Las siguientes son gracias o virtudes que deberán ser desarrolladas en nosotros. Acuérdate que hay reglas que seguir y obedecer para saber si en verdad hemos crecido. Lo PRIMERO es EL AMOR DE LOS HERMANOS. Debe haber el sentimiento de la relación de familia. En tantas ocasiones la familia de la fe es más que la familia de la carne. Eso se cultiva. Debe ser en el día bueno y en el día malo. Es como un lazo, como el que se hace en el compromiso del matrimonio; en salud, como en enfermedad, en abundancia como en escasez, en todo, unidos.
Juan 3:18 "Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua sino de hecho y en verdad." Cuánto conocía Juan a los que tenía a su alrededor. No es lo que la lengua dice, que "te amo." Es más allá de grandes hechos. Es esa demostración, esa entrega, ese llegar hasta el corazón de la otra persona. Lo SEGUNDO es mostrar HOSPITALIDAD A LOS EXTRAÑOS. Había creyentes que huían de la persecución y se encontraban con dificultades para encontrar alimento y alojamiento. Claro estaba, con la hospitalidad brindada los hermanos se exponían al peligro. Al creyente que necesite uno se da. Hay siempre la estusiasmante posibilidad de que al hacerlo podamos sin saberlo estar hospedando ángeles. Abraham (Génesis 18:1-15) Tuvo la gran experiencia de recibir ángeles. Puede ser que nunca tengamos ángeles verdaderos en nuestros hogares, puede que acojamos a hombres y mujeres cuya sola presencia es una bendición y cuya piadosa influencia sobre nuestra familia pueda tener resultado que alcancen a la eternidad.
Hechos 16:33 El carcelero de Filipo y Lidia (Hechos 16:14) hospedaron y ayudaron a los hermanos; no eran ángeles, pero eran siervos en la lista de los escogidos. Fue salvo ella, el carcelero y todos los suyos (Hechos 16:33-34). Ambos hicieron con todo ruego, fuerza y toda pasión y entrega lo posible para obligarlos a Pablo, Silas y a Lucas a que se quedaran en su hogar para bien de ellos y de sus familias. No se puede decir que Pablo se pasó de listo, Pablo quería seguir su camino, pero Lidia luchó su bendición. Así los familiares de ella también fueron salvos y bautizados. Aquí como todo aquel que tiene el espíritu de ese carcelero, de esa mujer alcanza aquello que de la única forma que se puede obtener es recibiendo a aquellos que tienen ese llamado de llevar a otros a los pies de Jesús y de llevarlos al bautismo.
La TERCERA exhortación tiene que ver con EL CUIDADO POR LOS CREYENTES ENCARCELADOS. A Dios gracias, aquí no lo vemos. Aquellos siervos si lo vivieron a diario. En el caso de Pablo, lo vivió una y otra vez. Vemos a Lucas con Pablo. Siendo doctor, fue prisionero constantemente junto a Pablo, no le perdía pisada al anciano Pablo. Crecía Lucas en las prisiones con Pablo. Conocía directamente a Pablo, no en grandes estadios ni en grandes multitudes, fueron grandes cárceles, llenas de ratones, escases, frío violento, desprecio, burlas y soledad. Lucas supo visitar un preso, a Pablo. Ahí estaba también Juan Marcos, "…porque me es útil para el ministerio." 2 Timoteo 4:11 La Segunda carta a Timoteo era el final de Pablo, no había quien lo detuviera, ni prisión, ni escases, ni lo cruel que eran con él. Un anciano, cada cana era de respeto, no había hecho nada a nadie, solo sabía amar y llevar a Cristo hasta los cuatro vientos. Ahora le pide a Marcos, aquel a quien él había reprendido y que no lo quiso por mucho tiempo en el ministerio por no ser esforzado o porque todavía desconocía mucho. Pablo estaba muy lleno de la voluntad de Dios, con todo esfuerzo y Marcos todavía no había salido de la falda de su madre aunque era un conocedor de Cristo. (Hechos 15:37,38) A Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos. Juan Marcos creció y se ganó el grado de honor para que fuera útil a Pablo. ¡Encarcelados por Cristo! Quede claro por que se encarcela hoy en día por otras causas. Ellos necesitaban ropas calientes, comida, material de lectura y aliento. La tentación para los otros creyentes sería apartarse de asociación con los presos y con ello el peligro de la culpa por asociación. Visitar a los presos era visitar a Cristo porque por Él estaban presos, era la misma causa. "A los maltratados"; de nuevo, esto se refiere a los cristianos perseguidos. Resistir a toda tendencia a escudarse del peligro involucrado en esa compasión. Deberíamos recordar que estamos en el cuerpo lo mismo que ellos y por ello sujetos a aflicciones similares.
Aquí no tenemos ciudad permanente. Nuestro comportar debe ser para la cuidad permanente. Cuando se busca la ciudad en la que hemos de vivir entonces hay una forma de comportarnos y vivir. Hay unos deberes que son el amor fraternal, hospedar a los presos por Cristo, a los maltratados, cuidar el matrimonio, cultivar el contentamiento. Tenemos que caminar como es digno de la cuidad permanente. Muchos se han aferrado a acá. Tan solo a lo de este mundo, a lo que perece, a lo que se acaba. El desempeño debe ser para aquella ciudad que todos quieren ir, pero no van para ningún lado con la conducta en que viven, sin empeño de crecer, de orar, de humillarse, tan solo viven para poseer lo de aquí.
De mis deberes otros más (EL CUARTO) es EL MATRIMONIO. ¡Qué hermoso es encontrarse con aquellos que saben llevar su matrimonio! Porque han entendido que llevan su matrimonio como un deber de esa ciudad permanente. El matrimonio es más allá de lo que podemos entender, es regla para el que desea la cuidad permanente. El matrimonio se debe tener como algo honroso para todos. Acuérdate que fue instituido por Dios antes que el pecado entrara al mundo y que es su santa voluntad para la humanidad. Lamentablemente, se le trata como algo impuro. Cuando se hace bromas o burlas acerca de él, cuando los cristianos hacen chistes y burlas, no respetarlo en fidelidad, no darle la honra que se merece es totalmente prohibido por las Escrituras. Aquellos que deciden levantar un matrimonio deberían mantenerse limpios. Los casados deberían mantener el lecho conyugal sin mancilla. Toda relación sexual fuera del vínculo matrimonial ES PECADO. Y todos deben saber esto. Sea fiel a ese lecho que Dios dio desde el comienzo de la tierra. El adulterio no es una enfermedad; es pecado. Aunque alguien crea que se echa al olvido, dicen las Escrituras que es un pecado que ineludiblemente juzgará Dios. No escapará ninguna forma de inmoralidad. Él las juzga en esta vida mediante dolencias corporales, rotura de las familias, aflicciones mentales y nerviosas, deformidades de la personalidad y a no ser que sean perdonados mediante la sangre de Cristo, la juzgará en el fuego eterno.
La QUINTA virtud a cultivar es EL CONTENTAMIENTO. "Sea vuestra manera de vivir sin codicia contentos con lo que tenéis ahora." Aquellos judíos vivían muy orgullosos de lo que tenían: "tenemos el tabernáculo, tenemos el sacerdocio, tenemos las ofrendas, el altar, tenemos el hermoso ritual, y ¿qué tenéis vosotros?" Aquellos que se habían convertido tenían escases, ya no rituales, ya no tenían el templo, no los querían por allí, ya no tenían a los sacerdotes. El escritor les deja dicho que queden tranquilos. Le han quitado lo más grande para ellos, era la vida de ellos y ahora no tenían nada. Era claro que lo que ellos tenían ahora es más de lo que el judaísmo podía ofrecerle. ¿Porque no han de estar contentos? ¡TENÍAN A CRISTO Y ÉL ES SUFICIENTE! El amor al dinero puede ser un enorme obstáculo para el creyente. Si una moneda de plata delante del ojo se interpone entre él y el sol así la codicia rompe la comunión con Dios y estorba el crecimiento espiritual. Las mayores riquezas que nadie puede tener residen en la posesión de Aquel que ha prometido. "De ningún modo te desampararé ni te dejaré." Es la gran imposibilidad de que Cristo desampare a los suyos. Es una virtud que debemos cultivar, el contentamiento, alegrarte con todo porque todo será bien para ti y para bien Dios hace todo lo que hace alrededor de nuestras vidas, aunque no lo entiendas. Conténtate, no discutas. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Mis Deberes
Hebreos 13:1-6
“Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.”
