Mateo 1:23; 1 Juan 1:1-2; Isaías 9:6
Cuando Dios tocó a las puertas de nuestro corazón jamás pensábamos sobre todo lo que iba a hacer en nuestras vidas. Pensamos que no estamos capacitados para hacer la obra de Dios. Pues, sucede que muchos están muy lejos de conocer verdaderamente quién es Dios. Pero el día que tu disposición te lleve a ser capaz de creer y de oír la voz de Dios, ese día vas a leer las Escrituras y vas a lograr entender hacía dónde es que Dios nos lleva como iglesia y lo que está haciendo con nuestras vidas y con la tuya. Nosotros los seres humanos nos acostumbramos a todo lo que es normal. Todos los de este mundo viven una vida normal. Pero, ¿sabes que una vida normal es una vida aburrida? Sin embargo, una vida que comienza a experimentar quién es Jehová no vive una vida normal, ¡VIVE UNA VIDA DE EXPERIENCIA SOBRE EXPERIENCIA CON Dios! Cuando tú dejas de vivir una vida normal, comienzas a ver a Dios todos los días en tu vida, en la mañana, al medio día, a la noche. Pero, ¡qué difícil se hace que ustedes salgan de su vida normal y comiencen esta vida en el Espíritu! Una vida normal es aquella que no ora, que no lee la Palabra, y que no se interesa por nada de lo que es espiritual. (1 Corintios 2: 14) Podemos conocer en Mateo 1: 23 e Isaías 9: 6 quién fue Éste que llegó a nuestras vidas. Entiende que no llegó a tu vida una iglesia, ni llegó un hombre común, sino que llegó alguien sobrenatural, alguien que no le gusta que tú tengas una vida normal. Sí, llegó el Poderoso Dios, ese que le llaman Emmanuel (Dios con nosotros), que llaman el Cordero. Ese, que muchos dicen que es su Señor y que dicen que le sirven, pero tienen que entender de una vez por todas que ese Jesús de Nazaret se tiene que hacer grande a sus vidas. Cuan grande se haga en tu vida, cuan grande será el cambio en ti. Él comenzará a obrar y serás totalmente transformado. Por este Jesús es que me motivo a hacer la obra de Él, por Él es que quebranto cada día mi carne, me santifico y muero a mí todos los días. (1 Corintios 15: 31) El día que El se nos revela llega como un golpe fuerte a nuestra mente, y te pueden decir mil cosas y pedirte que lo niegues y no lo haces porque para uno se llama Emmanuel, Dios con nosotros, quien llegó a mi vida y se convirtió en el Admirable. Y aunque pasen los años, nunca Jesús se nos convierte en aburrimiento. Al contrario, todos los días anhelo ir delante de su presencia a hablar con Él, a escuchar su voz, y a sentir que su mirada está muy fuerte sobre mí. En mi vida también será llamado Consejero. Es el que nos amonesta, el que nos recuerda las cosas, porque nosotros no siendo merecedores de nada nos hizo sus ovejas. (Juan 10: 11) También será llamado Dios Fuerte. No es débil, no es inconstante, es el que nos da la fortaleza, porque toda fuerza para vencer viene de Él. Él es el Príncipe De Paz. ¿Por qué he de vivir desesperada? ¿Por qué he de vivir angustiada? Cuando lo encontramos también encontramos la armonía para vivir. Ese Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe De Paz, es el que tiene el principado sobre sus hombros, es el poderoso, el que vino a la Tierra para que fueras pueblo y no para que fueras otro más. Cuando Dios está entre nosotros, en nuestras vidas se hablan lenguas, se danza, caemos postrados, lloramos, reímos, se siente el fuego y los ríos de agua viva. (Juan 7: 38,39) Disfruta de eso. Lo importante es que tú estés dispuesto a buscarle. Existe un problema y es que muchas veces queremos vivir una vida normal, como todos los demás. (1 Pedro 4: 3-5) Leemos en 1 Juan 1: 1,2 que Juan lo pudo ver a Él como el Dios eterno, porque tenía un corazón dispuesto y vio que siendo Dios se hizo Cordero manso. Tomó todo lo que era pecado y desgracia en tu vida y en la mía y lo llevó en silencio, tu mal, tu falta de fidelidad, y no abrió su boca. Por tal razón no podemos vivir una vida vana, porque El se echó toda la maldición para que empezáramos a vivir una vida santa y para que conociéramos perfectamente que el principado estaba sobre sus hombros. ¿Por qué voy a Jesús? Porque tengo el deseo de servirle a Él, porque en la enfermedad Él está conmigo, en el problema, en la desgracia. Y aún en mi infidelidad sólo Él está. Una bendición es momentánea, es pasajera. Pero ese Jesús sentado en el trono de tu corazón, transformando tu vida, ese Admirable, nadie más grande que Él, nadie más hermoso, es para siempre. Él quiere que le amemos como Él merece ser amado. Es Él quien tiene todas las cualidades para que caigamos a sus pies y le amemos más que a nuestras miserables y ambiciosas vidas. Porque somos muy variables y tenemos tiempos de nuestra vida en altas y otros tiempos en bajas (más bajas que altas), en muchas crisis emocionales, en tener malos deseos y no tenerlos, con ganas de buscarle y sin ganas, pero Él no cambia, siempre está igual. Tú te cansas, y en Él no hay cansancio, no hay desespero, no hay angustia. Él reina por la eternidad. A Ése es que le servimos, iglesia, y quiere que le abramos todo nuestro corazón y todo nuestro ser. Que vivamos para Él y que