Bueno es saber que donde Dios mora y en esta Tierra, donde se le adora y se le sirve, todo ha sido hecho o creado por Él. Hay un gran consuelo en nosotros al saber que Aquel a quien amamos y servimos es el Hacedor de todo. Decaer en la fe, decaer en ánimo no debe estar en nosotros. No puede estar uno quejándose a cada rato por tantas cosas pues hay que pensar que el Hacedor de todo es nuestro Señor, es nuestro Padre. Cuántas cosas nos preocupan que no valen la pena preocuparse por ellas. No debemos darle tiempo a los pensamientos que nos turban con las preocupaciones. Dios es el Hacedor de todo y Él tiene el control.
Jehová es el Dios de la naturaleza y todos los poderes de la naturaleza están a su servicio. Si miramos atrás para considerar lo que nos rodea hallaremos que el mundo entero le debe a Él su origen y su conservación. Entre los griegos paganos era un dicho común decir: "El que quiera erigirse a sí mismo como otro Dios debe primero crear otro mundo." "La tierra con los inmensos tesoros de sus entrañas y los copiosos frutos de su faz exterior han sido hechos con el poder de Dios y solo un poder infinito puede hacerla sostenerse pendiendo de nada." Tratemos de explicar qué es lo que sostiene la tierra, a los demás planetas, a las estrellas y a todo lo demás y no podremos. Su sabiduría fue la que puso en orden al mundo que nos rodea. Creó el cielo, las nubes, los árboles, la tierra y la lluvia: dio el grano para la siembra y agua para la tierra. Hizo al hombre solo; no lo veía bien que estuviera solo y le hizo ayuda idónea: una mujer. Entonces, se multiplicó la tierra llenándose de personas, animales y frutos. Con su entendimiento, Dios extendió los cielos como si fueran la cubierta de una tienda de campaña. Dios, entonces les dio la ley a los hombres y la ley no les funcionó. Entonces, se dio Él mismo en sacrificio y vemos nosotros mismos que sí funciona maravillosamente como para darnos vida nueva y restaurarnos. Funciona para todo aquel que se acoge a esa gracia.
Los cielos declaran su gloria (Salmos 19:1 "Los cielos cuentan la gloria de Dios") y nos obligan igualmente a nosotros a publicarla y a no dar a los cielos la gloria que se debe al Creador de los cielos. Al mirar hacia arriba vemos también su providencia como si fuera una continua creación. Jeremías 10:13 "A su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos." "A su voz", es decir con el trueno se produce muchedumbre de aguas en el cielo, tan convenientemente para regar la tierra y hacer subir las nubes del extremo de la tierra, ya que parecen surgir del horizonte. Hace los relámpagos para la lluvia (Salmos 135:7 "Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; Hace los relámpagos para la lluvia; Saca de sus depósitos los vientos."). Los relámpagos traspasan las nubes para que éstas vacíen su contenido sobre la tierra; y saca el viento de sus depósitos (Salmos 147:8 "Él es quien cubre de nubes los cielos, El que prepara la lluvia para la tierra, El que hace a los montes producir hierba."). Toda la tierra paga el tributo de los vapores porque toda la tierra recibe las bendiciones de la lluvia y así continúa la humedad circulando en el universo para bien de todos y de todo, como circula la moneda en un reino y la sangre en un cuerpo. Así de maravillosa es Su creación y con cuánta hermosura la describe el salmista. ¡Démosle gloria a nuestro Hacedor!
Este Dios es el Dios que ha pactado contigo. Por tal razón cada día hay que adherirse a Él y no abandonarlo para seguir en pos del mundo. Salmos 16:5 "Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte." Es estar contento con la porción, contento en el Señor, nuestro Dios. No hay el menor deseo de ir en busca de otros dioses. Si nos satisfacemos en Dios como nuestra porción Él tendrá su contentamiento en nosotros. Dios se alegra con su pueblo que le agradece y adora, su pueblo a quien Él reconoce como la tribu de su heredad, allí donde Dios mora y donde se le adora y sirve. ¡Gran consuelo es para el pueblo de Dios saber que Aquel a quien aman y sirven es el Hacedor de todo! Una cosa que debemos saber con toda claridad es que no podemos darnos el lujo de estar lejos de Él. La distancia es la rebeldía y te aseguro que nunca un rebelde podrá contra el Hacedor de todo. Seamos mansos, el manso heredará la Tierra.
Sé fiel al Creador, al Hacedor de todo y tendrás paz y gozo. Saber que Él controla toda Su creación es un descanso para nuestras almas. ¿De qué temeremos si Él tiene cuidado de nosotros y de todo lo creado? Nos puso aquí en esta tierra con un propósito único en cada uno de nosotros. No temamos, vivamos de acuerdo al plan de Dios y consideremos que Su gran sabiduría y Su inmenso poder son solo de Él. Solo Él puede sostener la Creación y cuidarla. Solo Él cuida y puede proteger a Su pueblo que le adora y le sirve. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
