiarían en el Salvador.
Aunque en la elección de Dios hay un misterio para el humano porque no se puede describir, es que es impresionante, admirable misterio, podemos estar seguros de que no hay nada injusto en ello.
El segundo paso en la salvación es la "santificación del Espíritu".
Este aspecto de la "santificación" tiene lugar antes de la conversión (2 Tesalonicenses 2:13).
Lógicamente sigue a la elección por parte de Dios Padre.
En la eternidad Dios conoció anticipadamente y eligió a hombres.
En el tiempo el Espíritu Santo opera para hacer esta elección real en las vidas de las personas que Dios elige.
El tercer paso en la salvación del alma "es la repuesta del pecado" a la obra del Espíritu Santo.
Es descrita como la actitud del "obedecer a Jesucristo".
Tu vida para que demuestre que eres un elegido es como tú obedeces a Jesús.
El cielo no tiene obligaciones contigo, tú tienes obligaciones con el cielo; deja tanta importancia que te das.
¿Obedecer a Jesucristo es para lo que tú vives?
Esto significa la obediencia al Evangelio por el arrepentimiento de los pecados y la recepción de Cristo como Salvador.
El concepto (idea, pensamiento) del Evangelio como algo que debe obedecerse es común en el Nuevo Testamento (2 Tesalonicenses 1:8).
Hoy el acto de "ser rociados" con "Su sangre".
Es que tan pronto como una persona obedece el evangelio, recibe todos los beneficios que emanan del derramamiento de la sangre de Cristo en el Calvario.
La sangre del Salvador fue derramada una vez por todas hace más de 2024 años; nunca volverá a ser derramada.
Pero recibimos el perdón, la redención y las otras innumerables bendiciones que emanan de aquel torrente carmesí (rojo) tan pronto como creemos en Él.
Pedro desea ahora que les sean multiplicadas la gracia y la paz. Amén, más bendición.
Ya han experimentado la gracia de Dios en salvación y la resultante paz con Dios.
Pero necesitarán o necesitamos cada día "gracia" (los recursos que emanan de la gracia en virtud de nuestra unión con Cristo en Su resurrección), el pecado no debe estar más en uno. No tenemos que ceder a las demandas del "pecado" o fortaleza para la vida cristiana, y "paz" en medio de una sociedad turbulenta.
James Denney dijo que "la gracia es la primera y última palabra del Evangelio; y la paz "sanidad espiritual perfecta", es la obra consumada de la gracia. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