como iglesia sepamos tener temor, sí, un temor reverente. (Hebreos 12: 28) Hermano, examínate. No bregues las situaciones como si estuvieran fuera de la casa, porque el mal casi siempre está en la casa. No busques el mal pensando que se debe a las circunstancias que te rodean, no examines el mal del otro, que cada cual bregue con el suyo propio. Busca el mal, corrígelo y aprendamos a amar a Dios con todas nuestras fuerzas. Muchos de los hijos de matrimonios cristianos son apáticos al Señor porque se han contagiado con sus padres, pues el poco motivo de los padres es una gran siembra en ellos. Las pocas fuerzas que algunos jóvenes tienen en la iglesia son porque no han aprendido a reconocer el amor de Dios. Seamos valientes y podremos arrebatar y acabar con todo lo que Satanás quiere hacer y destruir. La forma es, conociendo al Poderoso al Admirable, al Príncipe De Paz. Él es el Admirable, el Consejero, es aquél que vio el apóstol Juan y cayó postrado a sus pies. Juan, discípulo de Jesús, fue un hombre temeroso de Dios que vivió lleno de vida todos sus largos años, porque tenía una razón que lo hacía moverse por toda Asia, por todas aquellas tierras. Su gran motivo era levantar discípulos y levantó grandes hombres y levantaba iglesias, y había un motivo por el cual levantarse cada mañana, un motivo por qué servirle. Ahora, dime Iglesia, ¿con quién te encontraste? ¿Quién te quitó el mal? Todos nos habíamos descarriado y Él nos libró. Entonces, pelea esa batalla hermano. (1 Timoteo 6: 12) ¿Por qué dejar de pelear, si lo que Él ha hecho en ti es paz? ¡Despierta! Permite que Él te deje atónito para toda la vida. ¡Pelea, hermano, pelea! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Jesús, El Admirable, Consejero, Padre Eterno, Príncipe De Paz
Mateo 1:23
“He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.”
Cuando Jesús llega a una vida no llega una iglesia ni un hombre común: llega Emanuel, Dios con nosotros, alguien sobrenatural que no quiere que vivamos una vida normal. Cuan grande se haga Él en ti, así de grande será el cambio. Estos son los puntos para la semana.
- Una vida normal es una vida aburrida: no ora, no lee la Palabra y no se interesa por lo espiritual. La vida que conoce a Jehová vive experiencia sobre experiencia con Dios, de mañana, al mediodía y de noche.
- Isaías 9:6 dice quién llegó: el Admirable, que nunca se vuelve aburrimiento aunque pasen los años; el Consejero, que nos amonesta y nos recuerda las cosas; el Dios Fuerte, de quien viene toda fuerza para vencer.
- Él es el Príncipe de Paz. ¿Por qué vivir desesperado o angustiado? Cuando lo encontramos, encontramos también la armonía para vivir, porque es Él quien tiene el principado sobre sus hombros.
- Juan lo vio como el Dios eterno que se hizo Cordero manso y cargó en silencio nuestro pecado y nuestra desgracia. Por eso no podemos vivir una vida vana: Él llevó la maldición para que viviéramos una vida santa.
- Somos variables, con más bajas que altas, a veces con ganas de buscarle y a veces sin ganas. Él no cambia ni se cansa. Una bendición es pasajera; Jesús en el trono del corazón es para siempre.
- Examínate: el mal casi siempre está en la casa, no en las circunstancias ni en el otro. El poco motivo de los padres es siembra en los hijos. Busca tu mal, corrígelo y ama a Dios con todas tus fuerzas.
- Juan vivió lleno de vida porque tenía un motivo para levantarse cada mañana: levantar discípulos e iglesias. ¿Quién te quitó el mal? Entonces pelea la batalla y no dejes de pelear.
Sal esta semana de la vida normal: separa un tiempo cada mañana para orar y leer la Palabra.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Niño Llamado Emanuel
Mateo 1:23
Para leer en voz alta con los niños
“He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: nació un niño de una virgen, y su nombre es Emanuel, que quiere decir «Dios con nosotros». Ese niño es Jesús, y cuando llega a tu vida no llega cualquier persona: llega Dios mismo a estar contigo.
- Jesús no quiere que vivas una vida aburrida, sin orar y sin leer la Biblia. Él quiere que lo encuentres en tu día: en la mañana, al mediodía y en la noche.
- La Biblia le da a Jesús nombres muy grandes: Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno y Príncipe de Paz. Cada nombre te dice algo de cómo es Él contigo.
- Cuando tienes miedo o estás triste, Jesús es tu Príncipe de Paz. Y cuando te sientes débil, Él es el Dios Fuerte que te da fuerzas para vencer.
- Jesús cargó en silencio todo lo malo que hicimos, como un corderito manso. Por eso no está bien seguir haciendo lo malo como si nada hubiera pasado.
- A veces tienes ganas de orar y a veces no. Tú cambias, pero Jesús nunca cambia: nunca se cansa de ti y siempre está igual de cerca.
- Cuando algo anda mal en casa, no le eches la culpa a otro. Mira primero tu propio corazón, pídele perdón a Dios y cambia lo que tengas que cambiar.
¿Cuál de los nombres de Jesús te gusta más, y por qué?
Esta semana, antes de salir a la escuela, habla con Jesús un ratito cada mañana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
