Mega Zoé
Estudio #0556Iglesia en las casas

Tendré Piedad Y Contentamiento Con Mis Circunstancias Personales

Tendré Piedad Y Contentamiento Con Mis Circunstancias Personales enseña a descansar en la misericordia de Dios.

Antiguo TestamentoProverbiosSEMANA DEL 2 @ 8 SEPTIEMBRE DE 20086 min lectura

Proverbios 27:24-27 I Timoteo 6:5-10

Es propio del hombre vivir una vida complicada, pero Dios nos ha llamado para una vida sencilla. Cuidado, son nuestras necedades las que nos pueden destrozar. Cuando vivimos una vida complicada no solo nos complicamos nosotros, sino a todos los que están a nuestro alrededor. Somos solo nosotros mismos los que hacemos la elección de nuestra carrera en la vida, la elección de nuestra forma de vivir. O la vivimos tal como nos quiere guiar el mundo, vivimos de acuerdo a lo que escuchamos o escogemos vivir conforme a la voluntad de Dios. Dios no nos llamó para movernos en la esfera de este mundo sino para movernos en la esfera de Él. Es Dios quien lleva el control de todo, así debe ser su control en nuestras vidas, pues será para bien, para lo mejor.

A veces hacemos las cosas no por felicidad sino por llenar el ojo de los demás. El no saber vivir en una sencillez causa muchos problemas. La vida es pasajera, ligera, corta. Dios ha provisto centros de enseñanza, como las universidades, institutos, etc. donde hombres y mujeres se pueden preparar para obtener beneficio. Pero, a veces el joven va a la universidad y lo hace para enriquecerse y es que de momento, se le olvida para qué es que Dios lo ha salvado. Dios nos llamó para traernos a una vida sencilla para Él hacerse nuestro Dios en todo. El comercio internacional presenta la perspectiva de grandes ingresos que tientan a muchos a abandonar a Dios. No es lo que se posee, sino cómo se vive cuando Dios nos acomoda. Debemos abrir nuestros ojos para ver los tiempos. Veamos lo que en verdad vale la pena en la vida. Porque a veces lo que vale la pena lo desperdiciamos. En estos días se nos ha olvidado la piedad que debemos tener. Debemos tener compasión, y no aferrarnos a lo que no tiene valor. El dinero conseguido en la cuidad es inestable. Todo el mundo vive en ese afán viviendo lo que no se puede pagar y ahí está completamente el olvido de lo que es Dios, la piedad está fuera porque todo se convierte en una apariencia. El orgullo es tanto porque no hay piedad. Por satisfacer ese orgullo se tiene que vivir en una vergüenza por la falta de piedad.

Salomón habló de esto en Proverbios cuando se vivían tiempos de mucha necesidad y Pablo le enseñó a Timoteo dejándole ver a su gente en ese tiempo que solamente hay un camino y es el camino de la piedad. El dinero obtenido en la ciudad es inestable. Cuando se vive para Dios primero, los beneficios no vienen así de repente y requieren más esfuerzo y paciencia. Pero, cuando vivimos una vida sencilla no seremos esas personas que se quejan. La piedad es una actitud en pos de Dios. Es hacer lo que le agrada, tener temor y reverencia hacia Dios.

El alimento es el fruto espontáneo de la tierra. Todo en la vida es una ambición. Todo se ha ido fuera de foco. Salomón le decía que vivieran tranquilos porque los corderos producirían lana. En ocasiones, nos complicamos nuestra existencia y vamos poniendo cargas sobre nuestros cuerpos que no podemos llevar. Por eso nos agrietamos y nos volvemos locos. A veces las personas viven frustradas y no pueden disfrutar lo que tienen en el día y viven peleando toda la vida. Algunos no tienen metas de lo que Dios quiere, sino de sus propias ambiciones, nunca está en sus mentes tener una vida piadosa. Las grandes ambiciones se han apoderado de este mundo y de la iglesia. Pablo decía que los hombres tomaban aún la piedad para fuente de ganancia.

La Biblia aconseja que nos apartemos de todas esas ganancias profanas. Lo que es la combinación de piedad acompañada de contentamiento, eso sí que es gran fuente de ganancia. Estemos contentos con lo que tenemos. Todo el mundo vive quejándose de todo y nosotros los creyentes no podemos vivir la vida que Dios nos ha dado en una constante queja, molestia. Examinémonos. Si nuestra piedad no tiene contentamiento daríamos testimonio solamente para un solo lado. Por lo que no podemos vivir una vida agradecida es por el deseo de poseer lo que no nos corresponde y esto es bien peligroso. Tenemos que tener piedad con contentamiento. Tener una verdadera piedad y tener contentamiento con las circunstancias personales es más de lo que el dinero puede comprar. Buscando lo que no nos corresponde nunca seremos felices con lo que está a nuestro alrededor. En ese descanso el Padre celestial es el que tiene provisión para nuestras necesidades, nos proveerá de lo que nos toca. Dios nos dará a nosotros lo que escribió para Puerto Rico. Vivamos una vida sencilla.

I Timoteo 6:7 Nada hemos traído a este mundo. Nacemos sin nada y cuando venimos al Señor y en la muerte nos iremos sin nada material. De esta tierra nada podemos sacar, pero del cielo sí. Si somos personas con piedad tendremos la providencia de Dios. A la hora de nuestra muerte nuestro contentamiento, nuestra piedad es lo que vamos a llevar al cielo. Estemos satisfechos con lo que tenemos. Dios sabe de lo que tenemos necesidad. Tengamos lo que nos toca a cada uno, porque el deseo de enriquecerse y el pecado de desear nos pueden destruir. ¿Cual es la exigencia del hombre? Dios sabe bien lo que necesitamos, lo que vamos a vestir. Cuando no se está humillado es porque se está decidido a tener más. Enriquecerse conduce a la tentación, al lazo de muchas codicias necias y dañosas que destruyen el cuerpo. Se cae en lazo y trampa de un deseo que se vuelve tan intenso que uno no se puede librar de él. Si de algo debemos estar deseosos es de estar llenos de contentamiento, de piedad. El deseo de ser como alguien más son codicias necias. No sacrifiquemos los valores de la vida. Se hunden los valores por la obsesión de las cosas materiales. Raíz de todos los males es el amor al dinero. Vivamos en contentamiento con lo que Dios nos ha dado.

En el amor al dinero surge toda clase de mal. Llega la envidia y eso lleva al robo de la vida de honradez, al egoísmo, fraude y lo más penoso se olvida a Dios. Un mal particular en la loca carrera por el amor al dinero es apartarse de la fe. Descuidan el temor y las cosas espirituales y por eso son traspasados de muchos dolores. Con la envidia se pierde lo hermoso que podíamos tener. Serán traspasados a sí mismos de muchos dolores. Encontrarse con Dios y llevar las manos vacías de frutos es lo peor. Nosotros decidimos vivir esta vida con contentamiento o en apariencia. Mientras más vivamos con contentamiento todo lo que Jehová nos dé va a lucir en riquezas en gloria. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz