Mega Zoé
Estudio #0912Iglesia en las casas

Dios No Se Detiene Nunca

Dios No Se Detiene Nunca enseña a perseverar en la oración y cuidar la vida del hogar delante de Dios.

Antiguo TestamentoJeremías5 min lectura

Jeremías 29:10 "Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años yo os visitaré y despertaré sobre vosotros mi buena palabra para haceros volver a este lugar." Los que habían sido llevados cautivos desde el principio de la cautividad ya eran ancianos. Es como decir, esos no eran jóvenes con fuerzas para seguir con la gran lucha. Lo más posible aquellos ancianos no regresarían. El cautiverio sería por setenta años. Jeremías escribió la carta con esta profecía a poco de haberles sucedido aquella gran calamidad, aquella grande desgracia. Jeremías 29:1 "Estas son las palabras de la carta que el profeta Jeremías envió de Jerusalén a los ancianos que habían quedado de los que fueron transportados, y a los sacerdotes y profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalén a Babilonia."

Pero, hay que seguir creyendo conforme el Señor les advirtió. Jeremías 29:4-7 "Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: Edificad casas y habitadlas; y plantad huertos y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos y dad maridos a vuestras hijas para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí y no disminuyáis. Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz." Construyan, vivan, siembren y disfruten del fruto. Tengan hijos, no pueden detenerse por la economía, no disminuyáis como si no tuviesen fe y esperanza; no se detengan pensando como si Dios se hubiera olvidado de su pueblo.

Hay que ver que los falsos profetas le decían al pueblo que la cautividad no sucedería. Jeremías 29:8, 9 "Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni atendáis a los sueños que soñáis. Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre; no los envié, ha dicho Jehová." El mensaje de estos falsos mensajeros era diciéndole al pueblo que les tocaba vivir siempre cómodos, como en las nubes. No, no es así, hay enemigos. Ellos tenían un fuerte y terrible enemigo: a Nabucodonosor, rey de Babilonia. Sin embargo, lo más grande es QUE TENEMOS UN Dios A NUESTRO FAVOR, A UN Dios PODEROSO QUE AÚN EN MEDIO DE LAS MALAS CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE NOS TOQUE VIVIR, ÉL ESTARÁ PENDIENTE PARA CUIDARNOS Y SOCORRERNOS. ¡Esto lo puedo ver en mis hermanos de Venezuela!

La cautividad para el pueblo de Dios no era corta, serían setenta largos años en cautiverio. Y había que continuar viviendo y seguir creyendo en Dios. Hay veces que a los justos les toca vivir los juicios junto con los de mal proceder, pero ahí vemos que Dios es nuestro amparo y ayuda. La protección nos es dada por el Soberano Dios para evitarnos sufrimientos ante el peligro. No hay que desaparecer ni dejarnos morir en el día complicado. Hay esperanza en cada día, en cada mes y en cada año malo. Porque cuando hay oración buscando a Dios siempre nos llegará el día de la buena voluntad de Dios. Jeremías 29:13, 14 "Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros…"

Un creyente vive en una paciente sumisión al Señor. Debemos siempre someternos a Dios y no abrazar la sedición (el levantamiento, la rebeldía). Los levantamientos de algunos son mayormente por todo aquello que ambiciosamente quieren poseer. No nos dejemos engañar por los que hablan bonito. Es una pena cuando el mismo pueblo quiere ser engañado. Es de muchos el amar a las tinieblas antes que a la luz. Muchas veces lo que levanta a los engañadores es el enfermizo apetito del pueblo de querer ser engañado. Aquel pueblo dio lugar a que los profetas les contasen sueños que los envalentonasen para no someterse a las profecías de Jeremías, aunque sabían que cada profecía de Jeremías siempre se cumplía.

¡Buena Palabra! (Jeremías 29:10 "…y despertaré sobre vosotros mi buena palabra…"). Fue buena palabra del Señor para aquellos que obedecieron y se fueron con Babilonia. No hay que impacientarnos. Nunca podemos adelantarnos al trato justo de Dios. Es decir, hay que calmarse para que no nos adelantemos al tiempo fijado por el Señor, que es perfecto. Uno no se puede adelantar a lo fijado por Dios, porque eso no es lo perfecto cuando todavía no se ha terminado. Tampoco uno se puede atrasar a lo establecido por Dios porque nos ponemos duros y amargados. Él es Él, Dios es Dios y sobre todo lo difícil Él nos trae su buena palabra sobre nuestras vidas. Jeremías 29:11 "…Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros…" Los falsos profetas no sabían de esos pensamientos. Los falsos no saben nada de los propósitos de Dios porque no le conocen. Por más que pretendan conocer a Dios, su lejanía y su falta de búsqueda los descalifica. Dios habla con los que les buscan. Todos quieren hablar por Dios, pero sin compromiso, sin búsqueda, sin santidad y sin ningún sacrificio. Solo hablarán por Dios pretendiendo conocer los pensamientos de Él. Los pensamientos del Señor eran pensamientos de "paz". Los falsos profetas no tenían pensamientos de paz, sino solo de "mal" (de desgracia), porque no podían entender cómo podría venirles la liberación si estaban esclavos, pero ¡Dios obra por senderos misteriosos! (¡Es un buen dicho!)

Dos son las enfermedades morales del hombre: la primera, es la VANA CONFIANZA y la segunda, la DESESPERACIÓN. Primero: se reirían de las profecías y luego se encontrarían perdidos en el cautiverio. Jeremías 29:11 "…para daros el fin que esperáis." Dios sabe darnos lo que esperamos, pero al final cuando se cumpla su tiempo. Cuando Dios se propone hacer misericordia pone en los corazones de su pueblo que oren por la misericordia que Él se propuso otorgar. Cuando ese espíritu de oración ha sido derramado, es signo seguro de que ¡LA MISERICORDIA HA DE VENIR! Jeremías 29:12, 13 "Entonces me invocaréis y vendréis y oraréis a mí y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón." Buscaremos, iremos al templo de oración, a la casa de oración, entonces lo encontraremos, porque nos habremos dispuesto a buscarlo de "todo corazón." Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz