Mega Zoé
Estudio #0490Iglesia en las casas

Demas Convirtió Su Título Honorable En Un Nombre De Vergüenza

Demas Convirtió Su Título Honorable En Un Nombre De Vergüenza enseña a servir fielmente al Señor y vivir con la mirada puesta en la vida eterna.

Nuevo Testamento2 Timoteo6 min lectura

"Demas se fue al mundo" Pablo decía esto con tristeza porque Demas fue necio al poner su corazón en las cosas de este mundo. Demas se fue, es lo propio de un traidor. En vez de ser un hombre piadoso se convirtió en un necio por no amar a Dios. Santiago 4:13,15 A veces pensamos que somos grandes y que podemos hacer las cosas que queremos. ¿Qué es la vida? A veces pensamos que Dios es tan bueno que nos coloca en la tierra y porque gustamos de la gloria de Dios terminamos siendo personas prepotentes. El hombre es hoy y mañana deja de ser. Somos como la flor del campo que hoy es y mañana deja de ser, somos como la neblina que se desaparece. Cuidemos nuestra vida, cuidemos nuestra relación con Dios.

A veces nos vamos desgastando y nos alejamos de Dios. Si pusiéramos nuestra vida completa a la oración comenzaríamos a movernos de acuerdo a lo que es la voz de Dios. A veces el amor hacia el Señor se va desgastando, es un proceso lento, poco a poco y se va muriendo la vida de Dios en nuestro interior. Cuando más Dios puede estar, más nos metemos en el Señor, esa debe ser la regla de nuestra vida. Las cosas no son como nosotros las planificamos sino cómo las hemos creído en la Palabra. La Palabra tiene consejo para todos de cómo dirigir nuestras vidas. A veces nos olvidamos de cuánto nos apegamos a este mundo. Serle fiel al Señor cuesta mucho, pero apegarnos al mundo es cuestión de nada. El mundo atrapa con sus encantos. A veces tomamos decisiones por nosotros mismos que luego nos cuestan toda una vida pagando las consecuencias. Tenemos que tener cuidado con las decisiones que tomamos porque éstas van a ser por toda la vida y luego se abandona a Dios amando más al mundo como lo hizo Demas.

Colosenses 4:14 Demas no era un discípulo más, sino un compañero, un colaborador de Pablo. Lucas el médico amado renunció a una carrera lucrativa para asistir a Pablo en su aguijón por amor, por pasión porque entendió que Pablo era el apóstol y no le importaba todo lo que él podía obtener de este mundo. Lucas tampoco no era uno más. En la Epístola a Timoteo podemos ver que Lucas sigue siendo el hombre amado. Pablo ya estaba a punto de ser sacrificado. Lucas contribuyó en la vida de Pablo con amor. Hoy día vivimos tan plenos, con tanto bienestar que es tan difícil dar un brinco a ese lugar difícil donde estaba Pablo, estrecho en todo, en necesidad de todo. Lucas sabía que ya Pablo tenía los días contados y Demas también lo sabía, pero todo depende de nuestra forma de actuar.

¿A qué nos aferramos, a qué le ponemos nuestra mirada, qué es lo importante? El hombre siempre tiende a ir por encima de todo y siempre se lucha por estar arriba. Lucas tomó la decisión de vivir abajo, en el servicio. Entendió que a él se le llamó para ser el médico de Pablo. El corazón de Pablo valientemente sentía por Lucas. Pablo no dijo ni una palabra más de lo que era Demas. Este no llevaba ningún título de aprecio por parte de Pablo. Lucas probablemente le había servido a Pablo física y espiritualmente en sus momentos de cárcel. Bueno sería que cuando se está en momentos difíciles encontrar a un Lucas y no a un Demas. Lucas en todo momento dijo que iba a caminar con ese hombre en cárceles, persecución, dolor, hambre, cadenas, etc. Pablo había estado observando a Demas en su caminar. El sabía muy bien quién era Demas, cual era su caminar, su comportar. Demas corría detrás de la fortuna, pero al apartarse amando más al mundo ya no tendría compañeros de verdad. Ese era el camino donde se dirigía Demas, a su destrucción. El dejó un verdadero compañero, porque Pablo era más que ningún compañero. Tal vez Demas llegaría tener dinero, fama, reconocimiento, etc. Pero, ese mundo no es de la iglesia de Jesucristo.

2 Timoteo 4:10 Ya Pablo no era nada para Demas. A Demas le llegó la degeneración, la pérdida de entusiasmo. Soltó lo puro y le vino la contaminación. Al llegar la degeneración de su vida le viene entonces la pérdida de entusiasmo. Se fracasa en la fe y todo molesta, se entra en murmuración. Al justo no le puede llegar la degeneración porque entonces se acaba todo. Demas no permitió que Cristo lo hiciera nuevo. La salvación es un don no merecido que se nos ha dado. Jesús pagó todo el precio, fue a la cruz, canceló nuestra deuda. Los otros que estaban con Pablo se habían marchado para hacer la encomienda que tenían. En la soledad de Pablo Demas se marchó a Tesalónica. Como líder es una frustración cuando alguien se aparta. No es algo de gozo ni de felicidad. Pablo estaba a punto de la muerte, contando sus últimas horas. Pablo no podía decir: "mi amado Demas" porque éste había amado más al mundo que la promesa del Mesías. Demas no tenía agallas para mirar a Pablo cuando se fue. Demas tenía un mover no entendido, un hablar en murmullo y un adiós para siempre, así fue Demas. ¡Qué miseria la de él! Nosotros necesitamos mover manifestaciones de Dios a favor nuestro. Este mundo está esperando que fallemos para hacer burla de nosotros. ¡Cuidado! Cuidemos con honor de lo que tenemos. Pablo amaba la eternidad. Demas y los que se van del lado de Dios se van en decadencia, porque siendo colaboradores luego están mal y es como si no estuvieran, porque han desertado en sus corazones y dejan de luchar a favor del reino de Dios.

A veces tomamos decisiones, nos vamos apegando al mundo y nos convertimos en desertores. Poco a poco el colaborador llegó a ser desertor y el título de honor se convirtió en un nombre de vergüenza. La historia de Demas es de una degradación espiritual. Si tomamos este camino sabemos que habrá muchos problemas. El camino de Cristo es el más estrecho. Debemos tomar a fondo este camino. Cuando le huimos al padecer y vivimos en una queja es porque no hay fe. En lo profundo de este camino hay decisiones, hay determinación. A veces vemos este camino como si fuera el peor, pero este camino es hacia la vida eterna. Cuando la persecución, el sacrificio y la soledad de las cárceles se le presentaron a Demas éste salió de la cárcel para no querer sufrir más porque no era eso lo que esperaba. Poner la mirada en las cosas de este mundo es perder la vida. Pongamos nuestra mirada en el Señor y Él nos levantará siempre. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz