Los obstáculos que tenemos son pequeños y no van a durar siempre. Pero, gracias a ellos, Dios nos llenará de la gloria que dura para siempre: una gloria grande y maravillosa. Porque nosotros no nos preocupamos por lo que nos pasa en esta vida, que pronto acabará. Mis flaquezas son sin gozo; pues en afrentas, necesidades, persecuciones, angustia y todo es por Cristo. Cuando soy flaco, entonces soy poderoso (2 Corintios 1:8-10).
Tesoro ha sido encomendado en vaso de barro.
Una aparente derrota, y en cambio, por la otra, hay una victoria perpetua.
Hay debilidad para todas las apariencias externas, pero en realidad hay una fuerza incomparable.
Estamos atribulados en todo, más no estrechados, significa que se siente constantemente atribulado con los adversarios y las dificultades, pero no totalmente estorbado para no poder proclamar el mensaje con libertad.
En apuros, más no desesperados; Pablo muchas veces no sabía qué posible solución debería poner a sus dificultades y, sin embargo, el Señor nunca le dejó llegar al lugar de la "desesperación".
Perseguidos, más no desamparados.
En ocasiones podía sentir el ardiente aliento del enemigo a su espalda, pero el Señor nunca lo abandonó a sus enemigos.
Derribados, pero no destruidos significa que Pablo fue muchas veces gravemente "herido en acción", pero el Señor volvió a levantarle para ir con las gloriosas nuevas del evangelio.
Dios en Su maravillosa sabiduría, ve apropiado dejar que "Sus siervos" sean tocados por enfermedades, dolores, aflicciones, persecuciones, dificultades y angustias.
Todo ello está dispuesto para quebrantar el cántaro de barro, para que la luz del evangelio pueda resplandecer con más claridad.
(10) La vida del siervo de Dios es de constante "muerte".
El Señor Jesús mismo, en Su vida, estuvo constantemente expuesto a la violencia y persecución, los que siguen Sus pisadas se encontrarán con el mismo tratamiento.
Pero esto no significa derrota.
Es el verdadero camino de la victoria.
La bendición llena a los demás al morir así a diario.
Al padecer nosotros los cristianos en el servicio del Señor, "Su vida se manifiesta en nuestro cuerpo".
(11) La sangre de los mártires es la semilla de la iglesia.
A menudo tenemos la tendencia de clamar al Señor en nuestras enfermedades para ser librados de ellas y poder así servirle mejor.
Quizás deberíamos a veces agradecer al Señor por tales aflicciones (problemas, escases, enfermedades, etc.) en nuestras vidas, y gloriarnos en nuestras debilidades, para que el poder de Cristo se manifieste en nosotros.
(13) "La fe te capacita" para seguir predicando el evangelio; "sabe que más allá de los padecimientos de esta vida se abren glorias inefables (que no puede explicarse con palabras, no puede narrarse o expresarse), solo queda un querer hablar, una sonrisa, expresión de movimiento de cabeza y un levantar de hombro.
El Salmos 116:10 dice: Creí, por lo cual hablé.
Nosotros también creemos, por lo cual también hablamos: Tenía el mismo espíritu de fe que el salmista tenía cuando pronunció estas palabras.
Las aflicciones y persecuciones de la vida "de mi querido Pablo", "no cesaron su boca".
Siempre que hay una verdadera "fe tiene que haber la expresión de esta".
No puede quedar en silencio.
(14) Pablo no se sintiese movido por el constante peligro de muerte, encontramos la respuesta de ello en tal versículo.
Sabía que "esta vida no era todo".
El mismo Dios que resucitó al Señor Jesús "también" resucitaría con Jesús al mismo apóstol Pablo y lo "presentará juntamente" con los corintios y nosotros Mega Zoé.
(15) Pablo entendía cuanto más padecía, tanto más la "gracia" de Dios se hacía disponible para los otros.
Cuantas más personas eran salvadas, tanto más "acción de gracias" ascendía a Dios.
Y cuanto más "acción de gracias" ascendía a Dios, tanto más era Dios glorificado.
Cuanto más tú padezcas "más acción de gracias asciende a Dios"; nada que temer, Él es glorificado.
(16) Por lo cual no desmayamos.
Pablo en su buena disposición a sufrir toda clase de dificultades y peligros porque tenía delante de él la esperanza cierta de la resurrección.
Constantemente vivía el proceso de deterioro físico, por la otra, había en cambio una "renovación espiritual" que le capacitaba para proseguir a pesar de todas las circunstancias adversas; así ya el creyente quiere vivir así, es llevado por ciegos.
"Este nuestro hombre exterior va decayendo."
¡Se ve muy evidente en el cuerpo!
Pero Pablo "se regocija aquí en el hecho de que Dios envía suministros (provee) diarios de poder para el servicio cristiano.
(17) ¡Cuán terribles aflicciones que soportó el Apóstol Pablo pueden parecernos difíciles de comprender cómo podía referirse a ellos como una "leve tribulación"!
Son ligeras las aflicciones contempladas por sí mismas, podrían ser muy intensas, pero al compararlas con el "eterno peso de gloria" que tenemos por delante, son ligeras.
La "leve tribulación es momentánea", mientras que la gloria es "eterna".
Las lecciones que aprendemos a través de aflicciones en este mundo "resultarán en un rico fruto" para nosotros en el mundo venidero.
Unas pocas gotas aquí; todo un océano allá.
Poner la mira es la idea de considerar algo como importante. (18)
"Las cosas que se ven", no son la meta de nuestra existencia.
El gran objetivo de Pablo en su ministerio era "aquello" "que no se ve". Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Los Obstáculos
2 Corintios 4:8-18
“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”
Los obstáculos que tenemos son pequeños y no van a durar siempre, y gracias a ellos Dios nos llenará de una gloria que dura para siempre. El tesoro está en un vaso de barro: por fuera, aparente derrota y debilidad; por dentro, una fuerza incomparable. Estos son los puntos para la semana.
- Atribulados, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos. Pablo sintió el aliento del enemigo a su espalda, pero el Señor nunca lo abandonó.
- Dios, en Su sabiduría, deja que Sus siervos sean tocados por enfermedades, aflicciones y persecuciones, para quebrantar el cántaro de barro y que la luz del evangelio resplandezca con más claridad.
- La vida del siervo de Dios es de constante muerte, como fue la de Jesús, pero eso no es derrota: es el verdadero camino de la victoria, y la vida de Jesús se manifiesta en nuestro cuerpo.
- En vez de solo clamar para ser librados, quizás deberíamos a veces agradecer al Señor por las aflicciones y gloriarnos en nuestras debilidades, para que el poder de Cristo se manifieste en nosotros.
- «Creí, por lo cual hablé.» Las aflicciones no cerraron la boca de Pablo: donde hay verdadera fe tiene que haber expresión de ella. Sabía que esta vida no era todo y que Dios lo resucitaría con Jesús.
- Cuanto más padecía Pablo, más gracia llegaba a otros y más acción de gracias subía a Dios. Por eso no desmayamos: el hombre exterior se va desgastando, pero el interior se renueva de día en día.
- Comparada con el eterno peso de gloria, la tribulación es leve y momentánea: unas pocas gotas aquí, todo un océano allá. Las cosas que se ven no son la meta; la mira está en las que no se ven.
Cuando llegue el obstáculo de esta semana, antes de pedir que se vaya, dale gracias a Dios en medio de él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Tesoro en Vasija de Barro
2 Corintios 4:8-18
Para leer en voz alta con los niños
“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: los problemas de ahora son pequeños y se acaban pronto, pero la gloria que Dios nos va a dar es grandísima y dura para siempre. Somos como vasijas de barro con un tesoro adentro.
- A Pablo le pasaron muchas cosas malas: lo persiguieron, lo tumbaron, lo lastimaron. Pero nunca se quedó en el piso, porque Dios lo volvía a levantar.
- Cuando una vasija de barro se rompe, la luz que tiene adentro sale y alumbra más. Así, cuando pasas un problema, la luz de Jesús en ti se puede ver mejor.
- Seguir a Jesús no quiere decir que nunca vas a sufrir. Jesús también sufrió. Pero sufrir por Él no es perder: es el camino por donde Él gana.
- Pablo creía en Dios, y por eso hablaba de Él aunque lo castigaran. Cuando de verdad crees en Jesús, no te puedes quedar callado.
- Nuestro cuerpo se cansa y se va poniendo viejo, pero por dentro Dios nos da fuerzas nuevas cada día, para seguir adelante sin rendirnos.
- Los problemas de aquí son como unas gotas de agua; la gloria del cielo es como un océano entero. Por eso mira lo que no se ve: a Dios y lo que Él prometió.
¿Qué problema te preocupa esta semana?
Cada noche, dale gracias a Dios en voz alta por algo bueno, aun en medio de ese problema.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
