El apóstol Pablo relaciona algunos de los maravillosos beneficios y recompensas del dar cristiano. Primero, establece la ley de la cosecha. Es un hecho bien conocido en la agricultura que es necesaria una generosa siembra de semilla si ha de haber una cosecha generosa. Quizás el granjero está listo para echar la semilla en el campo.
I. Sembrará con liberalidad.
A. Sembrará todo o tomará algo del grano para usarlo.
1. 2. Como alimentos en los meses venideros. El pensamiento aquí es, que, si lo siembra "generosamente", también segará fuera de toda proporción a lo que siembra.
3. Deberíamos recordar esto con respecto a la agricultura; el granjero no siega la cantidad exacta de grano que siembra, sino mucho más en proporción (razón constante con otra).
4. 5. 6. 7. 8. Así es con el dar cristiano. (7) Cada uno debe dar como se propuso en su corazón. Será necesario que considere lo que es necesario para sus necesidades inmediatas. Tendrá que pensar de las obligaciones justas en que incurrirá en el curso de su vida normal. Pero luego, por encima de esto, ha de pensar en las necesidades de sus hermanos en Cristo y de las demandas de Cristo sobre ti.
9. 10. 11. Al tener en cuenta todas estas consideraciones, no debería dar tristeza, ni por necesidad. Es posible dar y sin embargo no sentirse feliz con ello. También es posible que debajo de una presión de llamamientos emocionales o de sentirse apurado ante los demás.
12. 13. 14. 15. Ninguna de estas cosas servirá. "Dios ama al dador alegre". ¿Es que Dios realmente necesita nuestro dinero? No: suyo es el ganado sobre miles de montes y si necesitase algo no nos lo diría a nosotros (Salmos 50:10) "porque mía es toda bestia del bosque y el ganado en mil collados". 11: "Conozco todas las aves de los montes y todo lo que se mueve en el campo me pertenece". 12: "Si Yo tuviera hambre no te lo diría a ti, porque mío es el mundo y su plenitud (totalidad)".
16. 17. Pero la actitud de nuestro corazón es lo que sí le importa. Le encanta ver a un cristiano tan lleno de gozo del Señor que quiere compartir con otros lo que tiene.
18. "Dios ama al dador alegre".
19. Dar con alegría nace del amor y por ello es un apasionado que ama con pasión y que se regocija en la comunión. Dar es el lenguaje del amor; "ciertamente, no tiene otro lenguaje; de tal manera amó Dios, que dio". El amor encuentra su misma vida en darse. Su único orgullo de poseer es el gozo de rendirse. Si el amor tiene todas las cosas, sin embargo, no posee nada.
20. (8) Aquí tenemos una promesa de que, si alguien realmente quiere ser generoso, Dios se cuidará de que reciba la oportunidad para ello.
21. Aquí se emplea el término "gracia" (don) como sinónimo (igual) de recursos (medio) a través de Su Hijo, de nuestro Padre Celestial.
22. Poderoso es Dios para suplirnos de recursos de modo que no solo tengamos todo lo suficiente nosotros mismos sino para que podamos compartir con otros lo que tenemos y así abundar para toda buena obra.
23. Veamos todo: toda gracia, siempre (es decir, en todo tiempo), todo lo suficiente, todas las cosas, toda buena obra.
24. 25. (9) Salmos 112:9: La expresión "esparció" se refiere al acto de sembrar la semilla. Este versículo describe a un hombre que ha sido generoso en su siembra de la semilla o de manera más particular en sus acciones de bondad.
26. La bondad específica a la que está dedicado es a dar a los pobres.
27. ¿Es perdedor por tal acción?
28. ¡No!
29. "Su justicia permanecerá para siempre".
30. Esto significa que si dispersamos (esparcir) las bondades como el sembrador esparce su semilla, estaremos acumulando tesoros en el cielo.
31. 32. 33. Los resultados de nuestra bondad permanecerán para siempre. (10) Prosigue aquí la ilustración del sembrador. El mismo Dios que suministra semilla al que siembra y pan al que come, tiene cuidado de que aquellos que siembran bondad (esencia de la vida celestial, es el modo en que una persona que se asemeja a Cristo trata a los demás) a otros sieguen (segar) ciertas recompensas.
34. 35. 36. Primero, multiplicará nuestra sementera (sembrado). Los corintios fueron justos al dar a los santos en Jerusalén. Como resultado de aquella dádiva recibieron fruto por vía de la recompensa eterna.
37. Al aumentar Dios su capacidad de dar e incrementar (aumentar, crezca en valor, tamaño, número, importancia) ellos su generosidad, las recompensas aumentarían de manera correspondiente.
38. 39. (11) Desde luego, queda claro con esta acción que nadie se empobrece por dar al Señor. Más bien, cada acto de bondad tiene una acción que refleja la recompensa que es dada fuera de toda proporción con el don que se da. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
