Mega Zoé
Estudio #0497Iglesia en las casas

Correré Con Paciencia La Carrera Que Tengo Por Delante

Correré Con Paciencia La Carrera Que Tengo Por Delante llama a perseverar en la oración y vivir con la mirada puesta en la vida eterna.

Nuevo TestamentoHebreos6 min lectura

En el cansancio esta la posible derrota. Toda derrota llega porque el cansancio se apodera. A veces pensamos que hay cosas que no valen la pena y se quiere salir corriendo. Por ese cansancio es que llegan las grandes derrotas. 2 Samuel 21: 15 - 17 David tenía hombres valientes a su lado. Estaban en medio de una guerra y David estaba peleando contra Isbi-benob quien era descendiente de los gigantes. Este tenía una lanza de bronce que pesaba un promedio de diez libras. Aún siendo David el rey siempre salía con su ejército a la batalla pues siempre luchaba por defender su vida, la de su familia y la de su pueblo. Dios nos escoge para que seamos grandes guerreros para batallar en este camino. Los aires le pertenecen a Satanás y a los demonios pero un día serán echados al lago de fuego y azufre. David estaba en grandes luchas, en grandes guerras. Si estamos en el Señor estamos en grandes guerras. A veces pensamos que este camino es muy difícil, pero, ¿Quién dijo que este camino era fácil? Este camino es estrecho. Cuando hay fuerzas todo se puede ver mejor, pero el día de la fragilidad se van perdiendo las fuerzas. Es el momento en que tenemos que depender completamente de Jehová. A David le habían sucedido ya una serie de cosas; la muerte de un hijo, la traición de otro hijo, etc. En ese momento de la guerra David se cansó, pero no desmayó. Nos podemos cansar pero jamás desmayar. No es bueno que desmayemos. Entendamos que solo tenemos una vida que vivir. En la eternidad no habrá que luchar. Ahora hay mucha guerra, mucha batalla. Podemos ver que en un entierro se llora mucho. El muerto se va feliz con el Señor. Nosotros somos los que tenemos que seguir aquí batallando.

Entendamos hoy que tenemos que ser bravos. Cuando David estaba en ese grande aprieto y Dios sabía que necesitaba socorro, le envió ayuda. Aunque una lanza tan grande le podía destruir, Jehová le envió socorro. Así como ha sido tu socorro en tu juventud, así también será tu socorro en tu vejez.

Antes de Jesús ir a la cruz estaba orando y estaba agobiado y Dios le envió un ángel para fortalecerlo. Satanás viene furioso a destruirte, pero entiende que tienes que ser valiente. Santiago 4: 7 Tenemos que ser bravos. No nos metamos debajo de la cama. En los momentos difíciles el diablo viene en contra tuya con legiones. Sácale la lanza de diez libras tú también. Estamos para vencer nuestras guerras. Aunque muchos se den de baja tú no lo hagas. El Dios grande y poderoso saldrá a tu favor. Someteos a Dios y resistid al diablo y huirá de ti. A veces en momentos difíciles estamos con tantas quejas. Necesitamos el favor de Dios sobre nuestras vidas. Nos quejamos constantemente de todo. No debe ser así. Esto es una gran batalla y la vamos a vencer. Si nos llegan muchos problemas o enfermedades oremos y ayunemos. Tu refugio debe ser Dios. Seamos bravos y determinados. David aun cansado dijo: "hay guerra y yo voy para la guerra." A veces cuando mas cansados estamos menos alabanza se tiene. Pero David hacia todo lo contrario. ¿Le crees tú a Dios?

Los años van en contra nuestra, el cuerpo va en contra nuestra. Pero el Dios que se levanto a favor de David, de Abraham, de Débora, etc. es el mismo que se levanta a favor nuestro. David escribió cantos de adoración en medio de todas sus circunstancias y luchas. Escribió para su arpa. Y todo es para la edificación de nosotros. Para que conociéramos las grandezas de Dios. Muchas veces se nos olvida de todo lo que Dios nos ha librado y que rápido se nos olvida. En alabanza y en acción de gracias aun en tu cansancio que puedas siempre adorarle. Miremos para atrás y veamos de todo lo que Dios nos ha librado. No le demos el lujo a nuestra memoria de borrar todo lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. ¿Cuántas veces hablamos dudando de Dios? ¿Te atreves a decir, "aunque venga lo que venga aquí hay cuerpo para resistir?" Hermano, no eches para atrás o te iras al infierno. Tenemos que ser bravos. Se dice por ahí que, "el que calla otorga." En el evangelio se necesitan gente brava y determinada. Si Dios está en ti saldrá será el bien para otros. La derrota es para el que se cansa. Y este busca grandes excusas pero lo que pasa es que hubo cansancio espiritual.

Hebreos 11: 1, 2 Veamos todo lo que hicieron estos grandes hombres de Dios para que nuestro ánimo no se canse hasta desmayar. En este capítulo hay un registro de todos aquellos que vencieron por fe. Vencieron para obtener. Ellos tuvieron que darle una medida a Dios y nosotros también le tenemos que dar una medida a Dios. Ejemplo: Abraham aun con ciento y pico de años. Aquel camino lo tuvo que hacer Abraham pero sin cansancio. Un cuerpo inactivo nos lleva a perecer. La nube de testigos en el cielo son gente de fe, testigos de la fe. Lucas 15:7 La Palabra nos dice que hay fiesta en el cielo cuando alguien se convierte. En el cielo se ve cuando un alma se convierte. Así que en el cielo hay una gran nube de testigos viéndonos. Todos ellos cuando estaban en la tierra supieron soportar, todos pasaron por batallas para cumplir un destino, un propósito. Y ahora esa nube de testigos nos observa. La vida cristiana no es un paseo. La vida cristiana no es liviana. Cada uno de nosotros tenemos un destino y nos debemos preguntar siempre cuánto hemos avanzado. ¿Para que nacimos? ¿Para quejarnos? Mira tus manos. ¿Están llenas o vacías? Saber que hay una nube de testigos observándonos debe ser de aliento para nuestras vidas. Así que no corramos esta carrera con debilidad para que no nos digan que somos unos flojos. Como cristianos somos atletas corredores que compiten ante la gran nube de testigos que nos está mirando. Nada de lo que hacemos está en oculto. Cuando el cansancio quiere llegar echa el resto porque los espectadores te están mirando con gran interés. Es una convicción en uno el saber que lo tengo que hacer. De todo hay que dar cuenta a Dios. Esforcémonos mucho para quedar bien. Esto es esencial en la vida cristiana. No puede haber en nosotros contaminación. Mostrémonos dignos del Señor y del sacrificio que hizo por nosotros. Si el ánimo se pierde se deja de orar y es triste ver el ánimo de algunos que se les ha ido al piso. Ya el pecar le es como nada, el orar le es nada. Y al pasar los años otro tomará su lugar. Tenemos que esforzarnos y tener mucho ánimo. Tenemos que ser firmes y valientes para poder llegar. Cuando estamos siendo supervisados debemos hacer lo mejor. Este camino es una gran carrera. Luchemos con la ayuda del Señor por correrla bien y completarla. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz