Después de los acontecimientos de Éxodo 32: 1 en adelante, cuando Moisés estuvo en el monte la segunda vez que las tablas tuvieron que ser escritas por Dios, aquello le tomó más de su tiempo y esfuerzo porque tuvo que repetir los 40 días de ayuno y sufrir la rebeldía del pueblo. Sucedió eso porque hubo un pueblo tardo para oír que comenzó a adorar a un becerro de oro que no tiene vida, que solo es un metal. Supongo que Moisés le dijo a Aarón: "En grandes problemas te has metido porque no supiste cuidar lo que era necesario que cuidaras." Fue una actitud muy mala de parte de Aarón. Mis hermanos, un líder se escoge para que sepa guiar a un pueblo a lo que es bueno, y para que trabaje exactamente en lo que se le manda. Hay que tener oídos para oír.
Nosotros en este tiempo sabemos que hemos pasado de muerte a vida, ya que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados. Juan 5: 24 Pero en el caso que hemos mencionado sobre Moisés y Aarón vemos que Dios sacó al pueblo de la esclavitud, pero a aquel pueblo le gustaba volver atrás, a la muerte. Hebreos 10: 38, 39 Hemos pasado de muerte a vida, no de vida a muerte. Sucede que el que no quiere oír no oye. Esto es un gran problema, están los que no quieren oír ni ver sus propias y dañinas actitudes. Mis hermanos, cuando algo es señalado como mal, lo mejor es oír al que nos corrige y luego ir y sacar el mal que pueda haber en nosotros. 1 Pedro 5: 6 De igual manera pasa cuando queremos corregir algo en la casa, lo mejor es resolverlo pronto para que no traiga la maldición. Que difícil es tener que insistir mucho para sacar a alguno de su error, porque cuando las personas están duras, ni con un taladro le entra la palabra de exhortación. Sucede también que en ocasiones cuando queremos tener una conversación para exhortar a una persona, ella juega mucho con las palabras y así no posemos ayudarla. Por eso dice en Hebreos 5: 11, "Mucho que decir y difícil de explicar." El hombre es difícil para oír y escuchar el consejo, porque hay mucha rebeldía, hay mucha terquedad. El corazón está muy duro y por eso vive a su propio antojo. Pero, el detalle importante para nosotros es que somos la iglesia del Señor y no podemos vivir así, sino como el Padre quiere que vivamos. ¿Sabes tú lo que es estar en terquedad y en enojo? Si eso nos sucede nos convertimos en tardos para oír. Y prontos para hablar, y no tan solo hablar sino para difamar, comentar de otros, murmurar, etc. 1 Corintios 10: 9-11 Por eso es que a veces nos sentamos a hablar con alguien y uno no ha terminado de decirle algo, cuando ya esa persona nos tiene una contestación. Mis hermanos, nunca nos hagamos grandes, porque mientras más grandes nos creamos ser, peor será la caída, el reventón. Cuando una persona cristiana se convierte en ser tardo para oír, cae en el peligro de perder la eternidad. Entendamos entonces que bajo esas circunstancias lo que está en juego es la eternidad, no son las posiciones del ministerio, no es primero lo que los demás piensen de nosotros, sino que es por la eternidad por la cual hay que luchar contra la sordera espiritual. Porque debiendo de ser ya maestros, todavía algunos están de que se les vuelva a enseñar lo que ya se les enseñó. Hebreos 5: 12 Lo que nos debe preocupar cada día es que si nosotros morimos, ¿para donde vamos? Seamos sabios y no perdamos esta salvación tan grande. HEBREOS 2: 1-3 El maestro es aquella persona que enseña, que imparte la primera enseñanza. Iglesia, ya es hora de que seamos maestros. ¿Sabes lo que nos pasaría si lo que encontramos en Cristo lo dejamos por bobadas de esta tierra y perdiéramos la vida eterna? El día en que nos convertimos lloramos mucho, pero luego a algunos se les olvida que el Camino es dificil, que es complicado. Mateo 7: 13,14 Ya nuestra lucha no es con los seres humanos, sino contra el mismo Satanás. Efesios 6: 12 Y ¿tu crees que podemos vencer todo eso tomando botella como los bebés, tomando leche? Es hora de empezar a caminar donde Dios quiere. Basta de la leche. Hebreos 5: 13,14 Pero, lamentablemente hay gente que quiere vivir en sus debilidades y escapan para no dar frente a la situación. A esos les gusta más la fantasía. Pero, para nosotros es hora de ya pasar de tomar leche a comer carne y alcanzar la madurez. La madurez que se alcanza con el tiempo, con el estudio de la Palabra. Es necesario que las Escrituras sean leídas