Hay virtudes que deben desarrollarse en nosotros y reglas que seguir para saber si en verdad hemos crecido. Aquí no tenemos ciudad permanente, y nuestro comportamiento debe ser digno de la ciudad que buscamos. Estos son los deberes, los puntos para esta semana.
- Lo primero es el amor de los hermanos: un lazo como el del matrimonio, en salud y en enfermedad, en abundancia y en escasez. No de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
- Lo segundo es la hospitalidad. Abraham hospedó ángeles sin saberlo; Lidia y el carcelero de Filipos obligaron a los siervos de Dios a quedarse en su casa, y sus familias fueron salvas y bautizadas.
- Lo tercero es acordarnos de los presos por Cristo y de los maltratados. Lucas no le perdía pisada a Pablo en cárceles llenas de frío y desprecio; visitarlos era visitar a Cristo.
- Muchos se aferran a lo de este mundo que se acaba, y no van para ningún lado sin empeño de crecer, de orar y de humillarse. Hay que caminar como es digno de la ciudad permanente.
- Lo cuarto es el matrimonio, instituido por Dios antes del pecado: debe ser honroso para todos, sin chistes ni burlas, y el lecho sin mancilla. Toda relación sexual fuera del matrimonio es pecado.
- El adulterio no es una enfermedad; es pecado, y Dios ineludiblemente lo juzgará. Si no es perdonado mediante la sangre de Cristo, lo juzgará en el fuego eterno.
- Lo quinto es el contentamiento. Como una moneda delante del ojo tapa el sol, la codicia rompe la comunión con Dios. Tenemos a Cristo, que no nos desamparará ni nos dejará, y Él es suficiente.
Escoge esta semana un solo deber de los cinco, el que más te falta, y practícalo con hechos: visita, hospeda, ayuda o da gracias por lo que tienes.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Moneda Tapa el Sol
Hebreos 13:1-6
Para leer en voz alta con los niños
“Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: sigan amándose como hermanos y no se olviden de recibir en casa a los que lo necesitan, porque algunos así recibieron ángeles sin saberlo. El estudio dice que una moneda pegada al ojo puede tapar el sol entero.
- En la iglesia somos una familia. Amar a tus hermanos no es solo decir «te quiero»; es ayudarlos en los días buenos y en los días malos.
- Abraham recibió a unos visitantes en su tienda y resultaron ser ángeles. Cuando recibes a alguien con cariño, Dios te bendice a ti y a tu familia.
- Cuando Pablo estaba preso, su amigo Lucas no lo dejó solo. Acuérdate de los que sufren y están solos, y no te olvides de ellos.
- Dios inventó el matrimonio y es algo muy importante para Él. Por eso no nos burlamos de él, y Dios ve cuando alguien no es fiel.
- Si pones una moneda pegada a tu ojo, no ves el sol. Así pasa cuando uno quiere siempre más cosas: ya no ve a Dios.
- Da gracias por lo que tienes. Jesús prometió que nunca te dejará solo, y tenerlo a Él vale más que todos los juguetes del mundo.
¿Qué cosas buenas tienes que a veces olvidas agradecer?
Esta semana, cada noche, dale gracias a Dios por tres cosas que ya tienes.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
