Mega Zoé
Estudio #0588Iglesia en las casas

Estoy coronado de favores y misericordias de parte de Dios

Estoy coronado de favores y misericordias de parte de Dios enseña a vivir con la mirada puesta en la vida eterna y recuperar el primer amor.

Antiguo TestamentoSalmosSEMANA DEL 21 @ 27 DE ABRIL DE 20096 min lectura

Nuestro Dios siempre ha tenido sus brazos abiertos para nosotros hasta el día de hoy, pero esto lo vemos cuando conocemos el pensamiento absoluto de Dios y no con nuestros pensamientos. Porque los pensamientos nuestros son muy inestables. Por tal razón, cuando vamos a evaluar nuestros pensamientos vemos cuán lejos estamos de Dios, pero al pasar los años más y más, Dios los va tomando y poniendo los de Él en nosotros. ¡Grande en misericordia es Dios! La misericordia es la manifestación externa de lo que es la compasión, pero en estos tiempos lo menos que nos gusta es la compasión. En nosotros los creyentes la palabra misericordia debe ser algo siempre presente, que debemos vivirlo, porque Dios ha tenido mucha misericordia de nosotros. Las misericordias de Dios son nuevas cada día. La misericordia asume la necesidad en aquel que la recibe y trae para el que la exhibe los recursos adecuados para enfrentar la necesidad. Como iglesia podemos mostrar que Dios ha tenido misericordia con nosotros, que no nos ha echado de su lado sino que nos ha hecho mucho bien.

Misericordia es compasión y cuando tenemos compasión se nos convierte en angustia por los padecimientos de otros; es sufrir por otros y eso es lo que nos toca hacer. Para nosotros hacer misericordia, debemos aprender que hay que sufrir por otros. Debemos hacer una costumbre exhibir la misericordia de Dios porque Él la ha extendido mucho hacia nuestras vidas. Mucha gente quiere escuchar que en nosotros haya tragedia, pero nosotros lo que exhibimos es la misericordia de Dios. Seamos capaces de demostrar la misericordia a otros, la compasión. A veces, menospreciamos a Dios con lo que decimos, menospreciamos la gracia, lo bueno que Dios ha sido con nosotros. No olvidemos que nosotros ya estamos en el proceso de la eternidad. Esa compasión que ha tenido Dios por la necesidad nuestra es la compasión que nosotros, aquí en la tierra, también debemos dar. Por su gracia hemos sido salvos, por su misericordia nos ha librado de la ruina, por eso hemos aprendido a ser felices. Tenemos que publicar, exhibir la misericordia de Dios. Nosotros no somos víctimas, porque Dios ha tenido misericordia. El Señor es grande en compasión, no hay en Él olvido de ninguno de nosotros. Quienes olvidamos somos nosotros, sus criaturas.

Spurgeon decía: "En un océano de compasión tiene que estar presente el Dios infinito" Cuando Dios nos llama comienza a trabajar con nosotros lentamente, a formarnos con su compasión. Sabiendo Él cuan incapaces somos de entenderlo comienza a trabajar y a arreglar nuestras vidas. Dios nos pone en la cuenca de su mano y nos mira con unos ojos perfectos. Parece lento el proceso de Dios, pero es perfecto para nuestras vidas. Dios es movido en sus entrañas a favor nuestro con su misericordia. ¡Es tanta la compasión que tiene Dios para nuestras vidas! Él lo creó todo, tiene misericordia y compasión para que nuestra alma no se pierda. Porque Él nos ama y vive siempre pendiente, por eso Su insistencia. ¡Cuántos males nos quieren destruir y poner en vergüenza y Dios siempre ha salido a favor para que nada nos destruya! El que está destruido es el diablo y como él lo está nos quiere destruir también a nosotros, pero la misericordia de Dios sale a nuestro favor cada día.

Se manifiesta la misericordia de Dios en nosotros y nosotros la exhibimos. O ponemos a Dios en alto o lo rebajamos; eso lo decidimos nosotros. La gente nos va a pesar como cristianos para medir a Dios en nosotros y eso no lo podemos permitir. Porque a Dios no se le mide. Dios nos da recursos para enfrentar lo que nos quiere destruir. Algo hemos conocido de Dios y es que lenta es su ira. Aun aquellos que rehúsan su gracia participan de su misericordia. Si alguien tiene razón para tener ira contra el hombre es Dios, porque Él sabe la medida perfecta de cada uno. Aún cuando el hombre no se arrepiente sino que va de mal en peor, Dios se resiste a dejar que su ira se encienda sobre ellos. Si la ira de Dios fuera manifiesta por el mal del hombre, la tierra sería quemada como la paja.

Bueno es Jehová con todos. Él solo vive para estar complaciéndonos y dándonos de sus favores y misericordias. Dios quiere que veamos lo bueno que es Él para con todos. Aun los peores saborean la misericordia de Dios. Salmos 103:3b Estamos coronados de favores y misericordias de parte de Dios. A través de nosotros Dios quiere coronar de favor a otros. La misericordia de Dios no tiene ningún límite, está para nuestras vidas desde la eternidad hasta la eternidad. Salmos 108:4 La misericordia de Dios es más grande que los cielos.

Tito 3:5 Dios nos salvó por su misericordia. Efesios 2:4 Hay más abundante misericordia para nosotros; creámoslo y pidámosla. Dios nos ha dado mucho, entonces ¿por qué vivir escasos? Dios es rico en misericordia por su gran amor con que nos amó. Entonces, ¿por qué la escases cuando para nosotros es la abundancia? Nosotros nos sentamos a la mesa, no recogemos las migajas, pues las migajas son para los inicuos.

"Hay dulces gotas de rocío tanto en el cardo como en las rosas", dijo Spurgeon. La misericordia de Dios abarca mucho territorio. Esa ternura y compasión que nosotros hemos vivido y sus misericordias están sobre todas sus obras. La bondad es una ley del universo de Dios. La tierra no puede ser destruida por nada, por nadie, ni por ningún conocimiento porque ésta le pertenece a Dios. Aún cuando el pecado ha echado a perder mucho de la creación y de la obra de Dios, aún así está siempre para nosotros su misericordia. Hay abundancia, indicio de una mano hábil para aliviar, como siempre lo ha hecho. Lo que hace la vida tolerable es la ternura en el Padre y por eso, en nosotros hay un descanso. No nos podemos desesperar pues Dios saldrá a nuestro favor. El creador nunca es áspero, en su providencia nunca es olvidadizo. El que gobierna, que es Dios, al fin y al cabo nunca es cruel sino amoroso.

Dios quería todo perfecto, pero cuando el hombre pecó comenzó a entrar mucho mal sobre la tierra, no era lo que el Padre quería. Por eso tuvo que desarrollar la misericordia y la compasión sobre nosotros, tanto así, que tuvo que enviar a su Hijo. El cuerpo del hombre cuando salió de la mano del Hacedor no estaba formado para la muerte ni para la enfermedad. No había para él propósito de mal ni angustia sino por el contrario fue constituido para la actividad gozosa. Debe estar en nuestras bocas siempre decir: "Dios, que tu misericordia, cuya gloria es extenderse sobre todos me alcance también a mí." Que la misericordia de Dios engendre sobre nosotros fe para entender que cada día Él sale a favor nuestro. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz