El que intercede es el que habla a favor de otra persona. Entendamos que solo el JUSTO puede pedir a Dios por otro, lo puede hacer el hombre de piedad. El hombre y mujer de piedad tienen devoción a las cosas santas. Uno es piadoso cuando se da a Él. La piedad es ese fervor, ese amor que se siente hacia Dios. En el hombre JUSTO hay unas acciones que son impulsadas por el amor y la compasión hacia el ser humano.
Abraham nació para ser justo, para ser piadoso (Génesis 11:26). Él se dejaba llevar por Dios (Génesis 12:4 "Y se fue Abram, como Jehová le dijo…") (Génesis 15:6 "Y creyó (Abraham) a Jehová, y le fue contado por justicia."). Sabía Abraham que había nacido para Dios; dejó ver que era un hombre piadoso. Su fervor nadie se lo enfrió. Su entusiasmo, su dedicación y respeto a Dios eran todo el tiempo como un calor intenso en todo su ser. Abraham supo cómo obrar, no le faltaba nada pues era cumplidor. Para poder interceder y poder tener a Dios cerca hay que saber vivir piadosamente para Dios. La tierra está llena de farsantes religiosos y esos son los que más hablan.
(Génesis 22:2, 10-12) Cuando Abraham estaba lleno de grandes promesas acerca de Isaac, su único hijo, entonces Dios se lo pidió en sacrificio. Si Isaac moría ya no habría promesas. Sara y Abraham, ya en su vejez, no tendrían más esperanzas de tener otro hijo. Nadie entendería tal caso. ¿Y ahora qué? Al parecer, se acababa todo para la descendencia de Abraham, quien había caminado y luchado tanto. Pero, Abraham creía a Dios confiadamente (Hebreos 11:17-19 "Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.").
(Génesis 14:18-20) También leemos que a Melquisedec Abraham le dio el diezmo de todo. Aquí hay otra evidencia de su piedad. Podemos ver su valor, porque fue a un sacerdote o mediador oficial entre Dios y él. Al sacerdote Melquisedec Abraham le dio la décima parte de los despojos de guerra en señal de su gratitud y en honor a la divina ordenanza. Este acto era una señal de respeto. Melquisedec, como su sacerdote, a su vez ofreció la ofrenda prometida y dedicada a Dios. Esto que hizo Abraham es un acto de piedad, de temor y devoción a Dios; no hay allí rebelión sino honra. Que nada nos acuse. Debemos estar siempre preparados para poder tener esa clase de fervor, entusiasmo, dedicación y respeto como la tuvo Abraham. Hay muchos charlatanes y burladores, que son lo que son, por la rebeldía que hay en ellos contra Dios y Sus preceptos.
Ya hemos visto que Abraham era un hombre piadoso, era justo. Aquí en Génesis 18:22-33 hay una escena llena de interés e instrucción que demuestra la eficacia de la oración e intercesión de un justo. Lot, hijo del hermano de Abram, moraba en Sodoma (Génesis 14:12). Pero, Dios había decidido destruir a Sodoma debido a la mucha maldad que había en sus habitantes (Génesis 18:20, 21 "Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, descenderé ahora…"). Creo que Lot no oraba, que aquel hombre no tenía capacidad para poder hablar con Dios a favor de los suyos. ¡Pobre hombre! Había llegado a Sodoma con manos llenas y terminó su vida con manos vacías y con grandes vergüenzas (Génesis 13:12, 13 "Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. Más los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.").
Si en nuestras vidas queremos ver el bien deben estar en medio nuestro la oración y la Palabra de Dios. CON LA PALABRA NOS HABLA Dios, EN LA ORACIÓN LE HABLAMOS A Dios. Vemos en este pasaje de la Biblia que Abraham le habla a Dios a favor de Lot. Abraham se le acercó al Señor en confianza, se acercó con seguridad por su fe. Abraham ruega a Dios por si había algún justo entre los de Sodoma. Aquella era una cuidad degenerada, pero allí estaba Lot, su sobrino. Notamos en la oración e intercesión de Abraham un tremendo temor de no desagradar a Dios (Génesis 18:30 "Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta."). Debemos acudir y tratar con Dios y no dirigirnos al hombre. Abraham pensaba que allí podía haber unos cuantos justos. TAL VEZ PENSÓ QUE SU SOBRINO LOT HUBIESE LLEVADO AL Dios DE ABRAHAM CON ÉL. Y QUE SI Dios ESTABA EN ÉL QUIZÁS TAMBIÉN ESTARÍA EN LA FAMILIA. Este Abraham, piadoso y justo intercesor, puso su oración ante el trono de la gracia para alcanzar misericordia a favor de Lot y su familia (Hebreos 4:16). Lo hizo con gran atrevimiento y con una confianza absoluta. Dios oyó a Abraham y le contestó favorablemente mandando a sus ángeles a sacar a Lot y a su familia de Sodoma (Génesis 19:15).
Este es el problema en la tierra entre los hombres que no son como Abraham (Ezequiel 22:30 "Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé."). Se necesita un hombre "que haga muro", que se interponga entre la ira de Dios y el pueblo, una figura, una persona valiente y justa para llevar al pueblo al arrepentimiento. Una brecha en el muro es una rotura, una abertura. Alguien justo y con fe que se coloque en la brecha entre el pueblo y Dios. En Abraham lo vemos en la forma del intercesor, hablando a Dios a favor de aquella persona por la que había que orar.
Pero, aquí leemos en Ezequiel, que para el tiempo ya cercano a la cautividad de Judá, Dios le dice al profeta: "No lo hallé." ¿Y en nuestro tiempo? ¿Lo hallará en ti? ¿Serás un justo que intercede a Dios por otros? Para ese tiempo allí también estaban junto a Ezequiel, el profeta Jeremías y Baruc, pero ninguno de los llamados piadosos deseaba por más tiempo "interponerse" entre la ira de Dios y el pueblo. ¿Y tú que haces hoy día? ¿Intercedes? ¿Eres ese justo que intercede como Abraham lo hacía? Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
