Dios concederá las peticiones de nuestro corazón de acuerdo a lo que hay en nosotros, a cómo pedimos.
Si en nuestro corazón hay mal, entonces no hay buenos deseos para otros y no podemos esperar para nuestras
vidas lo bueno que viene de Dios. Tenemos que tener bien en nuestro corazón para que Dios conteste nuestras
peticiones. A los que tienen bien le serán contestadas las peticiones de su corazón. Cuando lo creamos se harán
un hecho. El corazón es silencioso, no habla nada, muy callado lo guarda todo. Pero, es una bomba explosiva y
peligrosa. Cuando se acumula mucho mal en el corazón, lo que se habla es veneno. Por eso en el debemos
acumular todo lo que es bueno, lo que es el reino de Dios establecido. Filipenses 4: 8 En el corazón hay
muchas peticiones de bien para otras personas que están alrededor nuestro y quien único puede contestarlas es
Dios.
Como iglesia tenemos que cuidar nuestro corazón porque éste es perverso, si no se cuida y no nos
deleitamos en Dios nos contaminamos con este mundo. A veces pensamos que podemos poner nuestro deleite
en los placeres de este mundo, pero nuestro deleite debe ser en Jehová porque en lo que nos deleitamos de esta
tierra mañana no será. Debemos deleitarnos en Jehová y no en lo que es terrenal y perece. No debe haber en
nosotros ansiedad y afán. En ocasiones sentimos que Dios no está y comenzamos a sentirnos sobrecargados. Lo
que nunca debemos olvidar es que Dios es siempre nuestro y debemos deleitarnos en Él.
Estamos expuestos a sufrimientos, a penalidades (Hechos 14: 22) y si no nos deleitamos en Dios no
vamos a poder soportarlo. A veces las luchas y sufrimientos parecen más grandes que el deleitarnos en Jehová.
Si nos deleitamos en Él vamos a poder soportar todo lo que venga. Tenemos que deleitarnos en Jehová y que él
nos hable claro. Un día vamos a morir, este cuerpo va a morir, así que nos tenemos que deleitar en Jehová y no
dejar que lo que está a nuestro alrededor nos robe la fe. Un día estaremos con Él, pero sepamos que nos es
necesario aquí en la tierra probar el deleite de que Dios esté con nosotros y sus cuidos como nuestro Padre.
Jehová se preocupa por nosotros. Nos deleitamos en Él porque somos sus hijos. Llegaremos al Cielo y
si en la tierra no aprendemos a deleitarnos en Él, ¿qué vamos a hacer allí? Aquí en la tierra practicamos el
deleitarnos y gozarnos en Él. En todo deleitémonos solo en Jehová y entonces Él concederá las peticiones de un
corazón que le conoce. Él es nuestro deleite, Él es nuestro descanso y hemos aprendido a decir que estamos
vivos y que las penalidades son parte de este reino terrenal. Seamos guerreros, sepamos luchar, batallar. Los
que queremos que Dios sea glorificado debemos deleitarnos así mismo en Jehová porque a su tiempo Él
contestará las peticiones de nuestro corazón.
A veces en vez de deleitarnos en Jehová nos estamos quejando. Enfrentemos la vida como es, luchando.
El gran predicador inglés, Spurgeon decía: "no luches en contra de tus enemigos, la batalla no es nuestra sino de
Dios" Dejemos de vivir angustiados y atribulados sino deleitémonos. Exodo 14:14 Jehová peleará por nosotros
y estaremos tranquilos. Ningún deseo que esté en nuestro corazón que sea malo y perverso se lo podemos
presentar a Dios. Pues, se nos envía a hacer el bien. El poner nuestra delicia en Jehová es un deber, un
mandamiento que nos da una promesa de que Él concederá las peticiones de nuestro corazón. No nos promete
satisfacer los apetitos del cuerpo sino los del corazón. Aspiremos a lo más íntimo, a lo más elevado del espíritu.
A veces el pecado lo tenemos oculto, callado. Encomendemos a Jehová nuestro camino, digamos la
verdad. Vs. 5 Jehová no puede contestar las peticiones de un corazón que no le ha presentado a Jehová su
camino. Nosotros dependemos de Dios. Él es quien nos bendice, entonces si queremos tener bien en toda
nuestra vida seamos transparentes. Que alivio cuando confesamos el mal porque entonces comienza Dios a
moverse a favor nuestro. Debemos confiar siempre en que Jehová será el que hará. Es mejor dejar en sus
manos los resultados, esperemos de Él sus bendiciones. Lo torcido de nosotros es lo que nos saca del camino.
Debemos activar la fe de que las bendiciones van a venir. Cuanto mas nos angustiemos peor nos será. Nuestras
fuerzas consisten en estar quietos porque Dios exhibirá nuestra justicia como la luz. Vs. 6 No nos desesperemos.
Jehová va a dejar en claro al calumniador. Si nos preocupamos en adorarle a Él, a su honor, entonces Él nos
cuidará. Es maravilloso cuando la fe aprende a resistir la calumnia con calma para que la suciedad no
contamine nuestra fe.
