Cada creyente tiene una obr;:;. en sus manos y Dios va a confirmar ia misma. Pero también hay muchas
cosas en contra nuestra tratando bloquear esa obra y arrinconarnos contra pared. Hasta dentro de nosotros
mismos hay oposición. Nuestros.P::nsamientos nos pueden turbar y detener la obra de Dios en nosotros. Todo lo
que nos pueda turbar dentro o aft!úa de nosotros nos hace presión día a día para queremos pegar a la pared y
luego destruimos. Sin embargo ; aunque nuestras circunstancias adversas y nuestros problemas vengan para
querer vencemos, ya tenemos a aiguien que venció por nosotros, a Jesús, el Salvador y gran Señor. Entonces, lo
que tenemos que hacer es creerle, creer su Palabra y confiar en Él, quien es nuestro REFUGIO.
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A veces llegamos a Jesús buscando que nos resuelva problemas, pero si nos allegamos a Eil, que sea para
creerle en todo. Nosotros no som()s para ser esclavos de nadie ni de ninguna cosa, sino pz.rn ser libres. A veces
estamo:';. pegados contra la pared por un problema o situación sin ninguna necesidad. Hasta nuestra mente nos
quiere hacer daño y detenemos, nos quiere poner contra la pared. Eso que nos tier�e contra la pared, nos hace
dificil todo lo demás, si caminam�s, si tomamos decisiones, si adoramos. · Salgamos de ese aninconamiento, de
esa pared. En ocasiones, hasta cosas que entendemos que son espirituales nos hacen caminar en una actitud de
rebeldía que nos posee y nos detiene. Nos ponemos a juzgar a otros y creemos que conocerr:.m cómo deben
comportarse los demás, pero no sabemos cómo debemos hacerlo nosotros. Cuidémonos de todo eso.
Cu.ando los pensamientos nos arrinconan contra la pared dejamos de depender del poder de D}os y dejamos
de orar. Eso lo que el diablo quiere. Porque él sabe que si no oramos e�casearemos en poder, vi;1iremos en la
carne y en la carne habrá destrucc;:ión. Todo lo que vivimos en el Espíritu es para beneficio y poder. Una Iglesia
necesita poder y solamente lo pu·;de conseguir orando. La iglesia que or� tendrá hombres y mujeres espirituales
que verán la gloria de Dios, la cu:;1J necesitamos ver sie::npre. Se d1��e qut necesitamos ver la gloria de Dios en el
templo, pero la necesitamos ver.. 24 horas del día en todo lugar porque Dios nos santifica y nos llena de poder,
pero si las circunstancias nos arrü::conan entonces habrá pérdidas. Hay enemigos hasta nos qu;sieran matar.
Dios nos formó con una pe1.;onalidad y a cada cual con lo que les ha tocado vivir. Entonces, nada nos debe
poner contra la pared. Pretender:: éle Dios nos quite la personalidad es como quitnmos la vida. A los demonios, a
los hornbres se les antoja buscar r:::-amos contra la pared, pero Dios nos lleva de gloria en gloria. Dios nos llama
para hacer el bien y el malo ne;, insiste para que vivamos en el mal. Lo que •,os llegue para detenemos lo
podemos acabar, pero si nos desct;idamos lo dejaremos que nos acabe a nosotros. ¡Ojc al malo!
Dios nos ha sido refugio. ¡Gloria a Dios! Un refugio trae segurida0. 0ios se 'k:S ha revelado para ser
nuestro refugio y entonces ¿por qué vamos a estar contra la pared? No hay ningunJ razón para estarlo. Cuando
entendemos que Dios se nos ha hecho nuestro refugio estamos trmquilos. Dios nos cubre Cí.r:,.10 12, gallina cubre a
sus po.Jitos. El nos defenderá de todo. ¿Quién puerl:; �er entonce\ aqvJ l°"c\ la Tier�·�1 nuestro r·-:-1;1gio? ¿El malo?
Le prestamos mucha atención a a.uestra lucha, a nuestro problema, etc. y· ese no es nuestro rdugio, así nos
hacemos daño. Salgamos de ahí y obtengamos nuestro refugio que es Dios. No nos podemos reüigiar en manos
sangrientas que nos quieren destruir la viva lentamente, poco a poco) destruyen1.fo la obra de nuestras manos.
¡Qué Dios sea nuestro refugio y e;onfirme la obra de nuestras manos! Por que si no perecemos.. En:1osotros está
si Dios confirma o no la obra de nuestras manos. Dios lo hace si nos refugiamos en Él.
El Señor no se acaba, el Sedor es eterno, nosotros no. Entonces ¿por qué un mortal nos quiere tener contra
la pare;d? De la única forma que�· podemos seguir adelante es entendiendo que Dios es nuestro refugio y que no
hemos de abrirle la puerta a aquei'. demonio o mortal que nos quiere destruir. Pero, ¡nosotros vrur.os a volar con el
Señor en el día del rapto de la Igfosia, iremos al cielo y este cuerpo será trarsformadol Debemos crecer en esa fe.
Si a Dios es a quien le servimo:;, ¿por qué dejamos atormentar? ¡El es nuestro refugio! ¿Por qué ahora que
tenemos la vida para realizamos:"Ios vamos a dejar destruir por aquel que nos qu.ie�e llevar contra pared?
Lo que tenemos que ver es ka grandeza de Dios en nuestras vidas, lo podero.so que es para mi vida. El trata
con el hombre, hay cosas en la::; que tenemos que perfeccionamos, pero el Espíritu Santo es quien brega con
nosotros; El hace la obra de perfr;cción en todos los hombres de la tierra que se lo 11ermiten. Filipenses 1: 6 El
hombre se puede apartar, pero Dfos vuelve a éste hasta quebrantarlo. Aquel que nu se humilla delante de Dios y
se levanta en rebeldía Dios lo vzi. a quebrantar. Mientras más conocemos a Dios sabrenos cómo El trabaja. El
hombre asume diferentes actitudes y ellas. hacen que se acerque o se aiej e de Dios y liev::5 o no al quebranto.
No podemos ser una Iglesia arrinconada contra la pared, porque nos tocaría vivir mw.'has cosas negativas.
Por eso es una gran guerra la de la Iglesia. Si nos arrinconan no vamos a ver la obra de nues:ras manos. Lo que
nos q·:J.ita la paz, lo que nos preocupa y le dam0s lugar como si fuera Dios, nos quiere a.rrinconar. No lo
permüamos. Dios arrebata como torrente de agua al hombre que viene a molestar. Cuando vienen las aguas hay
que refugiarse en Dios, es a Él a quien nos debemos. Aprendamos a tener a Dios como refugio. Él detiene el mal.
El hombre es como la hierb.a que crece en la mañana, echa su flor y a la tarde se seca. Es que el hombre no
puede aguantar la ira de Jehová. ¡Cuántos temores nos pueden llegar en la tierra! La ira de Dios turba al hombre.
Cada cual define lo que quiere ser en la vida. Somos o no somos. Si tememos a Dios conoceremos su proceder.
Dejémonos caer en sus manos. \:ontemos los días para que haya en nosotros sabiduría. Miremos donde estamos
colocados, lo que es nuestra obtjl. Debemos tener muy claro quien es Dios, que r:tos llena de sus misericordias
cada mañana. Tenemos que pediirle a Dios que nuestros enemigos no nos abatar1 ¿Por qué no saber esperar en
Jehová? El tiempo que nos han afligido Jehová nos lo dará en alegria. La miser�cordia de Dios la tenemos que
ver siempre. Entonces cantareE)us y nos gozaremos. La bendición de la mis;-,ncordia de Dios será para todos
nuestros días. Cuidado con lo <ue el diablo nos quiere robar, si lograra hacerlo tendremos manos vacías y nos
lamentaremos. Pero, hermano, l1adie nos va a poner contra la pared. Antes, ha.:emos la obra de Dios en paz y
Jehová confirmará la obra de ff.�estras manos. Su luz estará sobre nosotros y no habrá tinieblas, no tendremos
pérdidas, sino ganancias. Amé1 ·
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Señor Es Nuestro Refugio, Sa Timo 90: 1
Filipenses 1:6
“El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”
Cada creyente tiene una obra en sus manos, y hay muchas cosas, por fuera y por dentro, que quieren arrinconarlo contra la pared. Pero Jesús ya venció por nosotros, y Dios es nuestro refugio: el que comenzó la buena obra la perfeccionará. Estos son los puntos para la semana.
- Hasta nuestros propios pensamientos nos pueden turbar y detener la obra de Dios en nosotros. Lo que tenemos que hacer es creerle a Jesús, creer su Palabra y confiar en Él, que es nuestro refugio.
- No llegamos a Jesús solo para que nos resuelva problemas, sino para creerle en todo. No somos esclavos de nadie ni de nada, y a veces estamos contra la pared sin ninguna necesidad.
- Cuando los pensamientos nos arrinconan dejamos de orar, y eso es lo que el diablo quiere: sin oración escasea el poder y vivimos en la carne. La iglesia que ora verá la gloria de Dios.
- Hasta cosas que creemos espirituales nos pueden llevar a la rebeldía: nos ponemos a juzgar a otros y no sabemos cómo debemos comportarnos nosotros mismos. Cuidémonos de todo eso.
- Dios nos cubre como la gallina cubre a sus pollitos. No nos refugiemos en nuestra lucha ni en manos que nos quieren destruir la vida poco a poco; nuestro refugio es Dios.
- El Espíritu Santo hace la obra de perfección en todo el que se lo permite. Al que no se humilla delante de Dios y se levanta en rebeldía, Dios lo va a quebrantar.
- Contemos nuestros días para que haya en nosotros sabiduría. El tiempo que nos afligieron, Jehová nos lo dará en alegría, y confirmará la obra de nuestras manos.
Identifica esta semana qué te tiene contra la pared, llévaselo a Dios en oración cada día y no le des el lugar que solo le toca a Él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Pollitos Bajo las Alas
Filipenses 1:6
Para leer en voz alta con los niños
“El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios empezó algo bueno en ti y lo va a terminar; no te va a dejar a medias. La pastora explicó que Dios nos cubre como la gallina cubre a sus pollitos, y ahí estamos seguros.
- A veces sientes que estás contra la pared, como si un problema te tuviera atrapado. Hasta tus pensamientos te pueden asustar y poner triste.
- Pero Jesús ya ganó la batalla por ti. Lo que te toca es creerle y confiar en Él, que es tu refugio, tu lugar seguro.
- Cuando estás preocupado dejas de orar, y eso es justo lo que el enemigo quiere. Orar te da fuerzas para salir de esa pared.
- Cuidado con juzgar a los demás, diciendo cómo deben portarse, sin mirar cómo te portas tú. Eso también te aleja de Dios.
- Dios te está formando poco a poco. Pero si te pones rebelde y orgulloso, Dios tiene que corregirte con firmeza para que vuelvas a Él.
- Una gallina cubre a sus pollitos cuando viene el peligro. Así Dios te cubre a ti. Corre a Él cuando tengas miedo.
¿Qué te preocupa hoy?
Esta semana, cada vez que te preocupes, corre a Dios con una oración cortita: «Señor, tú eres mi refugio».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
