Mega Zoé
Estudio #1584Iglesia en las casas

Halla fidelidad en todo nuestro ser

Servir con humildad aparece aquí como una marca clara de la vida delante del Señor.

Nuevo Testamento1 CorintiosMiercoles, 18 de marzo de 202613 min lectura

"Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor." Esta noche la pastora estuvo ausente y expuso otra ministra de la congregación. El mensaje recorre el estudio ya publicado con el mismo título: qué es la fidelidad -ser constante, leal y digno de confianza, pase lo que pase-, por qué se ha vuelto tan fácil de romper, y cómo el engaño rara vez llega como algo malo, sino como algo "casi correcto". Pasa por 1 Juan 1:3, 2 Corintios 11:3, Hechos 8:32, Apocalipsis 2:10, 1 Corintios 4:2, Juan 13:26-27, Salmo 31:23, Salmo 101:6, Nehemías 13:13, Apocalipsis 19:11, Proverbios 13:17, Lucas 16:10 y 2 Timoteo 2:2.

I. Qué es la fidelidad

A. Ser fiel, ser constante, leal y digno de confianza, pase lo que pase. Y no es fácil encontrar esa cualidad hoy.

B. Lo que uno aprende de pequeño se va arraigando y se le hace como una ley para la vida.

C. Hoy la fidelidad es bien fácil de romper: es más cómodo, y como que no pasa nada.

D. Vino la pandemia y cada cual se quedó en su casa: se nos hizo el alma más fría, el sentimiento más tibio, y concluimos que no hay por qué darle tanto peso a las cosas.

E. Antes, faltar a un culto era grave: se salía corriendo de la universidad, uno se vestía por el camino. Hoy, un ensayo más o un culto más no pasa nada.

F. En esta vida hay dos palabras muy grandes: el amor y la fidelidad.

G. Una persona fiel cumple lo que promete, no abandona cuando las cosas se ponen difíciles y permanece firme aunque cambien las circunstancias.

H. Pero exigimos condiciones para ser fieles: si no veo que gano algo, entonces no tengo que serlo tanto.

II. Fiel es Dios (1 Corintios 1:9)

A. Dios es fiel porque nunca falla, siempre cumple sus promesas y nunca nos abandona.

B. Y somos llamados a ser fieles por Jesucristo: firmes en la fe, confiando en Él, viviendo conforme a su verdad.

C. Eso nos pide Dios: que seamos fieles como Él lo es, y que tengamos sus mismas características.

D. Ser fiel es cumplir los deberes y los compromisos. Pero la mente dice: "si aquel no lo hace, ¿para qué lo hago yo?".

E. Si aquel llega tarde, ¿para qué voy a llegar temprano? Pues porque la fidelidad es mía: yo soy quien tiene que demostrar que sigo siendo fiel.

F. Así ha hecho siempre la pastora: aunque sea yo sola, me paro a predicar; porque su fidelidad con Dios es suya, y no la va a romper por ninguno de nosotros.

G. Hoy huimos de los compromisos: es más cómodo tener la vida libre que deberse a alguien o a algo. Y si rompemos los compromisos, nos hacemos infieles.

H. Esa palabra le choca hasta a la gente del mundo. Si les asombra a los que no tienen compromiso con Dios, imagínese lo que significa para la familia de la fe.

III. Sin amor no hay nada de lo demás

A. ¿Cómo puede uno dormir si no está en paz? Y lo peor es que se nos hace tan fácil asimilarlo y verlo como normal.

B. El miedo verdadero es este: Dios endureció el corazón de Faraón. Si ya ni me redarguye la conciencia, ¿me endurecí yo el corazón, o fue Dios quien me lo endureció?

C. Amarás a tu Dios con todas tus fuerzas; amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor y la fidelidad generalizan todo: sin eso no hacemos las otras.

D. Si no amo al prójimo, ¿cómo no voy a tener celos, cómo no voy a adulterar, cómo no voy a robar? Todo eso se hace fácil. Pero si lo amo, ¿cómo lo voy a querer ver mal?

E. Empieza amando a Dios y amándonos a nosotros mismos: si nos amamos, nadie se nos hace competencia, y podemos admirar a los demás y ver sus virtudes.

F. Criticar al prójimo es faltar a la fidelidad: si le soy fiel a un hermano, no ando criticándolo con todo el mundo, y si me dicen algo de él, se lo digo a él.

G. Pero nos quedamos calladitos, porque es más fácil ser infiel y es más fácil ser cobarde.

H. Cuando llegamos a Dios hicimos el compromiso más importante de nuestra vida, y lo hicimos para siempre; no para un mes, ni para retirarse a la orillita en cuanto algo no nos gusta.

I. El que es fiel es verdadero: en él no hay engaño ni traición. El infiel es desagradable ante los ojos de Dios, aunque pensemos que solo lo es el que roba o el que mata.

IV. Llamados a la comunión (1 Juan 1:3)

A. Juan enseña lo que ha visto y oído "para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo".

B. Fuimos llamados para tener comunión con Jesús, y hay que ser fieles, porque solo Él es fiel y solo el fiel llega al cielo.

C. Solo hay dos maneras de hacer crecer esa comunión: orando y leyendo la Biblia.

D. Oremos aunque sea un momento; peor es nada. Si a uno que empieza se le exige una hora, acaba no orando nada: pues aunque sean quince minutos, la conexión se logra poco a poco.

E. Con la Biblia igual: no hay que leerse un libro entero en un día; un capítulo, aunque sea. Y si hoy hay más tiempo, tres, o diez.

F. Dios es quien nos llama, y usa personas para predicarnos, para que tengamos con Él una comunión real y cercana.

G. Y Juan añade algo clave: también hay comunión con los hermanos de la fe. El resultado es comunión con Dios y con otros, para poder ser fieles los unos a los otros.

V. El engaño que parece correcto (2 Corintios 11:3)

A. Dios les pidió a Adán y a Eva ser fieles en una sola cosa: no probar de un solo árbol.

B. La serpiente no fue obvia: fue sutil, suavecito. "Aprovecha y come, vas a tener más conocimiento."

C. El engaño muchas veces parece bueno, lógico o atractivo. Y muchas veces nos engañamos con nuestras propias excusas, que nos parecen súper lógicas.

D. No siempre es drástico: a veces es desviarse poco a poco. Un cantazo grande es fácil de ver; lo peor es cuando es poquito a poquito y abrimos los ojos cuando ya pasó el tiempo.

E. Lo que más hay que cuidar es la mente, porque ahí empieza el engaño; y la mente es traicionera: por una tontería empieza todo.

F. Engaño pequeño: "tengo a Jesús en mi corazón, me quedo en casa y leo la Biblia yo misma". Pero la Biblia dice que hay que congregarse; y si no la leo, nunca me entero.

G. Engaño pequeño: "no importa en qué creas, todo es lo mismo". No es lo mismo: la idolatría fue lo primero por lo que Dios castigó.

H. "Creo en Dios, pero a mi manera." Eso le gusta decirlo a la gente, y hasta se enorgullece. ¿A ver si delante de Dios le vamos a decir eso? No habrá excusa que darle.

I. Creer no es lo que uno piense que está bien o mal: es lo que dice la Biblia. No es porque el pastor lo dijo, sino porque la palabra lo dice.

J. El engaño no viene como algo malo, sino como algo casi correcto. Y así nos engañamos pensando cosas casi correctas, que no son correctas: son casi.

VI. El tentador también fue a Jesús (Hechos 8:32)

A. El eunuco pregunta de quién habla el pasaje: es Isaías profetizando lo que Jesús iba a sufrir, y que iba a morir.

B. Como tentó a Adán y a Eva, el diablo fue también donde Jesús: en el ayuno de los cuarenta días lo tentó tres veces. "No solo de pan vivirá el hombre."

C. Vino sutil aun a Jesús, para que se hiciera infiel a lo que Dios le pedía que viniera a hacer en la tierra.

D. Si nos examinamos a fondo, vivimos quejándonos de nuestros deberes y echándole la culpa a otro: "por culpa de aquel yo soy así".

E. Y la palabra dice que ni vengas a echar la ofrenda si tienes algo contra tu hermano.

F. Aquí hay una de dos: o nos endurecemos más, o nos arrepentimos y somos mansos, humildes y obedientes. Pero el orgullo puede más que el ser humilde.

G. Cuando se corrige a un niño hay que insistir en que pida perdón: hay que ver el gesto de humillación, porque si no, al mes hay que corregir lo mismo.

H. Mi deber es dar la cara. Jesús guardó silencio ante acusaciones injustas: no se defendió, no peleó, y cumplió con todo lo que debía sin queja alguna.

I. Pudo haber dicho: que sigan llevando corderos al templo. Pero quiso cumplir con su deber. Si Él cumplió el suyo siendo el mismo Dios, ¿qué queda para un simple mortal?

VII. Sé fiel hasta la muerte (Apocalipsis 2:10)

A. "Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida": la promesa más grande que podemos recibir.

B. Piense en el hombre más poderoso de la tierra hoy. ¿Cuántos días le faltan? No lo sabemos. Y cuando muera, ¿tendrá la corona de la vida? No lo podemos decir.

C. Ser lo más grande en la tierra no garantiza la corona. Ser manso, humilde delante de Dios y, sobre todo, ser fiel, sí la garantiza.

D. ¿Por qué vivimos como si este mundo fuera algo? Este mundo no tiene nada que darnos.

E. Cuando somos infieles es porque hemos sido tentados y hemos cedido, olvidando la seriedad de nuestras obligaciones.

F. Y cuando se es infiel, no puedes mirar a los ojos a los demás, y no hay paz en el diario vivir. Seamos valientes; no seamos cobardes.

