Mega Zoé
Estudio #0662Iglesia en las casas

Eres Hijo De La Fe

Eres Hijo De La Fe enseña a vivir con la mirada puesta en la vida eterna y caminar en fe.

Nuevo TestamentoHebreos5 min lectura

Fue por la fe que Moisés fue escondido para dárselo a Dios como una ofrenda para toda la vida de él; sus padres israelitas no se dejaron atemorizar por el edicto del Faraón. Si tú no quieres vivir en temores, en desconfianzas e inseguridades pues hay algo que se llama fe y en la que debes vivir creyéndole a Dios. Escogimos caminar con Dios y sabemos que nada podemos hacer en los muchos problemas que se nos presentan, pero El que nos escogió sí puede hacer lo que sea. A veces hay gran confusión en nosotros mismos y nos atemorizamos. En este camino de Dios la base es la fe y si no la tienes no puedes hacer absolutamente nada, pero nada. No es el esfuerzo humano, ni es lo que yo quiera hacer, es que debo creer. Entendamos que nos quedamos paralizados cuando no tenemos fe. El que continúa adelante es el que ha decidido que cada paso de su vida estará basado en la fe en su Dios.

Moisés es la figura suprema de la historia de los israelitas. Recibió la ley de la misma mano de Dios. A los israelitas los rescató de la esclavitud. Una vez había tratado y no pudo. Pero, sus padres sabían que él era hijo del destino, que venía para cumplir lo que Dios le había señalado, una obra muy especial. La fe de sus padres los llevó a desafiar el decreto del rey y por eso escondieron al niño. En el odio del Faraón contra el pueblo quiso matar a todos los niños. Moisés fue librado, es hijo de la fe para nacer y llevar su vida con Dios hasta su último minuto. Para que no te destruyan tienes que tener fe. Moisés renunció a ser hijo de la hija de Faraón en Egipto donde sus hermanos trabajaban cono infelices esclavos. El quería hacerles justicia a sus hermanos israelitas. Moisés se crió con toda clase de lujo siendo uno de los mayores generales egipcios. Un día decidió unirse con los israelitas oprimidos y se despidió del futuro de riquezas y realeza que le ofrecía Egipto. Moisés nació siendo un miembro de un pueblo literalmente escogido por Dios.

Cuando hay fe se sabe lo que se elige. Moisés escogió lo mejor, la nobleza del cielo. Él no quiso descender quedándose con la realeza de Egipto. Tomó una decisión; no iba a ocultar su verdadera nacionalidad para conseguir unos pocos y breves años de fama terrenal. Moisés podría estar en algún museo como una momia egipcia, pero por escoger la fe ayer y hoy es conocido por todos como hombre de Dios. Para ser de la fe hay que repudiar los placeres del mundo como Moisés repudió los placeres de Egipto. No se puede vivir en dos cosas a la vez. Moisés se asoció con el sufrir de su pueblo. Con su fuerza no les pudo ayudar, pero con fe sí los pudo libertar. Podría tener toda su libertad siendo egipcio, pero prefirió los malos tratos. Su fe lo hizo apartase de los deleites temporales del pecado. No se puede tener fe viviendo en pecado. Por la fe adquirida pudo ver que las fabulosas tesorerías de Egipto carecían de todo valor a la luz de la eternidad. Escogió sufrir todo vituperio. Valoró más la lealtad para con Dios y el amor para con su pueblo que todas las riquezas juntas de Faraón. Eso es fe. Escogió igual que Jesús que dejó su Gloria por amor a la humanidad. Moisés compartió los sufrimientos de Cristo. Sabía muy bien cuáles eran las cosas que contarían para él luego del momento de su muerte.

A Moisés y al pueblo de Israel les llegó el día de dejar a Egipto. Moisés renuncia del mundo para vivir por fe en todo su camino; en el desierto y la soledad, en los peligros, la inseguridad, sin nada de grandeza ni fama, pasando necesidades, comiendo el pan del día diciendo no a las abundancias; esto es depender de Dios por la fe adquirida. Se refugió en un lugar llamado Madián. Moisés se declaró a favor del pueblo de Dios. No fue la ira del rey la que lo detuvo, porque se sostuvo viendo al invisible, eso es fe. Ya no era la política lo de Moisés, ahora era la fe. Moisés en su fe era un hombre de mucho valor, de mucha valentía. Temió tan poco a Faraón poque temía mucho a Dios. Moisés dejó la religión de los egipcios. Rechazó todo conocimiento humano por su fe. Hace la Pascua con todos los preparativos de la muerte mientras todos los egipcios mueren por la dureza del Faraón. Era comer el pan sin levadura, el cordero pascual, pintar el dintel de las puertas con sangre para que el Ángel de la Muerte las viera. Todos estos preparativos los hizo con fe. Aquel hombre de la fe movía a una multitud de infelices esclavos hebreos a emprender un viaje por un desierto desconocido a una tierra desconocida que se les había prometido.

Estaba el ejército de Egipto muy cerca a sus espaldas y sin embargo Moisés nunca puso en duda que Dios los conduciría hasta el final sanos y salvos. ¿Porqué pensar que Dios llamó para dejarnos atrapados? Llegó el momento del gran cruce del mar y en esa fe que movía a Moisés todo aquel pueblo lo cruzaría. Cruzaron milagrosamente el mar porque había fe. Los egipcios se ahogaron cuando intentaron hacer lo mismo. La razón de ahogarse es la falta de fe. La fe es lo que hace que se cumpla lo imposible al mandato de Dios. Lo que Dios nos manda parece imposible, pero tu fe lo hace posible. Moisés tenía íntimamente una relación con Dios.

Éxodo 33:9 El secreto de la fe de Moisés era que conocía personalmente a Dios. Salía de la presencia de Dios a enfrentarse con cualquier tarea. Cuando salimos de la presencia de Dios no hay nada que nos pueda vencer. El fracaso y el miedo se deben a menudo a que tratamos de hacer las cosas solos. Vive cara a cara con Dios antes de estar cara a cara con los hombres. Así vencerás por medio de la fe como lo hizo Moisés, que se sostuvo como viendo al Invisible. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz