Mega Zoé
Estudio #0248Iglesia en las casas

EL CELO DE TU CASA ME CONSUME

EL CELO DE TU CASA ME CONSUME enseña a perseverar en la oración y atender la Palabra de Dios.

Antiguo TestamentoÉxodoSEMANA DEL 21 @ 27 DE MAYO DE 200210 min lectura

En 1ra Reyes 14:26 llega el rey de Egipto y destruye este reinado de Roboam. Se vandaliza el templo y se siguen levantando más reyes. Estos reyes comienzan a levantar altares y a corromper lo que Dios quería, que era casa para que le adoraran, no altares altos de otros dioses. Se profana, se pasa el umbral. Si supiéramos lo peligroso que es eso. A la vez que la casa de Dios es vandalizada ya hay grandes problemas y comienzan los juicios de Dios. Hasta que llegó Nabucodonosor que entra y destruye a Judá. Éste se lleva los utensilios de la casa de Jehová; y comienzan a beber y a comer en ellos. Pecan con los instrumentos santos, lo que con tanto celo Jehová quería para El. Ya no hay casa para Jehová, donde haya sacerdotes y levitas, hombres y mujeres que adoren a Dios; porque se pasó el umbral. Lo grande de Israel era Dios, porque es una nación levantada por Dios mismo. Si alguna lucha tenía Israel, Jehová salía a favor de ellos. Se profanó la casa, ya Dios no estaba y se quedan entonces esclavos. Cuando somos esclavos lo único que tenemos es una espalda para recibir azotes. Este es el papel del esclavo. Nehemías descubre que no hay casa para Dios, porque estaban en cautiverio. Las murallas de la ciudad las habían roto. Cuando se destruye todo es porque el celo no nos consume, no hay empeño. No has dispuesto tu corazón. ¡Cuánta seguridad hay en un lugar que va a ser visitado por algún artista! Pero en la casa de Dios, parece que hay que permitir que cada cual haga como quiera. ¡Eso no es así! La iglesia es para los santos, no para lo profano. Dios levantó a un hombre como Nehemías muy firme y muy seguro (capítulo 7) que erigió de nuevo la casa, organizó la iglesia, y levantó los muros, luego las puertas y no permitía que entraran hasta que el sol estuviese alto. Por falta de conocimiento de las Escrituras la gente habla pamplinas, lamentablemente en ocasiones tenemos que atender estas conversaciones. En el Salmos 69:9, en la primera oración hay algo que es profético en lo que David escribe: le consumía el celo de la casa de Dios. Y si vas a Juan 2:17 puedes ver que a Jesús también, por eso fue que echó fuera del templo a todos y volcó sus mesas tirando todo lo que había en ellas. Los Judíos (los religiosos de la historia) le reclamaron, le pidieron señal; de por qué Él había hecho esto. Cuando el celo nos devore, cuando nosotros, como iglesia, tengamos este sentir; entonces el impío se levantará contra nosotros y nos querrá callar. Pero Jesús vino para avivar este versículo de Juan 2:17 y convertirlo en revelación. Esta escritura no fue solamente para Él, quien es el Mesías, sino para todos nosotros. Nehemías tenía el celo por la casa de Jehová muy presente, por eso había un Sambalat y un Tobías dispuestos a profanar. Tobías entró en el cuarto donde estaban las cosas de los sacerdotes y los levitas y dice la Palabra que Nehemías lo cogió por el pelo y lo sacó a patadas por el celo que sentía por la casa de Jehová. Es muy difícil encontrar hombres y mujeres que se levanten y establezcan el reino de Dios en la iglesia. Lo que a la mayoría le gusta son las amplias hamacas, para reposar. Pero, de nosotros se dirá que somos fanáticos, mas santos que nadie y se burlarán. Decía un creyente inglés llamado Mosbey, refiriéndose al pasado cuando los franceses papistas les hacían daño por que él y sus compañeros leían las Escrituras: "Ardíamos de celo por leerla más. Pero, ahora que no hay persecución y lo tenemos todo, no lo hacemos." Por eso, por la comodidad y el ocio, algunos llegan a las iglesias a querer poner sus reglas y con mil malas crianzas. Como si hubiera que ponerle una alfombra para que se convierta. ¿Qué es lo que pasa pueblo? ¿ Son ustedes los de la promesa o no? ¿O es la Iglesia del Señor la burla de todos? ¿O es la Iglesia lo más serio e importante para tu vida? ¿En que lugar está la Iglesia para ti? ¿Dónde está nuestro conocimiento de las Escrituras? Nuestras Biblias son como unos viejos almanaques. Hoy en día no hay persecución, Dios nos ha prosperado, pero estamos faltos de sensibilidad, faltos de corazón. Por eso vamos de aquí para allá. El que pertenece a Mega Zoé, sepa que no es fácil este camino. La gente quiere que bailemos el mismo son de ellos. Cuando estuve en México fuimos a ver algunas estructuras de las iglesias del comienzo de su historia. ¡Si ustedes hubieran visto como se movían allí en lo que se podía llamar los atrios! Las ventas de diferentes artículos religiosos y tantos otros tipos de mercado, como comida y artículos personales. Y lo que más me impactó fue ver el libre ejercicio de trabajos de los hechiceros y espiritistas. Pude ver como una madre mantenía a su pequeño de meses en brazos mientras el brujo desplegaba sobre él su rito satánico. Había todo tipo de mercado, todo tipo de profanación. ¡Se ha pasado el umbral! Lo que ha derribado a las iglesias no ha sido un empuje de la noche a la mañana, es que un pueblo se ha echado a dormir, el pueblo se ha descuidado en ayuno y oración. En Juan 21:15 y 16 y 17 Jesús le dice a Pedro lo siguiente: vs.15 "apacienta mis corderos", vs. 16 "pastorea mis ovejas", vs. 17 "apacienta mis ovejas." Dios le da a Pedro una responsabilidad de levantar una iglesia, Jesús había cumplido con su responsabilidad y lo próximo que le iba a acontecer era que glorificaría a Dios con su muerte y luego Pedro se encargaría de levantar la casa de Dios. No ha salido de nosotros el levantar iglesia, sino de Jesús. Por eso no podemos dejar que la casa de Dios sea algo para contender, no es para estar enojados, porque un día el Señor va a venir a buscar esta iglesia. Se necesitan hombres y mujeres que amen a Dios sobre todas las cosas y no a sí mismos. Bien claro Él le dijo a Pedro "Me voy y no estaré más con ustedes, tengo que subir al Padre." Él necesitaba hombres y mujeres que levantarán una Iglesia. Existen muchos hombres y mujeres que han dejado esta carrera y muchos aún, no podrán correrla. ES FÁCIL CONVERTIRSE EN UN FARISEO, DIFÍCIL ES SER UN DISCÍPULO. El Espíritu Santo bautizó a Pedro (Hechos 2) y él comenzó a levantar la iglesia gentil (de Hechos 10), por lo cual también estamos tu y yo aquí hoy. Un hermano de la iglesia vino donde mí para pedirme la oración. El decía, "Yo necesito que usted como ministro me ore y la congregación también me ore, porque sobre mi se ha impuesto manos." ¿Sabes que hermano? Hay una palabra que ha estado dentro de mi corazón en estos días (la pastora) y no he tenido pensamiento para otra cosa, sino para descubrir las Escrituras y ver que es lo que dice. En Hechos 8:18 vemos que cuando un tal Simón vio que por la imposición de manos de los apóstoles, se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero a ellos por este don. Pero Pedro le contestó diciéndole: "Que tu dinero perezca contigo, porque haz pensado que el don de Dios se obtiene con dinero." (Los historiadores dicen que este Simón llegó a levantar templo para él.) El corazón de este Simón no era recto delante de Dios, aún caminando entre los apóstoles. El que pudo ver lo que había en él fue Pedro, un hombre lleno del Espíritu Santo, porque tenía celo por la casa de Dios. No nos podemos dejar imponer manos de todo el mundo. Por no escandalizarlo, no podemos dejarle a nadie que nos quiera imponer manos. Mejor sería que nos abofetearan y nos tiraran al piso delante de todos, antes que permitir esto. Es que así no haríamos la obra de Dios y por eso se caen las iglesias. Simón quería hacer un negocio, pero la casa de Dios no se corrompe por dinero. Personas que no tienen parte ni suerte en este asunto quieren orar, quieren imponer manos. ¿Vamos a participar nosotros en esta hiel de amargura y prisión de maldad? Nosotros somos la Iglesia del Señor, pero muchas veces lo que se quiere de la Iglesia es desarrollar un liderazgo. Sacar días de ayuno cuesta, ¡Cómo pesa! ¿Dónde esta Dios? ¿Quién es Dios para la Iglesia? Pedro cela la casa de Dios. La Iglesia es para santos, no para tener contentos a las personas, ni para complacer las frustraciones de muchos. Cuando Jesús limpió la casa, comenzaron a ocurrir grandes milagros y sanidades. Pero primero se tuvo que limpiar la casa. Muchos vienen a la iglesia porque tienen grandes necesidades, no para encontrarse con el Dios Soberano. 1ra Pedro 2:5 "Vosotros también como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo." Somos piedras vivas, somos los que levantamos la casa de Dios. Hoy por medio de Jesús somos la Iglesia, somos esas piedras con las que se construye un gran edificio. No estamos aquí para calentar un banco o para cuando tengamos dieciocho años apartarnos y estar en mil lujurias. Los hijos de Elí iban y se acostaban con las mujeres y profanaban el altar y por eso murieron. 1 Samuel 2: 22,34,35 El cuerpo no es para pecar, es para vivir en santidad. Por falta de conocimiento queremos acomodar todo, pero aquí no hay nada que acomodar, aquí ya todo está dicho y lleva años escrito en la Palabra de Dios. Ananías y Safira perecieron porque Pedro lo declaró. Hechos 5: 3-5 El sabía lo que tenía entre manos. El empeño de Dios desde los comienzos se cumple. Israel, su pueblo, sale del cautiverio en Babilonia y levanta de nuevo casa, la destruyen de nuevo y vuelve Dios y levanta casa. Y vemos el mismo empeño en Dios que haya un sacerdocio santo. No nos gusta reconocer el sacerdocio santo, lo que nos gusta es que se le burle y dormirnos mientras se predica. Cuidémonos de no pasar del umbral. ¡Cuidado! Aquí ofrecemos sacrificios a Jehová, le adoramos y quien sostiene esta iglesia es la Piedra del Ángulo: ¡Jesús! Mega Zoé se levanta conforme a las Escrituras. La gloria de Dios a descendido sobre esta casa, no somos menos. Somos casa espiritual y somos sacerdocio santo. Los ministros que se levantan en esta iglesia son un sacerdocio santo y tienen que cumplir lo que es la santidad. Aquí se han levantado y se seguirán levantando y seguirán yendo donde tienen que ir. El Señor me ha dicho que tenemos que cuidar la casa ahora más que nunca. Yo (la pastora) ruego a Dios que pueda cumplir hasta el final y no ser llevada por el hombre de aquí para allá. Que yo logre llenar mi vida del celo por la casa de Jehová. Lleguemos a la iglesia a buscar a Dios no a vivir atribulados y angustiados. Yo (la pastora) llegué a la iglesia en ruina y necesitaba ser redimida y regenerada. Así Dios hizo, y hoy sé que el sacerdocio es buscar a Dios en oración y tener intimidad con Él. LA CASA, CASA DE ORACIÓN ES, NO CUEVA DE LADRONES. ESTA ES CASA PARA BUSCAR A Dios Y AQUÍ SE CONGREGAN LOS SANTOS. AMEN.

PAGE

PAGE 1

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz