Objetivo del estudio: Que todos sepan que ha habido y hay juicios de Dios sobre la tierra. Podemos ver hoy día que hay escasez de agua en la Isla y eso nos recuerda que tenemos que vivir con temor delante de Dios, sabiendo que es Él quien manda la lluvia y quien la detiene. Hageo 1: 9,10,11 Es Dios quien mueve, abre y cierra los Cielos y hace todo. Debemos saber que fuera de cualquier hombre está el control de la Tierra en las manos del Todopoderoso. Así sucede con todo lo que se mueve y fue creado por Él en esta Tierra incluyéndonos nosotros.
En Génesis 41:20-21 es cuando Dios le da la revelación a Faraón. Las vacas flacas no cambiaban de aspecto al comerse las vacas gordas y así pasa con el malo que quiere robar la bendición, ya que es algo absurdo que lo malo quiera devorar lo bueno y le aproveche. Lo que es mal aunque se levante para agarrar lo bueno, nunca le aprovechará. Nunca lo bueno que hay en mi, lo malo podrá tomarlo para su provecho. Faraón - Dios se le revela, no porque era un hombre tremendo de Dios, sino, sencillamente porque por allí caminaba un José y Dios tenía planes de glorificarse en él. Dios sabia por qué iba a traer el juicio de una sequía. Ya mucho antes Dios le había dicho a Abraham que se iba a levantar un pueblo que estaría prisionero por 400 años en aquel país. Génesis 15: 13 Dios lo había dicho y ¿quién rompe con el plan de Dios? En medio del país de Faraón, José estaba metido en una cárcel, para preservar a una nación, para que hoy haya un Israel. Israel, un país pequeño, el cual la providencia de Dios siempre está con ellos. Otros países lo protegen y seguirán protegiéndole. Pero más aún mis hermanos, Dios hizo un pacto con Israel (Levítico 26: 44) y hay un arcángel llamado Miguel (Daniel 12: 1) quien protege a Israel.
Pero Dios tenía preservado a José en la cárcel. Faraón tiene el sueño y buscan a José para que se lo interprete. Vemos así que con mucho empeño Dios cuida a Israel. José tenía 17 años cuando comenzó a verse en grandes peligros, era el consentido de Jacob su padre, era el que tenía revelaciones, comunión con Dios y decía lo que estaba mal en sus hermanos. Génesis 37: 2 Sabemos que cuando nos levantamos para hacer las cosas bien para Dios está lo que se llama envidia, y a los hermanos de José les dio envidia, pero nada, porque Dios sabía por qué. Mis hermanos, el pacto que Dios hace con nosotros, Él no lo rompe sino que somos nosotros quienes lo rompemos. ¿Te has examinado alguna vez y has visto lo cobarde que somos? Pero el detalle es que aún así Dios nos toma para preservar. Y para lograr esto uno se encuentra en muchas ocasiones en situaciones fuertes y aún en cárceles. Observa que el problema no son las cárceles sino el no hacer la voluntad de Dios. A eso es lo que hay que temerle.
Jacob tuvo 12 hijos y entre ellos está José. Un José lleno de Dios, y sin guardar ningún resentimiento. Imagínate que tus hermanos te lleven a un sitio difícil y te hicieran mal como le hicieron sus hermanos a éste joven de Dios. Humanamente hablando, lo que buscamos es vengarnos, ¿verdad? Pero Dios escoge a José para preservar a ese pueblo, porque en ese pueblo, en Abraham, Isaac y Jacob, así como el mismo José, se iba a levantar una nación en la que iba a nacer nuestro Salvador, el que nos iba a libertar y allí en Egipto era necesario comenzarla a desarrollar. Bienaventurados nosotros que no se nos ha hecho difícil como Iglesia, como pueblo de Dios. Y aún así a veces nos damos el lujo de decir que vamos a los cultos cuando queremos. Mis hermanos, la bendición del que preserva es para siempre. Dios vio que había un pueblo que preservar y por lo tanto escogió a José, pues Dios sabía que lo lograría, sabía que en él había mansedumbre, que era noble y honrado. Nadie puede preservar nada sino tiene espíritu noble, pero José, hombre capaz de perdonar, le dijo muy bien a sus hermanos lo que está en Génesis 45:5. Aquí están los once hermanos de José y se asustaron mucho, Benjamín no lo sabía, ni Jacob. Pero José lo que quería era que se olvidaran sus hermanos de lo que habían hecho y supieran que Dios lo había preservado para levantar a Israel.
