Mega Zoé
Estudio #0288Iglesia en las casas

Lo Que Hay En El Corazón, Solo Lo Saben Tú Y Dios

Lo Que Hay En El Corazón, Solo Lo Saben Tú Y Dios enseña a atender la Palabra de Dios y vivir en santidad.

Antiguo TestamentoGénesisSEMANA DEL 4 @ 10 DE MARZO DE 20026 min lectura

La mayoría de nosotros que somos derechos, sabemos que la mano derecha trabaja más que la mano izquierda. Siempre haciendo algo para provecho o interés. Pero te pregunto: ¿Has sentido alguna vez que tu mano derecha esté molesta con su hermana gemela: la mano izquierda? ¡No! ¿Verdad?. La mano derecha siempre está dispuesta a trabajar. Ella recoge las cosas que se caen, trabaja en lo que sea para que todo se vea bien en la casa, en el carro, etc. Así mismo es cuando uno logra amar al hermano, nos pasamos trabajando para él. Caín - era el hermano mayor de Abel, era una persona malvada, perversa. Había maldad en su corazón y cuando allí hay maldad todo lo que sale es malo. Marcos 7: 21,22 De lo que hay en nosotros es que repartimos. Lucas 6: 45 Caín era labrador de la tierra, pero Abel escogió otro oficio, ser pastor de ovejas. Vers. 2 Mis hermanos, del fruto de lo que uno trabaja hay que darle ofrenda a Dios. Vers. 3,4 El hombre que hace esto en obediencia le da su ofrenda a Dios y recibe la bendición del Padre, pero Caín llevó la ofrenda según lo que había en él. Si nos fijamos, el ser humano siempre vive en una contienda, como Caín contra su propio hermano. Vers. 8 ¡Cuánta maldad! ¿Verdad? Pero, llega el día en que sale lo que hay dentro de ellos. Cuando una mujer y un hombre se enamoran, al principio todo color de rosa, pero en muchos de los casos, al poco tiempo sale todo lo que en verdad había en ellos. Caín va a toda prisa delante de Jehová a darle su ofrenda sin haberse dedicado a ella, sin fe. Hebreos 11: 4 Caín no llevó la ofrenda de corazón. Dios lo conocía bien, en él había mucha maldad. De lo que se trabaja en la tierra no es de lo que Caín debía ofrendar a Jehová. Si no de todo aquello que al sacrificase derrama sangre. Esa era la ofrenda correcta y acepta por Dios. Hebreos 9: 18 En cuanto a la fe y el amor hacia Dios, examínate, a ver si tu vida está del lado de Caín o está del lado de Abel. Abel fuel el primero, fue quien buscó de lo mejor para Jehová, él era manso. Cuando tu decides ser santo, todo lo que sale de ti es santo. Abel decidió vivir santo, separado para Dios, entonces su ofrenda fue santa. Si somos santos todo lo que sale de nosotros es santidad y las demás personas lo notan. Lo contrario es la maldad. La maldad es algo que llega, arropa y después viene el dolor, el lamento y cuántas otras cosas que se viven por cuenta de ella. La persona de Caín no era grata a los ojos de Dios. Dios no puede ser engañado, a Dios no lo podemos engañar, podemos engañarnos unos a otros, pero a Dios nadie lo engaña. Juan 2: 24 Caín no pudo engañar a Dios, así que no era grato a Dios y su ofrenda tampoco. ¿Sabes lo que es estar con una persona que no es grata? Caín no era una persona grata, era altivo. Abel era humilde. Con una persona altiva no se puede tener una conversación porque te dice y te contesta con arrogancia. Al altivo Jehová lo desecha. Salmos 138: 6 Abel trajo de lo primogénito de las ovejas, de lo más gordo de ellas y Jehová miró con agrado la ofrenda, pero no miró con agrado la ofrenda de Caín. Versículo 5. Cuando la persona se ensaña es que le llegó una locura de furia, una locura en contra de Dios. Dice el diccionario que cuando una persona llega al extremo de ensañarse es que se deleita en hacer sufrir a aquel que no puede defenderse. Había en Caín el hacer sufrir al que no podía defenderse. Es tanto el mal de Caín, ya que él era un vaso de deshonra, que quería hacer sufrir a su hermano Abel, solamente porque Abel era inocente, justo y honrado. Caín odiaba a su hermano como su enemigo, pero el detalle es que eran hermanos, que salieron del mismo vientre. Caín siendo el mayor (el que es hermano mayor tiende a proteger al menor) no había razón alguna para matar a su hermano. ¡Algunos hoy día lo quisieran hacer también con sus hermanos! Se desarrolló en Caín una envidia grande y fuerte contra su hermano. Tengamos cuidado, pues si nos alegramos cuando nuestro hermano cae y hablamos de él, nos convertimos en Caín. ¿Qué sabe el que tal hace si algún día le hará falta ese al que se le hace el mal? ¡Por envidia se enseñorea Satanás sobre la vida de los seres humanos! Caín solo tenía a su hermano, al ya no estar, tal vez le hacía falta hablar o estar con él. ¿Verdad? Pero tiene un gran problema la persona que es envidiosa, y es que se hace indigno del favor de Dios. Le pasó a Caín. A los que no tienen el favor de Dios, se les nota. Entonces ellos, con más envidia se levantan en contra del que tiene el favor de Dios. Dice Mateo Henry: "La envidia es un pecado que lleva su propio castigo con pudrimiento de los huesos, se pudre el corazón y luego no se puede caminar, mover, estamos podridos." ¡Nos libre Dios de ese castigo! En el versículo 6 Dios le ve el rostro a Caín. Era la voz de Dios que salía del Cielo. El gran Dios ve desde el Tercer Cielo nuestros gestos y le vio el rostro a Caín. Pero Caín tenía un coraje grande. Por más que nosotros nos quisiéramos esconder, siempre se dejará ver lo que hacemos porque Dios conoce cada uno de nuestros pasos. Si nosotros hacemos bien la bendición nos alcanzará. Cuando hacemos algo mal, buscamos rápido a quien echarle la culpa. Caín y Abel fueron al campo, pero mis hermanos, "no lleven a su hermano al campo." Abel siendo inocente ante toda la maldad de Caín, pensó que su hermano mayor lo iba a cuidar. Pero tal vez, el ir al campo era descansar para aquel tiempo. Ya Dios le había advertido y le había hablado a Caín, pero no nos gusta abrir los ojos y ver y por eso en muchas ocasiones vamos como corderitos al campo. Mis hermanos tengan cuidado con la hipocresía porque va ligada con la envidia. No nos dejemos llevar por nadie al campo, pero tampoco nosotros llevemos a nadie al campo. En el versículo 9-10 vemos que Dios le pide cuentas a Caín, y Caín fue grosero con el Señor. Eso es lo que me gusta de Dios, que Él es sobrio y a Él nadie lo mueve. La sangre de su hermano Abel, clamaba por justicia. A Caín le faltó mucho amor para con su hermano. Cuando no se ama, es fácil enseñorearse y vemos que es peligroso. Cuando se levanta alguien en contra de un justo, es bien peligroso, tengamos cuidado. Nos libre Jehová de la envidia, seamos felices con lo que Jehová nos ha dado. Con la envidia, coraje e ira, matamos. Y por el contrario, nuestro empeño es que debemos vivir una vida abundante y hacer bien a otros. AMEN.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz