Luchamos para demostrar que tenemos mucho, eso es aparentar. El ser humano tiende a aparentar, a presumir delante de los demás. Eso nos lleva a mentir. Las personas incluso se esfuerzan en hacer cosas que en verdad no pueden o que sencillamente, no les toca hacer. Por causa del querer aparentar se llega a demandar o exigir posiciones de autoridad y liderato para lucir grandes e importantes. Entonces, si no logran eso que quieren se molestan, se enojan, se revelan y asumen actitudes groseras. De esa forma siguen reclamando el poder y el liderato aunque no sea con palabras. Por esta razón y para que ese mal no nos toque a nosotros sepamos y tengamos siempre presente que ¡JESÚS YA HA HECHO EL CAMINO PARA CADA UNO DE NOSOTROS! Tu caminar ya te lo ha preparado Jesús. ¡Mejor es estar quietos! Dios hace camino para tu vida. Somos llevados por Dios y Él es el que nos capacita. (I Corintios 12:11-18) Dios ha colocado los miembros, cada uno de ellos, en el cuerpo (en la iglesia) como Él quiso. No hay que presumir, no hay que alardear ni pelear por posiciones o rangos, lo nuestro ha sido preparado por Jesús ¡perfectamente!
Veamos y aprendamos de lo sucedido en este pasaje. Dice en Juan 6:3 "Entonces subió Jesús a un monte y se sentó allí con sus discípulos." Nuestro Jesús nunca se esconde de quien sinceramente le busca. ¡Sepamos a quién le servimos! EL SEÑOR JESUCRISTO ES UN SERVIDOR, ÉL NUNCA COMPLACIÓ AL CAPRICHOSO QUE BUSCA SER SERVIDO, ÉL BUSCA A LOS QUE LES GUSTA SERVIR. El servir es una asignación para prestar un servicio. Se debe emprender el servicio de manera humilde, no esperando recompensas o lugar y con espíritu de oración para poder ser llevados por el camino que Dios ha trazado y no por el que tú mismo te trazas. Juan 6:4 "Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos." Era tiempo de la pascua y por eso había un gentío por el área, muchos caminaban pero a todos se les trazó una ruta para que llegaran a Jesús. Juan 6:5 "Cuando alzó Jesús los ojos y vio que había venido a él gran multitud…" El deseo de servir lo hay en Jesús y si eres espiritual debe estar en ti también. A Jesús se le avivó la compasión a la vista de la gran multitud. ¿Qué te aviva a ti? ¿La compasión o será el amor a la posición, al alto rango? No es lo importante el "que me vean", sino el poder ayudar a los que están hambrientos y agotados. ¿Eres capaz de darles lo que necesitan? Porque para poder hacerlo tienes que estar lleno de compasión. Cuando hay necesidad en alguien el Señor Jesús ha de buscar al que le puede ayudar a cubrir la necesidad, buscará a quien quiera ser un servidor como lo es Él.
Felipe era uno de los cuatro discípulos que vieron a Jesús hacer el milagro del vino. Estaba aprendiendo de Jesús a confiar y creer. Juan 6:5 "…dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan PARA QUE COMAN ÉSTOS?" El Señor no incluyó a los suyos. Juan 6:6 "Pero esto decía para probarle; porque Él sabía lo que había de hacer." La razón de Jesús para hablarle aquellas cosas a Felipe era para probarle porque Él sabía lo que había de hacer. Tan claro estaba el Maestro y tan confundidos los discípulos; así es que vivimos. Jesús no le preguntaba a Felipe porque tuviera falta de información LO HACÍA PARA PROBAR LA FE Y EL CORAZÓN DE SU DISCÍPULO. Nosotros con frecuencia no sabemos qué hacer, pero Él siempre sabe lo que va a hacer. Igual que Felipe también a nosotros nos pregunta a veces, lo hace calladamente y lo hace para probarnos; para ver si la necesidad de la gente nos conmueve tal como le conmueve a Él.
Juan 6:7 "Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco." Felipe vio el costo, pensó en el dinero; Jesús pensó en los milagros. Otro discípulo, Andrés el hermano de Pedro, descubre en la multitud un muchacho que llevaba algo de alimento. Juan 6:8, 9 "Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?" Aquello no era gran cosa, pero ahí estaba el milagro. El pan de cebada era el más barato y se tenía en poco; era el pan de los pobres. Lo otro eran sardinas, que abundaban en el mar de Galilea. Juan 6: 10, 11 "Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones. Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces cuanto querían." El Señor Jesús dio gracias antes de obrar el milagro, no después del milagro. Todos comieron y la gente quedó satisfecha. No fue una porción, fue que quedaron satisfechos, llenos. Juan 6:12, 13 "Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido." Ya satisfecha la multitud Jesús mandó a sus discípulos a que recogieran los restos. Fueron doce cestas llenas de pedazos sobrantes. Seguro que aquel sobrante era para los doce discípulos. Para que Felipe entendiera que ÉL SABÍA LO QUE HABÍA DE HACER.
TÚ TAMPOCO SABES LO QUE ÉL HARÁ EN LOS CASOS A QUE TE ENFRENTAS Y ENFRENTARÁS, PERO SÉ HUMILDE Y EN ORACIÓN "BUSCA AL JOVEN CON EL PAN DE CEBADA Y LAS SARDINITAS." Busquemos y luchemos para no tropezar como Felipe viviendo desconfiados del poder de Dios cada vez que nos fallan los medios visibles y ordinarios mostrando que no confiamos en Él más allá de lo que podemos ver. Luego, Felipe, al tiempo de andar con el Maestro, conoció y aprendió, solo estuvo tres años con el Maestro. ¿Cuánto tiempo llevas tú en Cristo y con el mismo cuento de la desconfianza? Ya es hora de aprender a confiar, debemos confiar en el que ya ha preparado nuestro camino. Creamos y sirvamos a los demás y no para lucir y aparentar, sirvamos como el Maestro nos ha dado el ejemplo, hagámoslo para cubrir las necesidades de quienes nos compadecemos. Hagámoslo con humildad y oración confiando que es el Señor quien hará los milagros, pues POCO ES A MENUDO MUCHO EN LAS MANOS DE CRISTO. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
