Mega Zoé
Estudio #1456Iglesia en las casas

Los Obstáculos

Los Obstáculos enseña a perseverar en la oración y servir fielmente al Señor.

Nuevo Testamento2 Corintios4 min lectura

Los obstáculos que tenemos son pequeños y no van a durar siempre. Pero, gracias a ellos, Dios nos llenará de la gloria que dura para siempre: una gloria grande y maravillosa. Porque nosotros no nos preocupamos por lo que nos pasa en esta vida, que pronto acabará. Mis flaquezas son sin gozo; pues en afrentas, necesidades, persecuciones, angustia y todo es por Cristo. Cuando soy flaco, entonces soy poderoso (2 Corintios 1:8-10).

Tesoro ha sido encomendado en vaso de barro.

Una aparente derrota, y en cambio, por la otra, hay una victoria perpetua.

Hay debilidad para todas las apariencias externas, pero en realidad hay una fuerza incomparable.

Estamos atribulados en todo, más no estrechados, significa que se siente constantemente atribulado con los adversarios y las dificultades, pero no totalmente estorbado para no poder proclamar el mensaje con libertad.

En apuros, más no desesperados; Pablo muchas veces no sabía qué posible solución debería poner a sus dificultades y, sin embargo, el Señor nunca le dejó llegar al lugar de la "desesperación".

Perseguidos, más no desamparados.

En ocasiones podía sentir el ardiente aliento del enemigo a su espalda, pero el Señor nunca lo abandonó a sus enemigos.

Derribados, pero no destruidos significa que Pablo fue muchas veces gravemente "herido en acción", pero el Señor volvió a levantarle para ir con las gloriosas nuevas del evangelio.

Dios en Su maravillosa sabiduría, ve apropiado dejar que "Sus siervos" sean tocados por enfermedades, dolores, aflicciones, persecuciones, dificultades y angustias.

Todo ello está dispuesto para quebrantar el cántaro de barro, para que la luz del evangelio pueda resplandecer con más claridad.

(10) La vida del siervo de Dios es de constante "muerte".

El Señor Jesús mismo, en Su vida, estuvo constantemente expuesto a la violencia y persecución, los que siguen Sus pisadas se encontrarán con el mismo tratamiento.

Pero esto no significa derrota.

Es el verdadero camino de la victoria.

La bendición llena a los demás al morir así a diario.

Al padecer nosotros los cristianos en el servicio del Señor, "Su vida se manifiesta en nuestro cuerpo".

(11) La sangre de los mártires es la semilla de la iglesia.

A menudo tenemos la tendencia de clamar al Señor en nuestras enfermedades para ser librados de ellas y poder así servirle mejor.

Quizás deberíamos a veces agradecer al Señor por tales aflicciones (problemas, escases, enfermedades, etc.) en nuestras vidas, y gloriarnos en nuestras debilidades, para que el poder de Cristo se manifieste en nosotros.

(13) "La fe te capacita" para seguir predicando el evangelio; "sabe que más allá de los padecimientos de esta vida se abren glorias inefables (que no puede explicarse con palabras, no puede narrarse o expresarse), solo queda un querer hablar, una sonrisa, expresión de movimiento de cabeza y un levantar de hombro.

El Salmos 116:10 dice: Creí, por lo cual hablé.

Nosotros también creemos, por lo cual también hablamos: Tenía el mismo espíritu de fe que el salmista tenía cuando pronunció estas palabras.

Las aflicciones y persecuciones de la vida "de mi querido Pablo", "no cesaron su boca".

Siempre que hay una verdadera "fe tiene que haber la expresión de esta".

No puede quedar en silencio.

(14) Pablo no se sintiese movido por el constante peligro de muerte, encontramos la respuesta de ello en tal versículo.

Sabía que "esta vida no era todo".

El mismo Dios que resucitó al Señor Jesús "también" resucitaría con Jesús al mismo apóstol Pablo y lo "presentará juntamente" con los corintios y nosotros Mega Zoé.

(15) Pablo entendía cuanto más padecía, tanto más la "gracia" de Dios se hacía disponible para los otros.

Cuantas más personas eran salvadas, tanto más "acción de gracias" ascendía a Dios.

Y cuanto más "acción de gracias" ascendía a Dios, tanto más era Dios glorificado.

Cuanto más tú padezcas "más acción de gracias asciende a Dios"; nada que temer, Él es glorificado.

(16) Por lo cual no desmayamos.

Pablo en su buena disposición a sufrir toda clase de dificultades y peligros porque tenía delante de él la esperanza cierta de la resurrección.

Constantemente vivía el proceso de deterioro físico, por la otra, había en cambio una "renovación espiritual" que le capacitaba para proseguir a pesar de todas las circunstancias adversas; así ya el creyente quiere vivir así, es llevado por ciegos.

"Este nuestro hombre exterior va decayendo."

¡Se ve muy evidente en el cuerpo!

Pero Pablo "se regocija aquí en el hecho de que Dios envía suministros (provee) diarios de poder para el servicio cristiano.

(17) ¡Cuán terribles aflicciones que soportó el Apóstol Pablo pueden parecernos difíciles de comprender cómo podía referirse a ellos como una "leve tribulación"!

Son ligeras las aflicciones contempladas por sí mismas, podrían ser muy intensas, pero al compararlas con el "eterno peso de gloria" que tenemos por delante, son ligeras.

La "leve tribulación es momentánea", mientras que la gloria es "eterna".

Las lecciones que aprendemos a través de aflicciones en este mundo "resultarán en un rico fruto" para nosotros en el mundo venidero.

Unas pocas gotas aquí; todo un océano allá.

Poner la mira es la idea de considerar algo como importante. (18)

"Las cosas que se ven", no son la meta de nuestra existencia.

El gran objetivo de Pablo en su ministerio era "aquello" "que no se ve". Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz