¿Cuáles son nuestras ambiciones? Tras ellas caminamos. La ambición de Pablo era obedecer a Dios y agradarle. Fíjate, si eso fuera lo que estuviera en nuestra mente sería lo mejor. Pero, en la mente están las pasiones y los desórdenes de la carne como la lujuria y los deseos impuros. Algunos hoy día tienen pensamientos como éste, ¿qué soy? ¿Hombre o mujer? En Gálatas 5:19-21 dice, "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios." Si eso está en la mente, pues hacia eso entonces se encaminan tus pisadas. En cambio, si en ti está el pensamiento, "Agradarle al Señor", tu carrera en la vida será fructífera ante Dios y ante los hombres. Si este pensamiento está en nuestros corazones seremos más luchadores y obedientes y obtendremos gran recompensa. Es una pena que muchos prefieren seguir lo que la carne y el diablo les ofrecen.
En Hechos 11:22,23 leemos que Bernabé fue a Antioquia y exhortó a los hermanos de allí que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. Quiso decirles que se propusieran permanecer en el Señor, pero deseándolo de corazón. ¡Qué hermoso es encontrarse con vidas así! Bernabé ve que el Señor estaba obrando poderosamente entre aquellos gentiles. En lo que se refiere al Señor se puede ver que Él siempre está obrando en nosotros. En algunos creyentes hoy día puede estar el problema de que no quieren obedecer, no así en Pablo cuyo deseo sí era obedecer y agradar al Señor. ¡Ay mi amado hermano! ¿No es de gran dolor que veamos a Jesús obrando poderosamente y mientras tanto el hombre está detrás de sus ambiciones? El que no tiene esas ambiciones propias ama a Dios y le sigue, por eso rehúsa a tomar lo que le ofrecen de éste mundo.
I Reyes 13:8,9 Aquí se hace referencia a un varón de Dios a quien el rey Jeroboam le ofreció que se quedara en su casa para darle comida, regalos, etc. Pero, Dios se lo había prohibido al varón de Dios. Los presentes o regalos callan la voz de Dios. El rey Jeroboam no podía silenciar al profeta con sus amenazas o trampas. Muchos amenazan para silenciar, pero yo digo como dijo Pablo en Hechos 20: 24: "… de ninguna cosa hago caso ni estimo preciosa mi vida." Como el rey no podía con el profeta con amenazas, trató entonces de tener compañerismo con él invitándole para la casa y darle obsequios. Es un privilegio que te inviten a comer y que te regalen, pero así los malos te compran. Entonces, ¿el ministerio que recibimos del Señor que se ha hecho? ¿Lo vendiste por una comida, por favores, por ventajas? ¡Qué triste! Dios le había hablado estrictamente al profeta, las instrucciones explícitas dadas al profeta eran que no hiciera nada para indicar la menor tolerancia del reinado malvado de Jeroboam. Así que en obediencia a las instrucciones del Señor, el profeta se negó a comer o beber con el rey Jeroboam.
Leemos en Job 23:11 "Mis pies han seguido sus pisadas; Guardé su camino, y no me aparté." Job era separado para Dios. Debemos acabar la carrera que se nos dio con gozo. Aun con la gran prueba de perder todos sus hijos, sus ganados, etc. eso no pudo para nada poner a Job rebelde. Job se enfermó, la economía se le cayó y sin embargo se mantuvo fiel al Señor. Nosotros, por cualquier cosita nos ponemos rebeldes, inquietados, molestos y se nos olvida que debemos terminar esta carrera con gozo como dice Pablo. En ambos, Pablo y Job había una cosa y era que no le hacían caso a las malas circunstancias o a las amenazas, pues sus vidas no las tenían como preciosas. Hechos 20: 24 "Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios." Job sabía y por eso dijo: "…más él conoce mis caminos, me probará y saldré como oro" Job 23:10 Job sabía que era inocente y por eso podía expresar su confianza de que saldría inocente de aquellas grandes pruebas. Claro, Job se queda aterrorizado, pero él entiende que si su causa era llevada ante el Trono de Dios, saldría tan puro como el oro. Todo esto por ser siempre obediente a las palabras de Dios. Dijo, "Guardé su camino y no me aparté." A muchos hoy día no les gusta guardar la Palabra del Señor y por eso es que se apartan.
En Daniel 3:16-18 también se deja ver la misma determinación de la que hemos venido tratando. Vemos a tres hombres determinados a servir al Señor No iban a adorar estos tres jóvenes a ninguna estatua. Hoy día los primeros que lo hacen son algunos que se llaman cristianos. Es que no son de Cristo, son del mundo. Mienten a la gente buscando llenar los locales donde se reúnen. Pablo pensaba que debía tener su vida en gran consideración. Su única ambición era obedecer a Dios y agradarle. Si para hacerlo le era necesario ofrecer su vida, estaba dispuesto a hacerlo. Ningún sacrificio que pudiese hacer por Aquel que murió por él sería demasiado grande. Lo que a Pablo le importaba era acabar su carrera y el ministerio que había recibido del Señor Jesús, que era testificar de Él. A Pablo le tocó predicar este evangelio de la gracia. ¿Te puedes imaginar a Pablo dejándose sobornar, callarse o encontrarse demasiado importante? Si lo hubiera hecho no hubiese llegado este evangelio de la gracia a nosotros. Si te detienes te apartas del ministerio que Dios te ha dado en Jesús. Si tienes tu vida estimada como muy preciosa y buscas ganarla, entonces la perderás para el reino de Dios. Lucas 9: 23 Niégate a ti mismo y así como Pablo, Job, los tres amigos de Daniel y otros que han sido y son valientes y determinados ganarás la vida eterna y acabarás tu carrera y ministerio con gozo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Terminar La Carrera Con Gozo
Hechos 20:24
“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.”
Tras nuestras ambiciones caminamos. La única ambición de Pablo era obedecer a Dios y agradarle, y por eso no hacía caso de amenazas ni estimaba preciosa su vida, con tal de acabar su carrera con gozo. Estos son los puntos para la semana.
- Si en la mente están las obras de la carne, hacia eso se encaminan tus pisadas. Si está el pensamiento de agradar al Señor, tu carrera será fructífera ante Dios y ante los hombres.
- Bernabé exhortó a los de Antioquía a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. Duele ver a Jesús obrando poderosamente mientras el hombre anda detrás de sus propias ambiciones.
- El rey Jeroboam no pudo silenciar al varón de Dios con amenazas y quiso comprarlo con comida y regalos. Los regalos callan la voz de Dios: ¿vendiste tu ministerio por una comida o por ventajas?
- Job perdió hijos, ganado y salud, y se mantuvo fiel: «Guardé su camino, y no me aparté». Nosotros por cualquier cosita nos ponemos rebeldes y olvidamos que hay que terminar la carrera con gozo.
- Job sabía que Dios conocía su camino y que saldría como oro de la prueba, por haber sido obediente. A muchos hoy no les gusta guardar la Palabra, y por eso se apartan.
- Los tres jóvenes de Daniel no adoraron la estatua. Pablo no se dejó sobornar, ni callar, ni se creyó demasiado importante; si lo hubiera hecho, el evangelio de la gracia no habría llegado a nosotros.
- El que estima su vida como muy preciosa y busca ganarla, la perderá para el reino de Dios. Niégate a ti mismo, y acabarás tu carrera y tu ministerio con gozo.
Revisa si hay algún favor, ventaja o regalo que te esté callando la voz de Dios, y renuncia a él esta semana para obedecerle solo a Él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Profeta que No Comió
Hechos 20:24
Para leer en voz alta con los niños
“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: a Pablo no le importaban los problemas, solo quería terminar con alegría la carrera que Jesús le dio. En la Biblia hay un profeta a quien un rey malo invitó a comer, y dijo que no porque Dios se lo había prohibido.
- Lo que tienes en la mente es hacia donde caminan tus pies. Pablo pensaba siempre en agradar a Dios, y por eso corría hacia Él.
- Un rey malo no pudo asustar al profeta, y entonces quiso comprarlo con comida y regalos. Pero el profeta obedeció a Dios y no comió.
- Cuidado: a veces alguien te ofrece algo bonito para que hagas lo malo o te quedes callado. Obedecer a Dios vale más que cualquier regalo.
- Job perdió muchas cosas y se enfermó, pero no se puso rebelde. Dijo: «Seguí el camino de Dios y no me aparté».
- Tres jóvenes amigos de Daniel no se arrodillaron ante una estatua, aunque los amenazaron. Fueron valientes porque amaban a Dios.
- Nosotros a veces nos enojamos o nos ponemos rebeldes por cualquier cosita. Dios quiere que sigas corriendo con alegría hasta el final.
¿Alguna vez alguien te ofreció algo para que hicieras lo malo?
Esta semana, cuando te pase algo que no te gusta, no te pongas rebelde: sigue obedeciendo con alegría.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