En ocasiones vivimos con celos, odios, resentimientos, etc. Sin recordar que la providencia de Dios ha estado con nosotros. Entonces, ¿por qué no hacemos como hizo José y libramos a los que lo necesitan y veamos todo el bien que Dios ha hecho con nosotros y dejamos de vivir con esa venganza destructora? En ningún momento al corazón de José nadie lo podía señalar porque su corazón era noble. ¡Qué cuadro cuando José habló con sus hermanos y se echó a llorar fuertemente! Y aún cuando habló con ellos por segunda vez lloró, y luego en la otra ocasión cuando se tiró encima de Benjamín y sus hermanos se asustaron. Hermano te pregunto, ¿ para qué tu vas a trabajar? ¿Lo harás para preservar a un pueblo que sufre? Lo menos que José podía padecer era de hambre porque lo tenía todo, pero había once hermanos y un Jacob que tenían hambre y necesidad. Solo los hombres y mujeres que tienen un corazón sano pueden preservar. De la única forma que podemos preservar es cuando hemos tenido situaciones difíciles y bien fuertes, teniendo corazones humildes y mansos. Cuando nosotros protegemos, le preservamos la vida a otros. Debemos saber que tenemos delante de nosotros muchas vidas para preservar. Génesis 47:12-13 José alimentaba a su padre, y así un hombre valiente sostuvo a un pueblo llamado Israel. El hambre era mucha, pero José tenia para dar. Se quedó José con todo Egipto, se hizo un hombre que cuidó a otros y le fue devuelto con muchos intereses. Bendito el Dios que nos llama que nunca nos dejará solos y busca a hombres y mujeres que tengan el deseo fuerte de poder preservar a los suyos, la iglesia y aún a aquellos que sin conocerles, nos esperan. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Somos Importantes para Dios, para Preservar las Vidas de los Hombres
Génesis 45:5
“Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.”
Dios tiene el control de la tierra: Él manda la lluvia y la detiene, y por eso vivimos con temor delante de Él. En medio del juicio de la sequía, Dios escogió a José para preservar la vida de un pueblo, y hoy nos toma a nosotros para preservar a otros. Estos son los puntos para la semana.
- Las vacas flacas se comieron a las gordas y no cambiaron de aspecto: lo malo que se levanta para robar lo bueno nunca le aprovechará. Dios se le reveló a Faraón porque por allí caminaba un José.
- Dios ya le había dicho a Abraham que su pueblo estaría prisionero cuatrocientos años en aquel país, y nadie rompe el plan de Dios. José estaba en una cárcel para preservar una nación de la que vendría el Salvador.
- Cuando nos levantamos para hacer bien las cosas para Dios aparece la envidia, como en los hermanos de José. El pacto que Dios hace con nosotros, Él no lo rompe: somos nosotros quienes lo rompemos.
- El problema no son las cárceles ni las situaciones fuertes, sino no hacer la voluntad de Dios; a eso es a lo que hay que temerle. Aun viendo lo cobardes que somos, Dios nos toma para preservar.
- Nadie puede preservar nada si no tiene espíritu noble. José, capaz de perdonar, no guardó resentimiento: quería que sus hermanos supieran que Dios lo había preservado para levantar a Israel.
- A veces vivimos con celos, odios y venganza destructora, sin recordar la providencia de Dios. Solo los de corazón sano, humilde y manso, que han pasado situaciones difíciles, pueden preservar a otros.
- José tenía para dar y alimentó a su padre y a sus hermanos en medio del hambre. Tenemos delante muchas vidas que preservar: los nuestros, la iglesia y aun los que, sin conocernos, nos esperan.
Si guardas resentimiento contra alguien que te hizo daño, entrégaselo a Dios esta semana y busca una manera concreta de hacerle bien a esa persona.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
José Llora con sus Hermanos
Génesis 45:5
Para leer en voz alta con los niños
“Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: José les dijo a sus hermanos que no estuvieran tristes, porque Dios lo había mandado a Egipto antes que ellos para salvarles la vida. Ellos lo habían vendido, pero cuando José los volvió a ver, se echó a llorar y los perdonó.
- Dios es el que manda la lluvia y el que la detiene. Él tiene el control de todo lo que creó, y también de ti.
- Los hermanos de José le tuvieron envidia porque su papá lo quería mucho y Dios le hablaba. Cuando haces lo bueno, a veces otros se ponen celosos.
- José terminó en una cárcel sin haber hecho nada malo. Pero Dios no lo había olvidado: lo estaba preparando para salvar a muchos.
- Lo que de verdad hay que temer no es un lugar difícil, sino no hacer lo que Dios quiere. Eso es lo peligroso.
- José pudo vengarse, pero no guardó rencor. Solo un corazón noble y humilde puede perdonar y cuidar a los mismos que le hicieron daño.
- Cuando vino el hambre, José tenía comida y la compartió con su papá y con sus hermanos. Tú también puedes cuidar a otros con lo que Dios te da.
¿Hay alguien que te hizo daño y a quien te cuesta perdonar?
Esta semana ora por esa persona y hazle un favor, como hizo José.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
