Pensamos que somos grandes cuando más hablamos y presumimos en medio del pueblo de Dios. Así se miden las personas, según lo mucho que hablan y pretenden ser delante de los demás. Olvidamos que Dios mira la vanidad del corazón presuntuoso; Dios mira el corazón de aquel que pretende tener mejores cualidades que los demás o que se cree que es más de lo que es. Nuestro corazón vanidoso y orgulloso presume de saber y nos hace creernos lo que no somos. Entonces, cuando somos resistidos se manifiesta lo duro que podemos ser de cerviz. La cerviz es la parte de atrás del cuello, la que mucha gente no quiere doblar. El que es duro de cerviz le es difícil someterse y abandonar la mala actitud altiva y orgullosa. LA ALTIVEZ Y EL ORGULLO ESTAN ENTRE LOS PECADOS MAYORES DE LOS CREYENTES. Los que son altivos y orgullosos exigen reconocimiento. Ellos pretenden tener mucho y ser grandes, pero no son capaces de dar esa medida con sus vidas. Si en verdad tuvieran aquello de lo que presumen no exigirían tantos reconocimientos y aplausos de la gente. Por eso es que exigen, exigen que se les reconozca LO QUE NUNCA Dios LES HA DADO. El empeño es brillar cuando no están dispuestos a servir sino que lo que quieren es que se les sirva a ellos.
Dios quería que aquel pueblo se sometiera al yugo de la ley. Los quería unir a Él con el vínculo de su pacto. Pero, vemos que el gran problema del hombre es EL ORGULLO. ¿Creen ustedes que hoy día nosotros hemos sido tan mansos como para someternos a nuestro amado Jesús? Lo que hacemos es que buscamos "lo nuestro" en los caminos de Cristo. Eso es lo que hacemos, usamos el nombre del Señor para nuestro orgullo. Los cuellos, también hoy día, ¡son demasiados duros como para doblegarse a las exigencias divinas!
El caso es que Dios juzga a todos los hombres; Dios se forma un juicio de ellos según ve la disposición de sus mentes. NOSOTROS SABEMOS LO QUE EL HOMBRE HACE, pero ¡Dios SABE LO QUE EL HOMBRE ES! NOSOTROS VEMOS LO QUE EL HOMBRE PRODUCE; pero, ¡Dios VE LO QUE HAY DENTRO DEL HOMBRE! ¡Y no hay cosa que más le desagrade al Señor que la dureza de cerviz de los que pretenden seguirle! Uno está muy claro de lo que es capaz de hacer, cada cual sabe lo que puede dar y hasta dónde puede llegar; pero el que se cree grande y es orgulloso usa palabras astutas para llevar un mensaje de presunción y de fanfarria. Pero, sus acciones en lo escondido manifiestan lo que en verdad hay en él por mucho que quiera y pueda disimular. En el Cielo se sabe bien claro lo que somos y lo que hacemos. ¡Dios NO PUEDE SER BURLADO NI ENGAÑADO! Así que Dios sí sabe lo que hay en ti, Él sabe muy bien lo que tú haces. Nosotros vemos cómo camina el hombre, oímos sus palabras y vemos sus actuaciones, pero Dios ve lo que hay dentro del hombre. Entonces, el orgulloso y altivo es sometido por Dios cuan dura pueda ser su cerviz, pues con Dios no se puede reaccionar de esa manera. 1 Pedro 5:5 "Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios RESISTE A LOS SOBERBIOS, Y DA GRACIA A LOS HUMILDES."
Dios resiste al hombre por su dura cerviz. Si Dios tratara al hombre de acuerdo al pecado los consumiría. Porque lo que se merece el hombre es el justo pago por su dura cerviz. Quien ve bien claro lo que hay en ti es el divino Dios que nunca está ciego ni bañado en sentimientos. Las cosas para Dios son como son en verdad, no hay ningún escondite donde el hombre pueda ocultarse de Su gloria. Si Dios tratara al hombre de acuerdo a sus pecados no hubiera tierra, con rápida y gran destrucción le vendrían los juicios.
Dios mandó al pueblo de Israel a ir a la tierra prometida. Pero, les vinieron malas noticias de parte del mismo Dios, Él les negó las señales extraordinarias de SU PRESENCIA (Éxodo 33:3 "…pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino."). Tendrían en el camino a Canaán ¡AUSENCIA DE Dios POR SUS PECADOS! Dios le había dicho a Moisés: "Yo enviaré delante de ti al ángel", como el protector (Vs.2). Fue como decirle: "Porque, de no ser así los malos ángeles te destruirían pronto, pero sepas que Yo no subiré en medio de ti no sea que te consuma en el camino." No es que Dios tenía intención de acabarlos porque ya lo hubiese hecho, pero quería que ellos entendieran cuál era Su pensamiento. La justicia grita: "córtalos y consúmelos", pero la misericordia decía: "¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín?" (Oseas 11:8). En Éxodo 33:5 Dios les dice: "Quítate ahora tus atavíos para que yo sepa lo que te he de hacer." Era como decirles: "PONTE EN ACTITUD DE ARREPENTIMIENTO para que la misericordia pueda regocijarse contra el juicio".
Los llamamientos al arrepentimiento son indicaciones claras de que Dios tiene lista y preparada su misericordia. Se vistieron de luto por los pecados que habían incitado a Dios a apartarse de ellos e hicieron duelo. No había allí hermosura; CUANDO HAY HUMILLACIÓN ¡HAY DUELO! De todos los frutos amargos y las consecuencias del pecado lo que más lamentan y más temen todos los creyentes arrepentidos es ¡QUE Dios SE APARTE DE ELLOS! Se dejan los atavíos para otro día, pues es día de arrepentimiento, día de luto y duelo. El altivo habla y habla y toca todo lo santo, pero si aquel pueblo perseveraba en la actitud de humillación y luto Dios LES MOSTRARÍA SU MISERICORDIA. Seamos dóciles y tengamos buena actitud hacia el arrepentimiento, doblemos nuestra cerviz y veremos SU MISERICORDIA Y FAVOR. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Pueblo De Dura Cerviz
Éxodo 33:1-6
“…pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.”
La cerviz es la parte de atrás del cuello, la que mucha gente no quiere doblar. La altivez y el orgullo están entre los pecados mayores de los creyentes, y a Israel le costaron la presencia de Dios en el camino. Estos son los puntos para la semana.
- Nos creemos grandes cuando más hablamos y presumimos, pero Dios mira la vanidad del corazón. Cuando somos resistidos, se manifiesta lo duro que podemos ser de cerviz.
- Los altivos exigen reconocimiento, aplausos y que se les sirva; quieren brillar sin estar dispuestos a servir. Si de verdad tuvieran aquello de lo que presumen, no exigirían tanto.
- Nosotros sabemos lo que el hombre hace, pero Dios sabe lo que el hombre es; vemos lo que produce, pero Dios ve lo que hay dentro. Dios no puede ser burlado ni engañado.
- Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Si Dios tratara al hombre de acuerdo a sus pecados, lo consumiría: no hay escondite donde ocultarse de su gloria.
- Por su dura cerviz, Israel oyó una mala noticia: tendría ángel, pero no la presencia de Dios en el camino a Canaán. La justicia gritaba «córtalos», pero la misericordia decía «¿cómo podré abandonarte?».
- «Quítate ahora tus atavíos»: ponte en actitud de arrepentimiento. Lo que más teme un creyente arrepentido es que Dios se aparte de él, y los llamados al arrepentimiento muestran que su misericordia está lista.
Esta semana, cuando alguien te corrija o te resista, en vez de defenderte dobla la cerviz: reconoce tu falta ante Dios y ante esa persona.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Sin Joyas al Pie del Monte
Éxodo 33:1-6
Para leer en voz alta con los niños
“…pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios le dijo a su pueblo que no iba a caminar en medio de ellos porque eran tercos y no querían obedecer. Cuando oyeron eso, se pusieron muy tristes y se quitaron todas sus joyas y adornos junto al monte.
- «Dura cerviz» quiere decir cuello duro: una persona que no quiere doblar el cuello, que no quiere obedecer y siempre quiere salirse con la suya.
- El orgulloso quiere que todos lo aplaudan y lo sirvan, pero él no quiere ayudar a nadie. Presume mucho, pero Dios ve lo que hay en su corazón.
- La gente ve lo que haces, pero Dios ve lo que eres por dentro. Aunque disimules y nadie se dé cuenta, a Dios nadie lo engaña.
- Lo más triste que le puede pasar a alguien es que Dios se aleje de él. Por su orgullo, el pueblo de Israel perdió la presencia de Dios en el camino.
- Cuando reconocieron su pecado y se humillaron, Dios tenía lista su misericordia. Cuando pides perdón de verdad, Dios te perdona.
¿Qué haces cuando papá o mamá te corrigen?
Esta semana, cuando te corrijan, no pongas mala cara ni contestes: di «perdón» y obedece enseguida.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