VIII. Que seamos hallados fieles (1 Corintios 4:2)

A. "Se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel."

B. A todos los que se nos ha dado algo se nos pide ser hallados fieles: a lo que se nos dio, a los que tenemos alrededor, a nuestra familia, a los nuestros.

C. Es una exigencia indispensable: la única manera de cumplir el llamado es siendo fiel, porque nuestro llamado ha sido venir a los pies de Cristo.

D. Quien se para a enseñar tiene que luchar por ser fiel a los hermanos y a Dios sobre todas las cosas; y eso hay que pedírselo a Dios todos los días.

E. Si ya hemos vivido tanto y pasado por tantas experiencias, hay que madurar, y no seguir viviendo como si tuviéramos dieciséis años.

F. Porque si soy infiel, el Espíritu Santo no puede permanecer. Y eso es lo que nos debe preocupar: si está en mí o no está.

G. Si está, me acuesto en paz y me despierto en paz, y puedo mirar a todo el mundo a los ojos; no tengo que evitar una esquina por quien está allí.

IX. "Y después del bocado, Satanás entró en él" (Juan 13:26-27)

A. Jesús le dio a Judas el mismo amor que les dio a los doce: el mismo que a Juan, a Pedro, a Jacobo, a Tomás.

B. Moja el pan, se lo da y le dice "lo que vas a hacer, hazlo más pronto". Y Satanás entró en él.

C. ¿Qué quiero yo: que el Espíritu Santo esté en mí, o que sea Satanás? Porque si no es uno, es el otro. Aquí no hay término medio: es blanco o negro, no hay gris.

D. ¿Qué mayor ejemplo de infiel? El que vio los milagros y vio la cara de Jesús conmoverse al sanar al enfermo, al ciego, al leproso.

E. Y cuando la mujer ungió los pies del Señor, él se quejó: "¿por qué no se vendió y se dio a los pobres?". Eso es casi correcto. Pero era un engaño de Satanás.

F. Así nos llegan los pensamientos casi correctos: "¿por qué la pastora no hace esto de otra manera?". Es Satanás queriendo tomar posesión del corazón y de la mente.

G. No seamos bobos, para que el diablo no se burle: "mira este, cayó en el engaño que le metí, y no sabe lo que ha perdido por causa del casi correcto que le sembré".

X. Las promesas para el fiel

A. Salmo 31:23 - "Jehová guarda a los fieles." Si andamos en fidelidad, no tenemos por qué temer: como decía el himno, "al creerte me hace fuerte".

B. Salmo 101:6 - "Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo." Solo el verdadero y fiel alcanzará la perfección; por eso Dios nos conserva y nos cuida.

C. Nehemías 13:13 - escogió a los que eran tenidos por fieles. Y esos deberes se cumplen aun con cansancio, con sueño, con quebranto, con todo.

D. Apocalipsis 19:11 - a Jesús se le llama "el Fiel y Verdadero". Qué hermoso sería que, al mirarnos, vieran que somos fieles y verdaderos, no de doble cara ni engañadores.

E. Somos mayordomos, y la mayordomía se le da a las personas fieles; y el mayordomo no se puede quejar de su trabajo: es el que más trabaja y el último en acostarse.

F. Y el detalle: la fidelidad del mayordomo es para con el bueno y para con el malo juntamente. No "con este sí porque me cae bien, y con este no".

G. Sin hombres fieles, Nehemías no habría levantado las murallas: llegaron cartas para paralizar la obra, y unos infieles habrían dicho "es verdad, no podemos seguir".

H. Proverbios 13:17 - "el mal mensajero acarrea desgracia; mas el mensajero fiel acarrea salud". Lleva malas noticias porque le place ver la cara del otro.

I. Lucas 16:10 - el que es fiel en lo muy poco, también en lo más lo es. Se nos hace bien fácil actuar con preferencia: fiel si lo pide la pastora, medio infiel si lo pide un hermano.

J. 2 Timoteo 2:2 - encarga lo que has oído a hombres fieles, idóneos para enseñar a otros. Puede que no haya doscientas personas a quien enseñar, pero está la propia casa.

K. No venga a enseñar quien no es fiel: no ensucie a los demás ni les siembre cosas malas. Si quieres estar mal, quédate tú mal, pero no se lo enseñes a otro.

XI. Aplicación

A. Deja de convencerte de que estás "casi correcto": ahí es donde está el engaño.

B. No esperes condiciones para ser fiel: la fidelidad es tuya, no depende de lo que haga el otro.

C. Haz crecer la comunión por los dos únicos caminos: orar y leer la Biblia. Aunque sean quince minutos y un capítulo.

D. Cuida la mente, que es donde empieza el engaño; y no dejes que una tontería se convierta en una desviación.

E. Sé el mismo con el que te cae bien y con el que te cae pesado, y en lo pequeño igual que en lo grande.

F. Si tienes algo con un hermano, arréglalo antes de traer la ofrenda; y que el arrepentimiento salga de tu corazón, no de que te lo señalen.

G. Recuerda que ser fiel es hasta el final: no basta con haberlo sido quince años atrás.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz