Dorcas era una mujer muy querida por las viudas y los santos de la ciudad portuaria de Jope en Israel. Era una mujer dada a Dios y al servicio de los creyentes, especialmente ayudaba a las viudas. Su nombre en griego es Dorcas, que en arameo es Tabita y significa "gacela". En nuestra hermana Dorcas no había ni queja ni chisme, ella trabajó en el servicio para aquellos necesitados que la rodeaban. Esta discípula del Señor murió y fue de grande lamento para los hermanos. Los hermanos de Jope mandaron aviso al apóstol Pedro que se encontraba en Lida, que era una ciudad cercana a Jope, para que fuera a ayudarles en su dolor por Tabita. Pero, no era una sanidad la que se necesitaba en aquel momento, era una resurrección en la persona de ¡aquella discípula tan querida! Mientras Dorcas vivía siempre estuvo llena de buenas obras y limosnas. Era constante con todas sus fuerzas. Fue una mujer amada por su gran trabajo, entregada a los necesitados; que vivía para hacer el bien (Hechos 9:36 "Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía."). A todo esto, enfermó y murió. Sus amigas lavaron el cadáver según la costumbre y la pusieron en la sala, la parte más alta de la casa. (Hechos 9:37 "Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada la pusieron en una sala.")
Hechos 9:38 "Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros." Como decir: "¡Pedro, date prisa que es cosa urgente!" La hermana Dorcas estaba muerta; ya era muy tarde para llamar a un médico, pero no tarde para hacer que Pedro llegara. Levantándose entonces Pedro, fue con ellos (Vs. 39). ¡PEDRO ERA SIERVO DE TODOS! Fue a ver el cadáver que estaba en el aposento; allí le rodearon todas las viudas, las cuales estaban llorando la pérdida de una amiga que abundaba en buenas obras y limosnas. Sabemos que Dorcas ya había llegado al Cielo; no había que llorar por ella. Pero, las viudas lloraban por ellas mismas y sus hijos, pues falleció Dorcas quien las ayudaba, pues ella cubría al desnudo. Aquellas viudas le enseñaban a Pedro las túnicas y los vestidos que Dorcas les hacía. Esos vestidos dejaban ver lo laboriosa que era Dorcas y lo generosa. La discípula Dorcas no veía mucha tv como hoy día se hace, ella no tenía teléfono; estaba dedicada al cuido de sus amados. No tenía quejas, se dedicaba al total servicio del necesitado. ¡FORMA DE VIVIR QUE LE FUE DEVUELTA!
Pedro hace que todos se vayan de la habitación (Hechos 9:40 "Entonces, sacando a todos…"). El apóstol Pedro vio allí entre los hermanos el amor y gratitud, supo que ella era útil y necesaria. Entonces, necesitó oración: "Pedro se puso de rodillas y oró…" "…y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó." La llamó; la voz de Pedro era ¡conocida en el Cielo! Con las palabras de Pedro salió el poder de Dios de forma que ella abrió los ojos que ya tenía cerrados por la muerte. Y al ver a Pedro se incorporó. Y él dándole la mano la levantó dándole la bienvenida a la nueva vida, con la diestra de un compañerismo entre los vivientes de los que ella había quedado separada. ¡Había fiesta para aquellos necesitados! Tabita tendría ahora grande trabajo para continuar con su labor de servicio a los santos. Ahora era conocida como la resucitada. Hechos 9:41 "Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva." Terminó el desespero.
¡Qué alegría! Una "gacela" otra vez en función. La gacela tiene patas largas y finas; es muy ágil y veloz. Su cabeza es liviana (pequeña). Tabita fue una mujer coronada de bien. Su vida era una obra del Señor. Jesús había llegado a ella. El Señor le puso de sus grandezas a ella; amor, servicio, dedicación, entrega, compasión y sacrificio. Por tal razón, el Señor se dejó ver en la vida de ella. Muchos en Jope quedaron convencidos de la verdad del Evangelio y creyeron en Cristo. Su caso fue notorio en todo Jope, fueron convertidos por la verdad (Hechos 9:42 "Esto fue notorio en toda Jope y muchos creyeron en el Señor."). Pedro se quedó muchos días en Jope trabajando para el mismo Jesús de la discípula Tabita, "la gacela." (Vs. 43) La vida y muerte de Dorcas abrieron la puerta para la salvación de otros; mucho más que las túnicas que hacía. Este evangelio no tiene fin, pues Dorcas abrió las puertas para que Pedro llegara a Jope y se convirtieran muchos con la predicación del apóstol.
Hoy tú y yo debemos ser como Dorcas; como una gacela, de patas largas, ágiles y veloces para correr a lo que nos toca; de cabeza pequeña para que no nos pese en todo el camino y no se nos confunda nuestro correr para el bien. Jesús empezó; tú y yo le seguimos. Así que, "cósele la túnica" a tu hermano, hazle el bien. Dorcas sobrepasa en el servicio a toda mujer de la Biblia. ¡Sigamos su ejemplo! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
