Los santos son los verdaderos sabios, por lo cual recibirán "respeto y aprobación" de quienes saben apreciar la verdadera sabiduría, mientras que los necios en sentido moral terminarán en perpetua confusión e ignominia (vergüenza, deshonra, ofensa que se realiza de manera pública y ha de ser manifiesta en la comunidad). Finalmente, la elección es entre gloria y desgracia. Los sabios heredarán honra; los necios serán conocidos por su confusión y vergüenza delante de todos.
I. El humano dice: no hay Dios (Salmos 53:1).
A. En su corazón está el "no" hacer bien.
1. Se han acostumbrado a hacer el mal en broma, en odio, en contienda y demás, ha sido el proceder de sus vidas.
2. (Proverbios 10:18) En este proverbio se contrasta al que "encubre su odio" con palabras insinceras y al que lo revela abiertamente hiriendo a su prójimo.
3. El primero es un hipócrita, el segundo es un necio (ignorante que no tiene conocimiento, capacidad humana de comprensión) y la verdad es que no hay mucho que escoger entre los dos.
4. Una tercera alternativa, que es que los creyentes hemos de aprender a practicar, es no anidar ningún tipo de odio.
5. (Proverbios 14:9) "Los necios se mofan y burlan del pecado y no quieren creer que, en su costado éste lleva un puñal bien afilado, ¿cómo puede ser, se pregunta confiado, que cosa tan dulce me amargue el bocado?, no sabe que es el mismo encanto del pecado hacerle reír, basta verle en el infierno condenado. Necio (falto de conocimiento), no sigas en tu maldad y ten cuidado, no sea que el Unico que te podía haber salvado cierre la puerta sin que tú hayas entrado". (John Bunyan).
6. (Proverbios 15:5) Ya nos hemos encontrado anteriormente con este necio.
7. Piensa que su padre es un anticuado, que su vida está pasada de moda y que su consejo no vale para nada.
8. En cambio, el hijo sabio recibe y guarda la corrección beneficiándose de ella.
9. Es prudente y viene a ser aún más prudente.
10. (Proverbios 18:6) El necio que habla levantando la voz anda siempre intentando provocar una discusión o sembrar problemas.
11. Pero el borracho le gana en que además atrae sobre sí ojos amoratados, contusiones (inflamación) y abrasiones (raspón).
12. Los labios del necio provocan contiendas de muchas maneras, en especial al dar a conocer ideas y opiniones que han de desagradar a otras personas.
13. (Proverbios 20:3) La persona honorable procura estar al margen de las contiendas, pero al insensato (imprudente, alocado, falta de sentido o razón, tonto) las contiendas le atraen.
14. Le gusta entrometerse y participar en ellas.
15. Es parte de su naturaleza, que no queda contento a menos que pueda discutir con alguien.
16. Es un honor para el hombre evitar la contienda, porque al abandonar una disputa y al perdonar una injuria, se mantiene la paz y los amigos.
17. (Proverbios 28:26) El necio confía en su propio corazón, es decir, en sus propios planes y pensamientos, en su propia fuerza, entre otras cosas. Esto se da puesto que tiene de sí mismo una opinión muy elevada.
18. En cambio, el que camina en sabiduría, esto es, por las sendas que la prudencia (sensatez, mesura, templanza, cautela) aconseja, será librado del daño que le sobreviene al que confía en sus propios juicios, sin dejarse aconsejar por quienes saben más que él.
19. En realidad, está echando el ancla dentro del barco e irá a la deriva sin remedio.
20. El que busca la dirección del Señor obra con sabiduría.
21. (Jeremías 17:11) La búsqueda de riquezas por medios deshonestos está plagada de peligros.
22. Lo que el profeta quiere decir es que el hombre que se enriquece por medios injustos disfrutará muy poco de su mal ganada fortuna, pues lo dejará prematuramente como la perdiz que comienza a incubar, pero le roban prontamente las esperanzas de tener crías.
23. En cambio, los que desean abundar en gracia son sabios al final (Proverbios 19:20) ya que tienen su consuelo en que la muerte les conduce a una feliz eternidad, mientras que quienes ponen su confianza en las riquezas se darán cuenta de su necedad cuando sea demasiado tarde.
24. (Lucas 11:39-40) La necedad del humano.
25. Cuando Jesús aceptó la invitación de un fariseo para comer, Su anfitrión se extraña que no se hubiese lavado antes de comer. Jesús leyó sus pensamientos y lo reprendió extensamente por tal hipocresía y externalismo. Jesús les recordó que lo que realmente cuenta no es la limpieza de lo de afuera del vaso, sino lo de adentro y está interesado en que nuestras vidas interiores sean puras. "El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón" (1 Samuel 16:7). Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
