Job entendió que de Dios es de quien se recibe. En muchas ocasiones somos capaces de decir que lo que vivimos es por culpa de alguien más, pero Dios es quien escogió nuestra vida y por eso vamos a recibir de Él todos sus tratos y todas sus bendiciones. Nos encanta que Dios nos bendiga y prospere, es claro. Pero, nuestras vidas son de Dios completamente, así que Él permitirá batallas, pruebas, duras enseñanzas y también las bendiciones. Así que si vamos a tener siempre tantas medidas para cuidarnos no vamos a entender que de Dios viene todo. Mientras entendemos esto vamos a madurar mucho. Cuando comenzamos a tomar tantas medidas de seguridad es que se ha entrado a vivir en desconfianza. De Dios es lo que recibimos. Nos es necesario vivir la vida que Él nos ha deparado. Nos es necesario vivir todo para aprender y recibir lo mejor que Dios nos dará. Parece que cuando el alma está muy turbada recibimos el bien y no el mal. Job no entendió lo que le estaba pasando hasta el final. Nunca vamos a entender con anticipación el proceso que nos toca vivir. Cuando nos toca vivir una serie de experiencias queremos tener una solución rápida. Mientras más nos abatimos más daño nos hacemos a nosotros mismos. Lo que nos es necesario aprender lo tenemos que aprender, pero no con el alma turbada. Lo mejor es pasar lo que tenemos que pasar, pero en silencio y de pie. Lo que falta Dios lo hará y lo que tenemos que quitar Dios lo quitará cuando Él crea que debe hacerlo. Es importante lo que Dios ha tenido que trabajar en nosotros. Miremos lo que ahora Dios está haciendo en nosotros. A veces dejamos la carrera antes de que Dios termine la obra. Entonces, si así actuamos no vamos a tener éxito en la vejez. Dios comienza un trato con Job, fue un proceso que Dios tenía solamente con él. Job lo perdió todo. Cada cual tiene que recibir de Dios lo que le viene. Dios quería trabajar con Job. El mismo Dios se iba a encargar de él. Lo que nos toca vivir lo tenemos que vivir porque al fin y al cabo quien quiere trabajar en nosotros es Dios. Por lo tanto, de la experiencia de Job nos damos cuenta que no es sabiduría contender con Dios. Dios deja ver su poder sobre nosotros. Job sabía quién era su Dios. ¿Sabemos nosotros quién es nuestro Dios? Lo que nos toca vivir lo viviremos no escondiéndonos. Job entendió que con Dios es mejor callar. Lo que nos toca vivir lo tenemos que vivir con altura. Dios le dejó ver a Job la maravilla de su grandeza. Job 42:7 En todo Jehová vio que Job era un hombre recto. A veces hablamos lo que pensamos y no lo que conocemos. Job supo pasar lo que le tocaba experimentar y vivir en su vida. Debemos saber a que Dios es que le servimos. A veces decimos que el diablo maquinó en contra nuestra, pero lo que Dios quiere es que aprendamos, por eso no hay que tener temor. Salmos 19:12, 13 Job pasó toda su crisis en humildad. Cuando Dios brega con nuestras vidas podríamos decir como dijo David: "quien puede entender sus propios errores" Job tuvo que vivir el mal para entender lo que había en él que le era desconocido. Dios nos libra de nuestros errores ocultos; Él no nos desecha sino que lo que quiere es que entendamos qué es lo que hay muy callado dentro de nosotros. Mientras más leemos la Palabra más aclaramos nuestra mente y entendemos lo qué es pecado. Entonces, Dios nos libra de lo que nos es oculto. A veces nos llega el momento malo y le echamos la culpa a todo el mundo, pero ese momento nos llegó para que nos humillemos y haya en nosotros un quebranto que es necesario. Nada nos puede separar de este amor conocido. Ningún mal que nos pueda ocurrir nos puede tumbar. En el momento malo necesitamos que haya quien nos ame. También necesitamos amar. Cuando Dios nos está librando de algo que está oculto tenemos que ser bien sinceros como lo fue David. Dios sí conoce lo que está oculto en nosotros y tenemos que decirle que nos lo haga conocer. El pecado es pecado aunque lo ignoremos. Confesar lo que es oculto no debe ser de vergüenza, porque lo que Dios quiere es trabajar en nosotros. Lo que dejamos oculto se pudre y nos destruye. Dios cree en nosotros como creyó en Job. Dios sabe lo que hay en nosotros mejor que nadie y lo quiere bregar Él, ese trato no es del diablo. Es más fácil decir a Dios que nos libre de lo que es oculto. El diablo no pudo destruir a Job sino que Job pudo entender con más claridad quien era Dios. Cuando el hombre llega a la soberbia es muy malo. A veces decimos "yo no me merecía esto" y nos apartamos de Dios. A veces hay cosas que las dejamos pasar por alto porque no las vemos como malas, pero Dios si las ve. Dios nos tiene que dejar ver qué es lo que está mal y lo que está bien. Romanos 7:15 Cuando entendemos que con nuestras fuerzas naturales no vamos a tener ninguna victoria entendemos, como nos lo deja ver Pablo, que la carne es la oposición más fuerte que se le hace al espíritu. La carne lucha para que no hagamos lo que tenemos que hacer. A la carne hay que darle muerte. Dios quiere librarnos con su mano, con su soberanía. La carne se opone al Espíritu, pero no tenemos por qué temer. Lo que Job vivió lo hizo ser un hombre más espiritual. A cada cual le toca vivir su experiencia única y el trato de Dios con su vida. Así que todo lo que nos toca vivir nos hace conocer más a Dios. Esta carne quiere hacer lo que no queremos hacer. Job 40:4 Cuando reconocemos nuestra condición y nos humillamos decimos: "miserable de mi" Romanos 7:24 ¡Cuántas misericordias de nuestro Dios hay sobre nosotros! Pablo dijo que recibía lo que de Dios le venía sobre su vida. Que Dios sea el que haga en nosotros y no nos turbemos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
