Objetivo del estudio: Que todos sepan cuan grande es que el Padre nos halla llamado a nosotros, hombres imperfectos. Pero al Padre le place llamarnos, nos toma, nos cuida y con Él no tenemos nada que perder sino todo para ganar. Total, al fin y al cabo, nada en esta tierra llena, ya que el ojo del ser humano nunca se sacia. Eclesiastés 1: 8 El único que llena es el Señor. Salmos 103: 2-5
Aún si contáramos con todo el bien que hallamos hecho, pero si no le hemos dado el corazón a Cristo, entonces en eso que hemos hecho no es donde está lo eterno, todo eso perece. Bendito el Señor, que en sus inmensas misericordias nos alcanzó y nos hizo nacer de nuevo. Si no hubiéramos nacido de nuevo, no podíamos tener una esperanza viva. Como todos hemos pecado, necesitamos nacer de nuevo. Gloria a Dios por el evangelio de Cristo, ya que en nosotros no había esperanza. Te pregunto, ¿Quién quiere vivir la vida a lo que salga? ¡NO! Pienso que nadie. Ahora vivimos en una esperanza viva. Basta ya de la vida de pecado. Eso molesta. ¿Verdad? Pero no se nos puede olvidar nunca de donde Dios nos sacó, porque de esta manera viviremos agradecidos siempre. Hermanos, por sus grandes misericordias el Señor tocó a mi corazón y me salvó. Y te digo hoy, si Dios no te hubiese salvado, ¿Hacia donde ibas tú?
Nosotros nacimos de lo corruptible. Por ejemplo, si te pudieras cortar un dedo, no te lo cures y ve y ponlo donde hallan moscas, para que veas que una mosca pondrá un montón de huevos sobre el dedo y pronto éste se pudrirá. Mis hermanos, de un cuerpo corruptible que somos tú y yo, Dios nos llama a una esperanza viva que nadie puede destruir, debido a la resurrección del Señor Jesús. 1 Pedro 1: 3 Es grande saber que alguien tomó nuestra destrucción, nuestros engaños, nuestros pecados y los tomó y dijo: " ¡Consumado es!" Juan 19: 30 Por eso, no hay nadie más grande en esta vida que Jesús. Por medio de Jesús es que somos justificados, por Él es que tenemos vida eterna y tenemos por Él la resurrección. Romanos 6: 5 1 Corintios 1: 30,31 Bendito el pueblo que cree en Él y que ha confiado en su nombre y en su persona, porque puede vivir en un descanso.
Mis hermanos, Jesús nos ha dado una HERENCIA. 1 Pedro 1: 4 No es la herencia que nos deja algún familiar, sino es una herencia única. Esa herencia de Cristo es incorruptible, incontaminada, inmarcesible, reservada en los Cielos para nosotros los que creemos. Cuatro palabras principales que son claves para la descripción de esta herencia. Incorruptible significa que no se termina, que no tiene un plazo de tiempo. No se corrompe, por eso no se termina jamás. Incontaminada, significa que no se puede manchar, que no se puede perder. Ni aún con el mucho mal que alguien quiera hacer, nadie podrá contaminarla, porque es de Dios. Inmarcesible, significa que no se marchita, que no mengua, que ni siquiera se debilita. Tengamos nosotros cuidado, porque si nos debilitamos nosotros, no es bueno, porque nuestra herencia no se debilita. Por eso todos buscamos una perfección. Nuestra herencia está muy bien reservada en los Cielos. No es una custodia meramente, sino que está guardada celosamente, ¡no en la Tierra sino en el Cielo!
Entonces, ¿Echaremos a perder nuestra herencia? No. Antes velemos. 1 Tesalonicenses 5: 6 Nosotros somos levantados por el poder de Dios y benditos somos por esto. Pedro, ya avanzado en edad, sabía lo que le escribía a la Iglesia acerca de la herencia. Mis hermanos, nadie nos puede quitar el destino de Dios en nosotros, para una salvación tan grande, porque lo único que nos sostiene es el amor de Dios. Yo tengo una esperanza, y lo que Dios tiene preparado para la Iglesia nadie nos lo puede quitar. Al fin y al cabo, las pruebas son para refinarnos más que el oro. Mientras más pruebas, más me desarrollo en Dios. ¡Hemos vencido y seguiremos venciendo! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Glorioso es este Llamado
1 Pedro 1:3-9
“para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros”
Es grande que el Padre nos haya llamado a nosotros, hombres imperfectos: nos toma, nos cuida, y con Él no hay nada que perder y todo por ganar. El ojo humano nunca se sacia; el único que llena es el Señor. Estos son los puntos para la semana.
- Aunque contáramos todo el bien que hemos hecho, si no le hemos dado el corazón a Cristo, allí no está lo eterno: todo eso perece. Como todos pecamos, necesitamos nacer de nuevo.
- Por su grande misericordia el Señor nos hizo renacer para una esperanza viva. No se nos puede olvidar de dónde Dios nos sacó, porque así viviremos siempre agradecidos.
- Nacimos de lo corruptible, como un dedo cortado que se pudre donde hay moscas. De ese cuerpo corruptible, Dios nos llama a una esperanza viva que nadie destruye, por la resurrección de Jesús.
- Alguien tomó nuestra destrucción, nuestros engaños y nuestros pecados, y dijo: «Consumado es». Por Él somos justificados, tenemos vida eterna y resurrección, y el pueblo que confía en Él vive en descanso.
- Nuestra herencia es incorruptible, porque no se termina; incontaminada, porque nadie la puede manchar; inmarcesible, porque no se marchita ni se debilita. Si alguien se debilita, somos nosotros, no ella.
- Esa herencia no está en la tierra, sino guardada celosamente en los Cielos. No la echemos a perder: velemos, porque somos guardados por el poder de Dios.
- Nadie nos puede quitar el destino que Dios tiene para nosotros. Las pruebas son para refinarnos más que el oro: mientras más pruebas, más me desarrollo en Dios.
Toma un rato esta semana para recordar de dónde Dios te sacó, y dale gracias por nombre por cada cosa que Él cambió en tu vida.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Flor que No se Marchita
1 Pedro 1:3-9
Para leer en voz alta con los niños
“para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios nos tiene guardado en el cielo un regalo que nunca se daña, nunca se ensucia y nunca se marchita. Las flores de la tierra se secan en pocos días, pero lo que Dios guarda para ti se queda bonito para siempre.
- Dios nos escogió aunque no somos perfectos. Él nos cuida, nos guarda, y con Él no tenemos nada que perder y todo para ganar.
- Aunque una persona haga muchas cosas buenas, si no le entrega su corazón a Jesús, eso no le dura para siempre. Por eso todos necesitamos nacer de nuevo.
- Jesús cargó con todo lo malo que habíamos hecho y en la cruz dijo: «Consumado es». Luego resucitó, y por eso tenemos esperanza.
- Nuestra herencia es como una flor que no se seca, un tesoro que nadie puede romper ni ensuciar. Está guardada en el cielo, no en la tierra.
- Los tesoros de la tierra se rompen, se pierden o se los roban. El que Dios guarda para ti está a salvo, pero tú tienes que cuidar tu corazón para no alejarte de Él.
- A veces vienen días difíciles. Esas pruebas son como el fuego que limpia el oro: te hacen más fuerte en Dios.
¿De qué cosa te ha rescatado Dios a ti o a tu familia?
Esta semana, antes de dormir, dale gracias a Dios por una cosa distinta cada noche.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