todos los días. Que las experiencias difíciles que hemos vivido no nos sean para reproche o queja sino para ganar experiencia y no para vergüenza. Oigamos bien y pongamos atención. Hermanos, este camino es muy violento para vivirlo como un juego, viviendo como en una nube, sin querer escuchar, sin estar sumisos al Espíritu Santo, sin apetito por las Escrituras. No podemos vivir como niños. Tengamos cuidado de no ser llevados de todo viento de doctrina, pongamos atención a la Palabra de Dios para discernir el bien y el mal. Vamos hacia un camino, hacia la perfección y la tenemos que alcanzar. Hebreos 6: 1 Para alcanzar la perfección hay que entrenarse. Es absurdo que por descuido pongamos a Jesús en burla de todo el mundo, cuando ya era hora de alcanzar la perfección. Cuidado pues con nuestros actos y palabras llevamos a Jesús a la Cruz de nuevo. Hebreos 6: 4-6 ¿Crees que esto es justo? Mis hermanos, el que sea hallado reprobado le llegará la maldición y será quemado en el lago de fuego que arde con azufre. 2 Corintios 13: 5-7 Escapemos nosotros de esto, tengamos oídos y libremos del mal a los que están a nuestro lado. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Lo mejor es oír y si hay algún mal sacarlo para perfeccionarnos
Hebreos 5:11-14
“Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.”
Cuando algo es señalado como mal, lo mejor es oír al que nos corrige y luego ir a sacar el mal que haya en nosotros. El que se hace tardo para oír se queda tomando leche cuando ya debía ser maestro, y pone en juego la eternidad. Estos son los puntos para la semana.
- Mientras Moisés estaba en el monte, el pueblo, tardo para oír, adoró un becerro de oro, y Aarón no supo cuidar lo que le tocaba cuidar. Un líder se escoge para guiar al pueblo a lo que es bueno.
- Hemos pasado de muerte a vida, no de vida a muerte, pero el que no quiere oír no oye. Cuando el corazón está duro, ni con un taladro le entra la palabra de exhortación.
- La terquedad y el enojo nos hacen tardos para oír y prontos para hablar, murmurar y difamar. Por eso, antes de que el otro termine de decirnos algo, ya tenemos la contestación lista.
- El cristiano que se hace tardo para oír cae en el peligro de perder la eternidad. Lo que está en juego no son las posiciones del ministerio ni lo que piensen los demás, sino la vida eterna.
- Debiendo ser ya maestros, algunos todavía necesitan que se les vuelva a enseñar. No podemos vencer a Satanás tomando botella como los bebés: es hora de dejar la leche y comer alimento sólido.
- La madurez se alcanza con el tiempo y con la Palabra leída todos los días. Las experiencias difíciles no son para queja, sino para ganar experiencia y discernir el bien y el mal.
- Este camino es muy violento para vivirlo como un juego. Al que sea hallado reprobado le llegará la maldición; escapemos de eso, tengamos oídos y libremos del mal a los que están a nuestro lado.
La próxima vez que alguien te corrija esta semana, escucha hasta el final sin contestar, y luego pídele a Dios que te muestre qué mal hay que sacar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Del Biberón al Plato
Hebreos 5:11-14
Para leer en voz alta con los niños
“Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: había mucho que enseñar, pero la gente no quería escuchar. Los bebés toman leche en biberón, pero los niños grandes comen comida de verdad; así quiere Dios que crezcamos, escuchando su Palabra.
- Cuando Moisés estaba en el monte con Dios, el pueblo no quiso escuchar y adoró un becerro de oro. No escuchar a Dios siempre trae problemas.
- Cuando alguien te corrige, lo mejor es escuchar y cambiar lo que está mal. Si te pones terco, la palabra no te entra ni con un taladro.
- ¿Contestas antes de que la otra persona termine de hablar? Eso es ser lento para oír y rápido para hablar, y así nadie te puede ayudar.
- El que deja de escuchar a Dios corre el peligro de perder la vida eterna. Por eso este camino no es un juego.
- Para crecer hay que comer. Leer la Biblia todos los días es tu comida sólida, y te ayuda a saber qué es bueno y qué es malo.
- Un día tú puedes ser maestro y enseñarles a otros lo que Dios te enseñó. Pero primero tienes que aprender a escuchar.
¿Qué consejo te han dado que no has querido escuchar?
Esta semana, cada vez que te corrijan, escucha hasta el final sin contestar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
