Mega Zoé
Estudio #0358Iglesia en las casas

No Seré Contaminado Con El Consejo Del Malo

No Seré Contaminado Con El Consejo Del Malo enseña a perseverar en la oración y cuidar la vida del hogar delante de Dios.

Antiguo TestamentoGénesisSEMANA DEL 3 @ 9 DE AGOSTO DE 200412 min lectura

Este pasaje es parte de una profecía que trajera el patriarca Jacob al final de sus días. Jacob se refiere al furor

y al consejo de sus dos hijos Simeón y Leví para matar con engaño y venganza a muchos hombres. La Biblia habla

sobre lo dichosos y felices que son los que no andan en consejo de malos. Salmos 1: 1 Estos dos hombres se

pusieron de acuerdo para su iniquidad. Llenos de odio y de furor y con malos deseos de venganza decidieron hacer

lo que sabían que traería deshonra a su padre Jacob y al Señor que les había llamado. Jacob, claramente condenó

esa conducta y habla de que en su alma no entre el consejo de aquellos sus hijos, ni su espíritu se junte en su

compañía. Aprendamos hoy a no dejamos contaminar con el consejo de los malos.

Nosotros debemos saber cuando un consejo es bueno o es malo. Sabemos si es bueno o malo al examinarlo a

la luz de las Escrituras. Porque dentro de los hombres hay ¡tantas cosas ocultas! ¡Quién iba a pensar que estos dos

hijos del patriarca Jacob se prestarían para planear semejante mal en sus mentes y llegar a hacerlo! Sin embargo,

fue así. Sucede que lo que hay dentro del hombre tan solo lo sabe uno mismo y Dios. Podemos conocer algunas

áreas del comportamiento de otras personas pero lo profundo de cada una de ellas lo sabe solo Dios. Si

comprendemos esto, que los hombres no son necesariamente lo que aparentan ser, viviremos una vida mas alerta y

tendremos mas cuidado con los consejos y la compañía de otros. Es así como podremos evitar enredamos con ellos

para poder triunfar.

Bueno es cuando el hombre escucha la voz de Dios. En esa voz no hay desacuerdos ni confusión. Pero en el

consejo de malos hay engaño y confusión. Lo triste es que en ocasiones caemos en el engaño como corderitos,

fácilmente caemos en el consejo que es malo. En el Salmos 64:2 David ruega a Dios que le guarde del consejo

secreto de los malignos. David fue un hombre que aprendió mucho de Moisés. El rey salmista le pide a Dios que

lo "esconda", que no lo deje expuesto, pues hay personas malignas que quieren destruir la vida de los demás. Por

esos malignos debemos cuidar nuestros pies de no caer en sus trampas. El ver. 3, dice que tienen lenguas como

espadas' para hacerle daño al justo. El creyente que ama, agrada a Dios sobre todas las cosas. Que sea eso lo más

importante en tu vida. David habla de los "que afilan su lengua como espada y sus palabras amargas son como

flechas para matar." En el mal que está dentro de algunas personas, como Simeón y Leví, los dos hijos de Jacob,

hay intenciones de destruir a otros. No seamos ajenos a la intención del malo. Mateo 10: 16 Una espada se afila

con el hierro, un material mas duro que ella. La lengua, al compararla David con una espada también tiene que

afilarse con algo más duro y es el odio. El odio es un material violento para afilar la lengua y suelta palabras

amargas que hieren y matan el cuerpo. Lo que no se debe escuchar no lo escucharemos. Muévete y aléjate del

consejo de los malos y no te quedes. Una sola palabra con odio marca tu vida para siempre. Solamente Jesús nos

liberta de ese mal y empieza a hacer bien en nuestras vidas. Por eso David decía, "Escóndeme Dios... de la

conspiración de los que hacen iniquidad." Aun cuando contrarrestemos el consejo de los malos siempre habrá una

siembra y entonces el Espíritu Santo tiene que sacar de raíz eso que se sembró.

El puro no ve nada como maligno. Pero sé sabio, el mundo entero está lleno de maldad. Examinemos las

cosas. Spurgeon dice sobre la oración de David, que ésta era su hacha de combate y su arma de guerra. La oración

es lo que nos deja ver a nosotros las cosas claras. El mejor consejo es el del Espíritu Santo que viene de Dios.

Cuando alguien se afila la lengua en contra mía es con odio, por eso procuremos huir a tanto odio que destruye.

Somos la iglesia, cuando las palabras son mojadas con amargura, la lanza que viene hacia uno es para destruir.

Entonces, por el amor que le tengo a mi vida tengo que cuidarme. De lo que David y Moisés pasaron debemos

aprender para llegar a ser una iglesia libre de engaños y de tropiezos de los mal intencionados. La mayoría de los

seres humanos vive engañando a �os demás y no nos podemos apoyar donde hay iniquidad. Jehová es poderoso

para el que hace compromiso con EL Entonces, conozcamos lo que la Biblia dice.

Simeón y Leví se movieron según la fuerza de sus sentimientos cuando hicieron consejo de hacer el mal.

Nosotros somos alma, cuerpo y espíritu y en el alma se asientan todos los sentimientos. 1Tesalonicenses5: 23 El

alma abatida es como muerte y cuando uno se abate todos los sentimientos están mezclados. El alma y la carne

hacen fiesta si nos descuidamos. Había odio en Simeón y Leví, no había ley que los detuviera. Todo el que rompe

la ley es porque hay iniquidad en su corazón. Oremos a Dios por los hombres que aman la iniquidad. Y o conquisto

en oración al que ha pecado de esa manera, pues las personas son transformadas por el poder del Espíritu Santo. Si

se lleva la iniquidad a la casa, se contamina la casa. Por eso hay que frenar la iniquidad en el que ha sido

contaminado y hay que eliminarla. El que anda en iniquidad dice: "¡Nadie me ama!" Pero, la Biblia dice que seas

tú el que ames. Por eso, si buscas ser un justo, debes darle a cada cual lo que se merece.

Jacob dijo: "En su consejo no entre mi alma ••. " Nuestra alma no puede entrar en el consejo de iniquidad.

"Ni mi espíritu se junte en su compañía." Si dejamos que la carne se contamine, el espíritu se contaminara y el

Espíritu Santo se irá porque estará triste. Nosotros somos la creación de Dios, no podemos dejamos engañar por el

hombre mortal. El consejo de iniquidad confunde el alma, así que no te vendas por nada. Es fácil reconocerlos,

hay mucho coraje en los que aman la iniquidad. Tengamos todos los cuidados con nuestra carne, la carne es débil,

ella es muy fácil de contaminar. Esa es una gran verdad y es por la cual cuidamos nuestra alma.

Hay cosas que producen maldición, en su furor Simeón y Leví mataron, no había temor en ellos. Eran

'

hombres rudos que estaban lejos de Dios. De ahí, que Simeón y Leví destruyeran a

su propio hermano. Vemos que

el consejo del maligno es confusión. Iglesia, yo quiero cuidarme de todo lo que podría destruir mi vida. Por eso,

debemos echar a un lado el consejo que hace que el hombre se corrompa. A los instrumentos de Satanás no los

dejes entrar a tu vida. Que tu alma ni tu espíritu sean contaminados. Vive libre. Vive para Dios. AMEN.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz