Este pasaje es parte de una profecía que trajera el patriarca Jacob al final de sus días. Jacob se refiere al furor
y al consejo de sus dos hijos Simeón y Leví para matar con engaño y venganza a muchos hombres. La Biblia habla
sobre lo dichosos y felices que son los que no andan en consejo de malos. Salmos 1: 1 Estos dos hombres se
pusieron de acuerdo para su iniquidad. Llenos de odio y de furor y con malos deseos de venganza decidieron hacer
lo que sabían que traería deshonra a su padre Jacob y al Señor que les había llamado. Jacob, claramente condenó
esa conducta y habla de que en su alma no entre el consejo de aquellos sus hijos, ni su espíritu se junte en su
compañía. Aprendamos hoy a no dejamos contaminar con el consejo de los malos.
Nosotros debemos saber cuando un consejo es bueno o es malo. Sabemos si es bueno o malo al examinarlo a
la luz de las Escrituras. Porque dentro de los hombres hay ¡tantas cosas ocultas! ¡Quién iba a pensar que estos dos
hijos del patriarca Jacob se prestarían para planear semejante mal en sus mentes y llegar a hacerlo! Sin embargo,
fue así. Sucede que lo que hay dentro del hombre tan solo lo sabe uno mismo y Dios. Podemos conocer algunas
áreas del comportamiento de otras personas pero lo profundo de cada una de ellas lo sabe solo Dios. Si
comprendemos esto, que los hombres no son necesariamente lo que aparentan ser, viviremos una vida mas alerta y
tendremos mas cuidado con los consejos y la compañía de otros. Es así como podremos evitar enredamos con ellos
para poder triunfar.
Bueno es cuando el hombre escucha la voz de Dios. En esa voz no hay desacuerdos ni confusión. Pero en el
consejo de malos hay engaño y confusión. Lo triste es que en ocasiones caemos en el engaño como corderitos,
fácilmente caemos en el consejo que es malo. En el Salmos 64:2 David ruega a Dios que le guarde del consejo
secreto de los malignos. David fue un hombre que aprendió mucho de Moisés. El rey salmista le pide a Dios que
lo "esconda", que no lo deje expuesto, pues hay personas malignas que quieren destruir la vida de los demás. Por
esos malignos debemos cuidar nuestros pies de no caer en sus trampas. El ver. 3, dice que tienen lenguas como
espadas' para hacerle daño al justo. El creyente que ama, agrada a Dios sobre todas las cosas. Que sea eso lo más
importante en tu vida. David habla de los "que afilan su lengua como espada y sus palabras amargas son como
flechas para matar." En el mal que está dentro de algunas personas, como Simeón y Leví, los dos hijos de Jacob,
hay intenciones de destruir a otros. No seamos ajenos a la intención del malo. Mateo 10: 16 Una espada se afila
con el hierro, un material mas duro que ella. La lengua, al compararla David con una espada también tiene que
afilarse con algo más duro y es el odio. El odio es un material violento para afilar la lengua y suelta palabras
amargas que hieren y matan el cuerpo. Lo que no se debe escuchar no lo escucharemos. Muévete y aléjate del
consejo de los malos y no te quedes. Una sola palabra con odio marca tu vida para siempre. Solamente Jesús nos
liberta de ese mal y empieza a hacer bien en nuestras vidas. Por eso David decía, "Escóndeme Dios... de la
conspiración de los que hacen iniquidad." Aun cuando contrarrestemos el consejo de los malos siempre habrá una
siembra y entonces el Espíritu Santo tiene que sacar de raíz eso que se sembró.
El puro no ve nada como maligno. Pero sé sabio, el mundo entero está lleno de maldad. Examinemos las
cosas. Spurgeon dice sobre la oración de David, que ésta era su hacha de combate y su arma de guerra. La oración
es lo que nos deja ver a nosotros las cosas claras. El mejor consejo es el del Espíritu Santo que viene de Dios.
Cuando alguien se afila la lengua en contra mía es con odio, por eso procuremos huir a tanto odio que destruye.
Somos la iglesia, cuando las palabras son mojadas con amargura, la lanza que viene hacia uno es para destruir.
Entonces, por el amor que le tengo a mi vida tengo que cuidarme. De lo que David y Moisés pasaron debemos
aprender para llegar a ser una iglesia libre de engaños y de tropiezos de los mal intencionados. La mayoría de los
seres humanos vive engañando a �os demás y no nos podemos apoyar donde hay iniquidad. Jehová es poderoso
para el que hace compromiso con EL Entonces, conozcamos lo que la Biblia dice.
Simeón y Leví se movieron según la fuerza de sus sentimientos cuando hicieron consejo de hacer el mal.
Nosotros somos alma, cuerpo y espíritu y en el alma se asientan todos los sentimientos. 1Tesalonicenses5: 23 El
alma abatida es como muerte y cuando uno se abate todos los sentimientos están mezclados. El alma y la carne
hacen fiesta si nos descuidamos. Había odio en Simeón y Leví, no había ley que los detuviera. Todo el que rompe
la ley es porque hay iniquidad en su corazón. Oremos a Dios por los hombres que aman la iniquidad. Y o conquisto
en oración al que ha pecado de esa manera, pues las personas son transformadas por el poder del Espíritu Santo. Si
se lleva la iniquidad a la casa, se contamina la casa. Por eso hay que frenar la iniquidad en el que ha sido
contaminado y hay que eliminarla. El que anda en iniquidad dice: "¡Nadie me ama!" Pero, la Biblia dice que seas
tú el que ames. Por eso, si buscas ser un justo, debes darle a cada cual lo que se merece.
Jacob dijo: "En su consejo no entre mi alma ••. " Nuestra alma no puede entrar en el consejo de iniquidad.
"Ni mi espíritu se junte en su compañía." Si dejamos que la carne se contamine, el espíritu se contaminara y el
Espíritu Santo se irá porque estará triste. Nosotros somos la creación de Dios, no podemos dejamos engañar por el
hombre mortal. El consejo de iniquidad confunde el alma, así que no te vendas por nada. Es fácil reconocerlos,
hay mucho coraje en los que aman la iniquidad. Tengamos todos los cuidados con nuestra carne, la carne es débil,
ella es muy fácil de contaminar. Esa es una gran verdad y es por la cual cuidamos nuestra alma.
Hay cosas que producen maldición, en su furor Simeón y Leví mataron, no había temor en ellos. Eran
'
hombres rudos que estaban lejos de Dios. De ahí, que Simeón y Leví destruyeran a
su propio hermano. Vemos que
el consejo del maligno es confusión. Iglesia, yo quiero cuidarme de todo lo que podría destruir mi vida. Por eso,
debemos echar a un lado el consejo que hace que el hombre se corrompa. A los instrumentos de Satanás no los
dejes entrar a tu vida. Que tu alma ni tu espíritu sean contaminados. Vive libre. Vive para Dios. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
No Seré Contaminado Con El Consejo Del Malo
Génesis 49:6
“En su consejo no entre mi alma, ni mi espíritu se junte en su compañía.”
Al final de sus días, Jacob condenó el furor y el consejo de sus hijos Simeón y Leví, que se pusieron de acuerdo para matar con engaño y venganza. Dichosos los que no andan en consejo de malos. Estos son los puntos para la semana.
- Un consejo se sabe si es bueno o malo al examinarlo a la luz de las Escrituras. Lo profundo de cada persona lo sabe solo Dios, y los hombres no son necesariamente lo que aparentan.
- En la voz de Dios no hay desacuerdos ni confusión, pero en el consejo de malos hay engaño. A veces caemos en él como corderitos; por eso David le pedía a Dios que lo escondiera.
- Hay quienes afilan su lengua como espada, y la afilan con odio. Esas palabras amargas hieren y matan; lo que no se debe escuchar no lo escucharemos: muévete y aléjate del consejo de los malos.
- La oración era el hacha de combate de David, y es lo que nos deja ver las cosas claras. El mejor consejo es el del Espíritu Santo, que viene de Dios.
- Simeón y Leví se movieron por la fuerza de sus sentimientos, y no había ley que los detuviera. Si se lleva la iniquidad a la casa, se contamina la casa; hay que frenarla.
- Si dejamos que la carne se contamine, el espíritu se contaminará y el Espíritu Santo se irá triste. La carne es débil y muy fácil de contaminar: por eso cuidamos nuestra alma.
- El consejo del maligno es confusión y produce maldición: en su furor, Simeón y Leví mataron. A los instrumentos de Satanás no los dejes entrar a tu vida; vive libre, vive para Dios.
Antes de seguir un consejo esta semana, examínalo en oración a la luz de la Palabra; si viene con odio o con engaño, aléjate de él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Lenguas Afiladas como Espadas
Génesis 49:6
Para leer en voz alta con los niños
“En su consejo no entre mi alma, ni mi espíritu se junte en su compañía.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jacob no quiso juntarse con los malos planes de sus hijos Simeón y Leví. La pastora explicó que hay gente que afila su lengua como una espada para herir con sus palabras.
- Un consejo es algo que alguien te dice que hagas. Hay consejos buenos y consejos malos. Para saber cuál es cuál, pregúntate: ¿esto agrada a Dios?
- Simeón y Leví se pusieron de acuerdo para hacer algo muy malo, lleno de odio y de venganza. Lo malo que planearon les trajo castigo.
- Hay personas que por fuera parecen buenas y por dentro tienen malos planes. Solo Dios ve lo que hay en el corazón de cada uno.
- Las palabras con odio son como flechas: hieren. Si un amigo te invita a burlarte de alguien o a hacer algo malo, no te quedes: aléjate.
- David le pedía a Dios que lo escondiera de los malos. Tú también puedes orar para que Dios te cuide y te dé buenos amigos.
- El mejor consejo viene de Dios. Lee la Biblia, escucha a tus padres y ora, y así sabrás qué camino escoger.
¿Alguna vez un amigo te invitó a hacer algo malo?
Esta semana, si te pasa, di «no», aléjate y cuéntaselo a tus padres.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
