Mega Zoé
Estudio #0590Iglesia en las casas

Abriré Los Ojos Y Veré Cuando Las Profundidades Del Diablo Vienen A Engañar

Abriré Los Ojos Y Veré Cuando Las Profundidades Del Diablo Vienen A Engañar enseña a discernir el estado del corazón y discernir la batalla espiritual.

Antiguo TestamentoÉxodoSEMANA DEL 5 @ 11 DE MAYO DE 20095 min lectura

Absalón había tocado de las profundidades de Satanás. Siendo él el príncipe las llevaba todas a ganar, pero le dio con conocer las profundidades de Satanás. La profundidad de Satanás es creer que todo es bueno, pero lo que le viene es la muerte, la destrucción. Absalón hizo un gran plan no conforme a un hombre manso sino conociendo las profundidades de Satanás. Planificó con la maquinación conforme a Satanás. Preparó y organizó un plan malévolo en contra de su padre. Fue y conquistó los amigos de su padre y planificó por cuatro años cómo quitar del trono a su padre David, pero lo que David tenía se lo había dado Dios y solo Dios es quien quita y pone. A nosotros se nos mide de acuerdo a cómo se nos ha dado. De hecho, a nosotros se nos ha dado todo por gracia, todo de gratis.

Absalón iba cada día simpatizando con el pueblo para ir ganando a la gente y llevándola en contra de su padre. Su trabajo fue de acuerdo a las profundidades de Satanás, porque es de Satanás ser infiel, la traición, etc. David no descubrió las profundidades de Satanás y al desconocerlo no imaginaba lo que su hijo planificaba en su contra. Nosotros debemos saber cuando las profundidades de Satanás vienen a destruir. Absalón no fue solo a hacer voto a Hebrón, ciudad donde David se había levantado como rey, sino que tomó un por ciento grande del pueblo para que estuvieran allí con él. Absalón buscaba grandeza. ¡Qué mucho gusta la grandeza! Las profundidades de Satanás siempre son para destruir. A veces, vivimos lejos de conocer las tramas mediante las profundidades del diablo. El hijo de David había planificado para destruirlo y matarlo. El diablo viene a matar y a destruir y no le importa el tiempo que le tome hacerlo. Cuando esas profundidades del diablo llegan, hay que salir corriendo, clamando y llorando. Debemos hacernos conocedores de las artimañas de Satanás. El diablo es cruel y no se le puede tratar suave. David lejos de conocer el proceder de su hijo cayó en la trampa. Conozcamos y luchemos porque el diablo viene para querer destruir nuestras vidas.

Éxodo 32:25 Aarón fue otro caso similar. Él se entretuvo en su debilidad de carácter y esto hizo que el pueblo pecara. Cuando se es débil no se pueden distinguir las profundidades de Satanás. Lo débil de Aarón no le permitió abrir sus ojos para ver que el pueblo iba a hacer un ídolo en forma de becerro. Cuando se es débil se tienen los ojos tapados para no ver las profundidades de Satanás, pero cuando uno ya sabe, se prepara para la batalla. Siendo tan frágiles en todo, podemos ser engañados por no saber distinguir cuando viene el enemigo con las profundidades del diablo. Por desconocer cómo operan las profundidades de Satanás, eso débil de Aarón permitió que aquel pueblo se desbordara en aquella idolatría. Ser débil de carácter no es bueno para nadie. El que es débil no puede estar en ningún campamento. Cuando la profundidad de Satanás se hace manifiesta y mediante ella se posee un lugar, allí vendrá un total desenfreno.

Dejemos de vivir en un cansancio y en un vagar continuo. Cuando las profundidades del diablo se hacen manifiestas hemos de ver donde quiera todo tipo de desenfreno que destroza todo vínculo con Dios. La lealtad es destrozada. Jehová le había dado todo a su pueblo. Cuando se peca, entonces se queda el pueblo expuesto a la vergüenza ante sus enemigos. Nuestra debilidad es nuestra vergüenza delante de nuestros enemigos. El pueblo había perdido la integridad del corazón y eso pasa cuando se entra a las profundidades del diablo. La posición correcta cuando se descubren las profundidades del diablo es de no ocultar ni excusar, porque al hacerlo no se prospera. Las excusas son para cuando uno no reconoce el mal. Nada de excusar, porque el hombre que conoce a Dios tiene que tomar la posición de no ocultar y de no excusar las profundidades diabólicas.

Siendo Aarón el hermano de Moisés y el sumo sacerdote fue desconocedor del mal que venía y por eso llevó al pueblo a ser derrotado. Un derrotado no llega a ningún lado sino que vive en lamento toda la vida. La debilidad es causa del miedo. El miedo da lugar a que el diablo entre. El que ve la profundidad del diablo lucha, porque por aquello que no se lucha es que viene el castigo. Somos vestidos con la armadura de Dios para vencer. Nosotros no desconocemos sobre las profundidades del diablo, por eso batallamos contra eso. Batallemos, no temamos y mucho menos seamos débiles. Hay doctrinas que son las profundidades de Satanás. Dios escudriña y pesa nuestra mente y nuestro corazón. Esas profundidades del mal luego son vergüenza. Como iglesia tenemos que luchar. ¡Cuánto destruyen las profundidades de Satanás!

I Corintios 2:10 El Espíritu Santo nos hace conocer las profundidades de Dios, entonces no hay en nosotros ninguna razón de por qué ser débiles. Hay que tomar una posición, tenemos que abrir los ojos y ver cuando las profundidades del diablo vienen a engañar. Nuestra victoria son las profundidades de Dios, pero sin dejar de desenmascarar las profundidades del diablo. El diablo quiere llevarnos de aquí para allá y que seamos unos derrotados. Un campamento es para batallar, no es para vergüenza sino para victoria. Las profundidades del diablo son con mucha maldad, en él no está la compasión. El mundo no puede estar en la iglesia. Cuando hay las profundidades del diablo hay un gran dolor, porque los que son contaminados son echados en cama para sufrir. Aquellos que se mantienen fieles, los que saben discernir entre el bien y el mal saben que están en lo profundo de Dios y serán benditos del Padre.

Nosotros tenemos que reconocer las profundidades de Satanás, pero no vivirlas. A los que se han cuidado no serán castigados y no se les impondrá otra carga sino retener la verdad hasta el final. Luchemos para que nadie nos quite la verdad que hemos conocido. Si somos engañados los nuestros también serán engañados. Si no participamos de las profundidades del diablo entraremos a reinar con Cristo en el milenio. El premio es para los que han de perseverar hasta el final. Cristo nos dará autoridad sobre las naciones. El justo ha de reinar con Cristo. El que vence la tentación tendrá autoridad sobre las naciones. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz