Cuando alguien es temerario es porque decide ser imprudente y actúa locamente sin medir las consecuencias. Los que hacen tales cosas piensan que aun cuando más atrevidos sean todo le va a salir bien. Sobre el atrevido e imprudente dice en Proverbios 19:2: "El alma sin ciencia no es buena y aquel que se apresura con los pies, peca." El atrevimiento mediante imprudencia es temeridad. La TEMERIDAD es definida como una acción imprudente y arriesgada. Es HACER O HABLAR ALGO A LA LIGERA SIN RAZÓN NI FUNDAMENTO. Eso lleva a ser una persona atrevida que no es capaz de ver las consecuencias de lo dicho o lo hecho. Hay ejemplos en las Escrituras tales como el caso de uno de los jueces de Israel llamado Jefté (Jueces 11: 30-31). En un momento de aprietos dijo a Jehová: "Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto." Esa temeridad lo llevó a sacrificar a su hija a Jehová, pero tal sacrificio no le agradaba a Dios. EL HIZO Y PENSÓ SIN RAZÓN NI FUNDAMENTO.
En I Samuel 14:24 podemos leer que el rey Saúl también actuó con temeridad cuando sentenció que el que comiera antes de caer la noche fuera maldito. Dice la Biblia: "Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel día; porque Saúl había juramentado al pueblo, diciendo: Cualquiera que coma pan antes de caer la noche, antes que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito. Y todo el pueblo no había probado pan." Entre aquellos hombres no estaba presente Jonatán, su propio hijo y no había escuchado la maldición que su padre había echado. Entonces, Jonatán ¡comió! ¡Qué tenía que ver la comida en todo aquello! De Dios era la victoria o la derrota de ellos. Pero, Saúl fue temerario, imprudente, muy atrevido. El también HACÍA O PENSABA SIN RAZÓN NI FUNDAMENTO.
En 2 Samuel 6:6,7 vemos que Uza también era un hombre temerario. David había querido transportar el arca del Pacto. Para transportarla estaban usando un carro con bueyes, algo que era impropio, pues el Arca debía ser cargada en manos según estaba ordenado en la Ley de Moisés. "Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban. Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella TEMERIDAD, y cayó allí muerto junto al arca de Dios." ¿Cuándo Dios necesita a un hombre para que le cuide? De Dios es el poder; Él es el que cuida lo suyo.
Hay cosas graves que pasan y luego se le echa la culpa a alguien. Tampoco se les da el valor que tienen porque se pueden considerar como pequeñas. El gran mal es la temeridad, el atrevimiento que está en las personas. Esa temeridad se le puede ver a la persona al pasar los años. Se le ve cuando impropiamente tocan lo santo y Dios sale a hacer la justicia correspondiente. Es cuando se le da ese permiso al pensamiento para que actúe, sin que el pensamiento tenga ninguna razón ni fundamento.
Lo santo hay que verlo como lo que es: ¡SANTO! Uza pensaría: "El Arca ha estado en mi casa y por tal razón cerca de mí." Pero, Uza era levita, no era sacerdote. Solo los sacerdotes podían tocar el Arca. El pensaría: "El Arca está atascada voy a sacarla del hoyo en que está." Bueno, no era de él hacerlo y fue muy atrevido por la cercanía que había tenido con el Arca. Era Dios el que había hablado cómo se tenía que hacer y qué no hacer con el Arca; a Dios se le desafió con la temeridad de Uza. "¡Yo puedo!", diría Uza. ¡Cuánta falta hacia lo santo! ¡Con qué temeridad se vive! ¡Cuánto atrevimiento hay en la personas! Nada lo pudo librar de la muerte. Razón de ello: su temeridad, que fue la que lo mató. Dios vio en el corazón de Uza una cierta presunción e irreverencia, por tal razón actuó. Como el Arca había estado a su servicio quiso mostrar delante de toda la asamblea cuán bien podía manejarla.
Así pasa cuando somos capaces de ser temerarios, atrevidos e imprudentes. Se nos va el temor a Dios, pensamos que tenemos lo sagrado agarrado por la mano. Fíjate, lo de Dios es de Dios y solo gozamos del bien de Él. No pienses que tienes ningún derecho sobre lo santo porque Dios saldrá a defenderlo. Al muy atrevido le pasa como a Uza. David se echó la culpa, pero debemos acordarnos que de Uza y de su hermano fue la decisión de cómo transportar el Arca. A Dios le interesa que tengamos esa cierta reverencia a las cosas santas. No hay mejor respeto que cuando en uno hay reverencia a lo santo, se le da el lugar de honra. Cuando el Arca estaba siendo transportada, eso no quería decir que el Arca fuera menos digna de respeto, por haberse hallado hasta entonces en circunstancias humildes. Debemos siempre tratar lo santo con temor y con gran reverencia.
"Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza." 2 Samuel 6:8 Esa fue su actitud hacia lo que Dios hizo. El deber de David era someterse a la sabiduría y a la justicia de Dios en aquello que Dios había hecho, en lugar de desagradarle o entristecerse. Somos capaces de opinar sobre lo que Dios hace. David quería llegar con la gloria del Arca, pero primero él tenía que saber cómo se cargaba lo sagrado. Por esto, preparó un aviso a la posteridad para evitar toda precipitación e irreverencia en el trato de las cosas santas. 2 Samuel 6: 9-11 "Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová? De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo. Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa."
El humilde Obed-edom tuvo su bendición y la orgullosa presunción de Uza fue castigada. La temeridad nos hace hacer o hablar cosas indebidas. Temamos y seamos reverentes con lo santo, así tendremos bendición y nunca nos vendrá el mal por irreverentes. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Temeridad Nos Hace Hacer Cosas Indebidas
2 Samuel 6:6-11
“Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.”
Temeridad es hacer o hablar algo a la ligera, sin razón ni fundamento, sin medir las consecuencias. Uza extendió su mano al arca con presunción, y Dios lo hirió. Lo santo hay que tratarlo como santo, con temor y reverencia. Estos son los puntos para la semana.
- El temerario es imprudente y cree que, mientras más atrevido sea, todo le saldrá bien. «El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se apresura con los pies, peca».
- Jefté hizo un voto a la ligera en un momento de aprieto y terminó sacrificando a su hija, sacrificio que no le agradaba a Dios. Hizo y pensó sin razón ni fundamento.
- Saúl juramentó al pueblo que nadie comiera antes de la noche, y Jonatán, que no lo oyó, comió. De Dios era la victoria, no de la comida: Saúl fue temerario.
- El arca iba en un carro con bueyes, algo impropio, pues la Ley mandaba cargarla en manos. Cuando los bueyes tropezaron, Uza la sostuvo. ¿Cuándo necesita Dios a un hombre para que le cuide?
- Uza era levita, no sacerdote, y se confió porque el arca había estado en su casa. Dios vio presunción e irreverencia en su corazón; su temeridad fue la que lo mató.
- No pienses que tienes ningún derecho sobre lo santo, porque Dios saldrá a defenderlo. Lo de Dios es de Dios, y solo gozamos de su bien: a lo santo se le da el lugar de honra.
- David se entristeció en vez de someterse a la justicia de Dios. El arca pasó tres meses en casa del humilde Obed-edom, y Dios lo bendijo a él y a toda su casa.
Esta semana, antes de decir o hacer algo a la ligera en las cosas de Dios, detente y pregúntate si tiene razón y fundamento.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Los Bueyes que Tropezaron
2 Samuel 6:6-11
Para leer en voz alta con los niños
“Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Uza tocó el arca de Dios, que no le tocaba tocar, y Dios lo castigó allí mismo por su atrevimiento. Llevaban el arca en una carreta con bueyes; los bueyes tropezaron, y Uza pensó: «¡Yo puedo!».
- Ser temerario es hacer o decir algo sin pensar, a lo loco, creyendo que todo te va a salir bien. Eso es ser atrevido.
- El arca de Dios era santa. Dios había dicho cómo cargarla y quiénes la podían tocar. Pero la pusieron en una carreta, como si fuera cualquier cosa.
- Uza no era de los que podían tocarla. Como el arca había estado en su casa, se sintió con confianza y se atrevió. Dios vio orgullo en su corazón.
- Lo que Dios dice se obedece, aunque a ti te parezca que tu idea es mejor. Dios no necesita que nadie lo cuide: Él cuida lo suyo.
- Después el arca se quedó tres meses en casa de Obed-edom, un hombre humilde, y Dios bendijo a toda su familia.
- Las cosas de Dios son santas: la iglesia, la Biblia, la oración. Trátalas con respeto y nunca juegues con ellas.
¿Cómo te portas cuando se está orando o leyendo la Biblia?
Esta semana, cuando oren en casa o en la iglesia, quédate quieto y con respeto.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