Guardemos silencio ante nuestro Dios, seamos mudos. Vs. 7 Pero a nosotros lo que nos gusta es abrir
la boca. Delante de Dios no murmuremos ni nos quejemos y todo lo que sucederá será para bien de sus
escogidos. Jehová es el proveedor (Génesis 22: 14), todo lo que permite es para bien de nosotros. Si
esperamos en Él todo obrará para bien. Debemos guardar silencio de sumisión, no de coraje ni de ira. Tenemos
que determinar en nuestras vidas esperar en Jehová, descansemos en Él. No nos preocupemos por el que
prospera, esto no es nuestro problema, nuestro problema debe ser determinarnos en esperar en Jehová. El que
hace maldades, el tiempo traerá su mejor pago y se descubrirá quién tiene la razón. La lengua mentirosa sirve
solo para un momento y la verdad es hija del tiempo. En nosotros no debe haber ira ni enojo. Vs. 8
Si nos angustiamos por la prosperidad del malo es mal para nuestra salud. La lengua cava su propia
tumba. Los malos serán destruidos. Vs. 9 Que no nos preocupe el ladrón, el adúltero, el mentiroso, porque
éstos se convierten en una nube pasajera que pasa, son borrados por su propio exceso de confianza, etc. Vs. 10
Los espíritus de altanería se mueven para conquistar a los mansos, para azotarlos, darle golpes y arrinconarlos,
pero al fin y al cabo el manso será el que heredará la tierra. Vs. 11 El malvado verá el día de su destrucción.
Por eso, yo me deleitaré en mi Dios y Él me concederá las peticiones de mi corazón. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Si En Mi Corazón Hay Bien, El Señor Me Concederá Las Peticiones
Salmos 37:4-13
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.”
Dios concede las peticiones del corazón de acuerdo a lo que hay en él. Si hay mal, no hay buenos deseos para otros; si nos deleitamos en Jehová, le encomendamos el camino y guardamos silencio ante Él, Él hará. Estos son los puntos para la semana.
- El corazón es silencioso y lo guarda todo, pero es una bomba peligrosa: cuando acumula mal, lo que se habla es veneno. Acumulemos en él lo bueno, lo verdadero, lo que es del reino de Dios.
- Nuestro deleite no puede estar en los placeres de esta tierra, que mañana no serán, sino en Jehová. Aunque a veces sintamos que Dios no está, Él es siempre nuestro, y no debe haber ansiedad ni afán.
- Estamos expuestos a sufrimientos y penalidades, y sin deleitarnos en Dios no los vamos a soportar. Si en la tierra no aprendemos a deleitarnos en Él, ¿qué vamos a hacer en el cielo?
- A veces en vez de deleitarnos nos quejamos, pero Jehová pelea por nosotros. Ningún deseo malo se le puede presentar a Dios: Él promete satisfacer los anhelos del corazón, no los apetitos del cuerpo.
- Encomienda a Jehová tu camino. A veces el pecado está oculto y callado; seamos transparentes. Qué alivio cuando confesamos el mal, porque entonces Dios comienza a moverse a nuestro favor.
- Guarda silencio ante Jehová: silencio de sumisión, no de coraje. No murmuremos ni nos alteremos por el que prospera haciendo maldades; la lengua mentirosa dura un momento, y la verdad es hija del tiempo.
- Deja la ira y desecha el enojo. Los malignos serán destruidos y los altaneros azotan a los mansos, pero al fin el manso heredará la tierra. Yo me deleitaré en mi Dios, y Él concederá mis peticiones.
Presenta tu camino a Jehová con transparencia: confiésale a solas lo que tengas oculto, y luego guarda silencio y espera en Él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Bomba en el Corazón
Salmos 37:4-13
Para leer en voz alta con los niños
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: si tu alegría es estar con Dios, Él te dará lo que tu corazón le pide. El corazón es calladito y guarda todo lo que le echas; pero si lo llenas de coraje, un día explota como una bomba y salen palabras que hacen daño.
- Llena tu corazón de cosas buenas: lo verdadero, lo bonito, lo que agrada a Dios. Así lo que salga de tu boca será bueno.
- Los juguetes y las golosinas se acaban, pero Dios es tuyo siempre. Tu mayor alegría debe ser estar con Él.
- A veces pasan cosas tristes. Cuando te gozas en Dios, Él te da fuerzas para aguantar, porque es tu Padre del cielo y te cuida.
- No le pidas a Dios cosas malas para otros. Dios contesta las peticiones de un corazón bueno, que les desea bien a los demás.
- Si hiciste algo malo y lo escondes, díselo a Dios y di la verdad. ¡Qué alivio! Entonces Dios comienza a ayudarte.
- Si alguien hace trampa y parece que le va bien, no te enojes ni te quejes. Dios lo ve todo, y los mansos al final heredan la tierra.
¿Qué guardaste esta semana en tu corazón: cosas buenas o coraje?
Cada noche, antes de dormir, dile a Dios algo bueno que deseas para otra persona.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
