Introducción: Hay personas que son escogidos para ministerios locales y para salir a ministerios fuera de la Isla de Puerto Rico. Algunos son parejas y otros son solteros. Yo los he aprendido a amar como Jesús ama. Cada uno de ustedes tiene un propósito, porque Él pone en ustedes "el querer como el hacer." Pero no se preocupen y descansen, que Dios es el que los va a llevar. Yo sé a lo que van a ser sometidos muchos de ustedes, y también sé que no es fácil. Tendrán que vivir frustraciones, ahogos, soledad, pero tendrán su bendición. Este camino es hacia adelante. La bendición que yo tengo es para repartir. El que tiene bendición la reparte, hasta que se desborde. No puedo ser egoísta como pastora, tengo que enviarlos, dejarlos ir. Me es necesario perder el tenerles cerca para que todos ganemos en el Reino.
Josué 24:15 dice: "Pero yo y mi casa serviremos a Jehová." Josué no podía decir que iba a dar su servicio a un Dios ajeno, sino que él le iba a servir a Jehová. Había un propósito de Dios en Josué, que era continuar la obra de Moisés. Cuando amamos la obra, es que nos entregamos a ese propósito de Dios en nuestras vidas. La Palabra dice que, "yo y mi casa serviremos a Jehová." Y yo (la pastora) digo al Norte, al Sur, al Este y al Oeste que mi casa; ustedes la casa de Dios, han de servirle a Jehová. Y serviremos de todo nuestro corazón y alma, porque el que ama a Jehová a medias se convierte en mediocre. No tiene una meta, no tiene un fin, vive sin rumbo. Tenemos que sentir el amor por la casa de Dios y por los que habitan en ella. Cuando no has amado a nadie, no tienes nada que recibir.
Resulta más fácil amar a los dioses ajenos, por ejemplo al Dios del mundo, con el cual no hay que tener una actitud de lucha. Este Dios del mundo te trae esa alegría pasajera día tras día, y así mismo te trae la muerte. ¡Cuánto hay que amar para tener la disposición de ayudar a alguien y comprometerse a que Dios lo va ayudar! Dios está comprometido con aquellos que cumplen los propósitos de Él. Cuando quieres huir de este compromiso, hablas de todos, arrastrando con tu lengua a muchos. Ya no se escucha a aquel hombre y aquella mujer que decían esa frase bíblica, "Yo he cumplido el propósito de Dios y mi casa también." Yo, como pastora, no enviaré al que causa rebelión. Tal vez el enviado no sea el predicador más grande, pero sí el más valiente. Ese que busca al que tiene necesidad, para darle vida. Amar el propósito de Dios es cumplirlo; el no cumplirlo es traer destrucción, es esperar que otro nos quite nuestra corona. Mateo 6:33 dice: "Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." Nos preocupamos por el comer y el vestir, pero el que te llamó, Él suplirá todo lo que te falte. Las Escrituras dicen, "buscad" esto tiene un orden. Busca primeramente las cosas de arriba, no te dejes llevar por lo que la carne pide que son las cosas de abajo (del mundo.) ¿Cómo el pueblo de Dios, que dice que invoca su nombre, no ha de buscar la justicia? Nosotros pensamos que sabemos cuales son nuestras necesidades, pero quien las sabe verdaderamente es Dios. Si buscas el reino de paz, justicia y amor, entonces has encontrado el verdadero camino, ese es el Reino que dice la Palabra. La iglesia del Señor está llamada a cumplir el propósito de Dios. El inmundo tendrá su tropiezo y caerá sobre sus propios pies. La iglesia debe cumplir el propósito de Dios trayendo a la Tierra su Reino. Cuando cumplimos el propósito de Dios en nosotros, entonces Él puede realizar sus planes. Cuando no lo cumplimos, el corazón nos habla y nos pone pensamientos destructivos. Poco a poco te vas saliendo de los propósitos de Dios. La Biblia te dice que "Amarás al Señor, tu Dios con todo tu corazón." De esta manera tendrás un orden en tu vida. El tener el Reino produce nuevas fuerzas en nuestras vidas, el Reino añade, no quita. Los reinos cuando son establecidos, traen conquista y estabilidad. Juan 4:34 dice: "Mi comida es que haga la voluntad del que me envió." Las fuerzas de Jesús estaban basadas en hacer la voluntad del Padre. Mientras más te envuelves en el propósito de Dios, mas alimentamos nuestro cuerpo con lo que es eterno. Si no le crees a Dios, es porque no te alimentas de su Palabra. Pero si le crees todo tu cuerpo se va fortaleciendo en su voluntad. ¿Quién nos librará de la muerte? ¿Si Su voluntad no nos arropa, como sobreviviremos al ataque del enemigo? Juan 17:4 dice: "He acabado la obra que me diste que hiciese." ¿Cómo nos han de enterrar? ¿Quieres morir como predicador, librando a muchos de muerte, como ganador de almas, como libertador? No queremos morir con lo que perece. Jesús dijo: "Padre yo te he glorificado en la tierra." Jesús lo hizo grande, porque cumplió su voluntad. Hoy dos mil años después, se sigue glorificando la obra que hizo el Maestro. Él exaltó al Padre, lo alabó. No llores por tu escasez, tu escasez es tu falta de búsqueda, es Dios contra ti. Tenemos que darle todo el honor a El y los que caminen contigo tienen que ser testigos de esto. Hay muchos que necesitan creer y creerán por ti, por tu testimonio. Hechos 20:24 dice: "Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida, con tal que acabe mi carrera con gozo." Nos hacemos temerosos y en vez de conquistar, perdemos. Pierdes tu trabajo, tu matrimonio, tu familia y los hijos. En vez de estar nuestro pie en la huella de Jesús, nos descuidamos y salimos huyendo llenos de temor. Cuando aprendamos a desprendernos, podremos hacer la voluntad de Dios. Adulteras y pecas porque amas tu vida y no la voluntad del Padre. Nunca podremos cumplir el propósito de Dios en nosotros si no acabamos esta carrera; esforcémonos en acabarla como debe ser. El interés de Pablo era terminar su carrera. En Filipenses 3:13 dice: "Olvidando lo que queda atrás y extendámonos a lo que esta delante."
Dios nos llamó, así que extendámonos, pongamos nuestras estacas hacia el frente, hasta llegar y cumplir Su propósito en nosotros.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Soy un propósito de Dios aquí en la tierra
Josué 24:15
“pero yo y mi casa serviremos a Jehová.”
Cada uno tiene un propósito, porque Dios pone en nosotros el querer como el hacer. Como Josué, que continuó la obra de Moisés, decimos: yo y mi casa serviremos a Jehová, de todo corazón y hasta acabar la carrera. Estos son los puntos para la semana.
- Los que son enviados al ministerio vivirán frustraciones, ahogos y soledad, pero tendrán su bendición. Dios es el que los lleva, y la bendición que uno tiene es para repartirla hasta que se desborde.
- Josué no iba a servir a un dios ajeno, sino a Jehová. Y se le sirve de todo corazón y alma: el que ama a Jehová a medias se convierte en mediocre, sin meta, sin fin y sin rumbo.
- Es más fácil amar al dios del mundo, que no exige lucha y trae una alegría pasajera, pero también la muerte. Dios está comprometido con aquellos que cumplen sus propósitos.
- Amar el propósito de Dios es cumplirlo; no cumplirlo trae destrucción y es esperar que otro nos quite la corona. Cuando huimos de ese compromiso, hablamos de todos y arrastramos a muchos con la lengua.
- Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las cosas serán añadidas. Nos preocupamos por el comer y el vestir, pero el que te llamó suplirá todo lo que te falte.
- La comida de Jesús era hacer la voluntad del que lo envió, y pudo decir: «He acabado la obra que me diste que hiciese». Mientras más te envuelves en el propósito de Dios, más te alimentas de lo eterno.
- Por temor salimos huyendo y perdemos trabajo, matrimonio y familia; se peca porque se ama la propia vida y no la voluntad del Padre. Como Pablo, olvidemos lo que queda atrás y acabemos la carrera con gozo.
Reúne a los de tu casa esta semana y declaren juntos, en oración, que ustedes servirán a Jehová de todo corazón.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Corriendo hasta la Meta
Josué 24:15
Para leer en voz alta con los niños
“pero yo y mi casa serviremos a Jehová.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Josué le dijo al pueblo que cada uno escogiera a quién iba a servir, pero que él y su familia servirían a Dios. La pastora explicó que cada uno de nosotros tiene un propósito, como un corredor que tiene que llegar a la meta.
- Dios tiene un trabajo especial para ti aquí en la tierra. Él pone en tu corazón las ganas de hacerlo y también te da las fuerzas para cumplirlo.
- Josué no quiso servir a dioses falsos. Escogió a Dios, y lo escogió con toda su familia. Tú también puedes escoger servir a Dios hoy.
- Servir a Dios a medias no funciona. Es como correr una carrera y sentarse a mitad del camino: nunca llegas a ningún lado.
- Las cosas del mundo dan una alegría que se acaba rápido. Y cuando no haces lo que Dios te pidió, empiezas a hablar mal de otros y a alejarte de Él poquito a poquito.
- Jesús dijo que su comida era hacer lo que el Padre quería. Busca primero las cosas de Dios, y Él te dará lo que necesitas.
- El apóstol Pablo no miraba para atrás. Miraba hacia adelante, a la meta, y quería terminar su carrera con alegría. ¡Tú también puedes!
¿Qué crees que Dios quiere que tú hagas?
Esta semana, ora con tu familia y díganle juntos: «Nosotros te vamos a servir».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
