La oración se dirige al Padre. Jesús oraba en secreto y fue una de las personas más creídas en la tierra. Jesús todo el tiempo aconsejó que debemos mantenernos en oración. La oración es lo más difícil. Ella hace que de arriba se nos hable y por eso hay que entregarse completamente. Hay cosas que no entenderemos si no tenemos oración. Para cualquier confusión, en la oración llegará la claridad. Si no hay oración estamos desconectados completamente de Dios y desorientados. Lo más que el diablo quisiera es interrumpir la oración, porque sin oración faltará la mano de Dios en nosotros. Si no somos personas de oración no podemos aconsejar ni dar de nosotros nada. Porque como vivimos así hablamos, eso damos y de nosotros no hay mucho que enseñar. Pero, de Dios si hay mucho que dar y la oración es la que nos lleva a conocer a Dios y nos da mucha sabiduría.
Mateo 5:44 Cuando se nos ultraja y persigue lo que hacemos es quejarnos, pero de Dios es la misericordia o los juicios. Dios no quiere que nuestro corazón se contamine con odio contra nadie. Si tenemos algún problema con alguien no hagamos nada, sencillamente vayamos al Padre que ve. Él es quien obrará en la tierra. La oración se dirige apropiadamente a Dios el Padre. Él da órdenes al Espíritu Santo, quien a su vez ordena a los ángeles para que nos cuiden. Pero, logramos eso cerrando la puerta de nuestro dormitorio y orando al Padre. Si alguien conoce al Padre es Jesús y nos da ese consejo. Si lo experimentamos, las tendremos todas a ganar.
Marcos 11:24 A veces nos encerramos en la casa por la depresión, pero no lo hacemos para orar porque todo lo que pedimos al Padre lo tendremos. El problema es que no tenemos "el aposento de la oración". Por eso vivimos siempre en una queja y eso se convierte en costumbre. De la única forma que movemos el poder de Dios es orando. Necesitamos la oración personal. Lucas 18:1 Jesús deja ver la necesidad de la oración. Necesitamos y para suplir esas necesidades está la oración para que el Padre responda. No podemos solos, porque esta vida es muy fuerte y hay que padecer muchas cosas. Cuando se deja de orar se escasea de las cosas que Dios tiene para nosotros, no las recibimos, no podemos gozarnos en ellas. Disciplinemos el cuerpo porque a éste le gusta la pereza. Si como iglesia dejamos de orar escasean muchas cosas para la iglesia. Cuando no se ora se deja de ser espiritual y domina la carne. Tan faltos de fuerzas podemos ser si el Padre no mete su mano. Y ¿cómo podemos mover la mano de Dios si no oramos y Él no conoce nuestro rostro? Dependamos totalmente de este Dios poderoso, por eso necesitamos la oración. La oración es un deseo, un ansiar, querer, pedir, es una súplica. Lo que es ansiar nos debe provocar a la oración. Orar y ansiar están unidos. Por eso lo tenemos que pedir nosotros.
Mateo 14:23 Jesús tuvo que salir de la gente para irse a orar, se iba escondido, en secreto. A veces hay oraciones que nos fascinan en público, pero el que ora tiene que saber que hay que vivir exactamente como dice el versículo, solos, donde no hay nadie. Cuando nos convertimos en personas de oración vamos a probar lo que es la soledad. Lo que pedimos lo vamos a comenzar a ver porque quedamos recompensados delante del mundo y él sabe que tenemos oración en nuestras vidas. La gente sabe donde hay oración y donde no la hay.
Marcos 1:35 Jesús oraba, tenía comunión con Dios. Entonces, ¿qué de nosotros que somos como las viudas que no tienen quién las defienda? Tenemos que tener total dependencia de Dios. Hoy hay dependencia de cualquiera, poco se depende de Dios para todo. Jesús hacía milagros y enseñaba a los discípulos la necesidad del ayuno y la oración. El que decide hacer su vida en oración cada día depende de Dios completamente. Damos lo que del Padre viene para nosotros, pero lo obtenemos solamente en oración. Es necesario conocer al Padre.
Marcos 6:46 Hay que amar la soledad no podemos ser gente de Dios claros y precisos si no tenemos momentos de soledad, porque ahí Dios habla con nosotros. El tiempo que vamos a sacar con Dios tiene que ser en soledad. Jesús mantenía comunión con el Padre. Los seres humanos no quieren orar, por eso son engañados. Porque cuando mantenemos mucha comunión con Dios no hay espíritus que nos engañen. Y si nos conservamos en la oración no hay espíritu satánico que nos posea. Orando es que conservamos nuestras vidas.
Lucas 5:16 Luego de sanar a la gente Jesús siempre se iba a un lugar desierto a orar. Quien ora no es llevado para donde quiera, sino que conoce la voz del Padre. Si como iglesia nos convertimos en ambiciosos y buscamos fama, y la podríamos tener, ahí Jesús no estará. Dios nos manda para lo que nos corresponde. Mejores son los lugares desiertos. Para hacer la obra de Dios tenemos que tener mucha oración. Aprendamos a tener esa soledad con Dios. Para hacer en esta tierra lo que debemos hacer necesitamos la comunión con el Padre.
Lucas 9:18 Jesús oraba aparte porque para la oración se necesita distancia de los seres amados. Lucas 11:1 Jesús enseñaba cómo orar porque era un principio suyo. El problema hoy día es que para muchos se les ha enseñado que la oración no es necesaria, pero no hay ninguna base para decir eso, porque si no oramos no tenemos vida con Dios. Jesús vivía la voluntad del Padre, Él no necesitaba de quebranto porque en Él había obediencia y abnegación. Hubo grandes crisis en la vida de Jesús y la oración era lo que le fortalecía.
Lucas 2:21 Es imposible que tomemos una decisión si no hemos orado. La oración declara quienes somos. Nuestra escasez o abundancia está en la oración. Si no nos hemos podido mantener en lo que Dios tenía para nosotros, es por la falta de oración. Antes de cualquier cosa es la oración. No hagamos nada si no hemos orado.
Juan 6:15 Jesús acababa de alimentar a 5,000 personas y sabía que lo iban a hacer rey, por eso se retiró a orar. Si Jesús solo hubiera sido un hombre común, indudablemente habría aceptado bien dispuesto la propuesta de ellos. Porque el hombre es exaltado a los puestos de preeminencia, por eso es que no buscan la soledad. Jesús no se dejó mover por la vanidad y el orgullo. Él se ocultaba aun siendo el rey. Se presentó cuando lo iban a crucificar. La falta de oración hace que queramos que se nos haga reyes. Lucas 9:29 Mientras Jesús oraba ellos descansaban. En la transfiguración Jesús oraba; hacía esa oración por nosotros en ese momento. Aunque nosotros pasemos a la historia esta oración se sostendrá. Mateo 26:39 Jesús el hijo de Dios tenía una crisis, su cuerpo lo sentía violentamente y de la única forma que lo pudo pasar fue postrando su rostro en oración. Los demonios saben que mientras no oramos no vamos a ser guiados y eso no nos llevará a ganar lo que Dios tiene para nosotros. Lucas 23:34 En plena cruz Jesús se dedicó a orar. En la oración final Jesús pidió que perdonara a aquellos que lo estaban crucificando. Si no cuidamos nuestras vidas en oración nada nos importará, pero nuestra vida y nuestros hechos hablarán. Que sea la oración a Dios nuestro vivir y nuestra costumbre. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
