Lo que el apóstol Pablo ha creído es lo que lo ha llevado a hablar (2 Corintios 4:13 "…Creí, por lo cual hablé…"). Decía el apóstol en 2 Corintios 4:16 "Por tanto, no desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día." Pablo tiene descanso en lo que ha creído y como creyó así está hablando. No puede desmayar bajo la tribulación, pues la seguridad de la felicidad está tan solo EN LA VIDA ETERNA. Así que hay que mirar lo que no se ve, por eso miramos a lo eterno, a la vida eterna que el Padre nos da mediante nuestra fe en el sacrificio de su Hijo. Debe haber descanso en nuestras vidas tal como el apóstol lo vivía. Busquemos la felicidad eterna, no es la temporal. Mi querido hermano, ¿quieres ser feliz y librarte de las grandes tribulaciones? Hay una mejor y gran expectativa gloriosa para el justo, no aquí, sino ¡después de la muerte! 2 Corintios 5:1 "Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, ¡ETERNA, EN LOS CIELOS! Nuestros pensamientos deben progresar, deben mejorar en cuanto a esto. El pensamiento del apóstol nos deja ver que podemos progresar no quedándonos en solo quejas y amargura. A lo largo del camino Pablo ve algo mayor que la vida terrenal. ¿Igual es para ti? Para él será un gran día cuando ya su cuerpo humano se haya acabado. Fíjate, que todo lo que nos agobia y atribula dejará de ser importante el día en que entendamos que nuestro cuerpo dejará de ser. Puedes verlo como si el cuerpo fuera una tienda de campaña, un alojamiento provisional en el que se vive temporalmente. Pues, llegará el día en que este cuerpo se disolverá en polvo, entonces nuestro espíritu podrá entrar en la residencia verdadera, en la "habitación celestial (Vs.2)" de nuestras almas, "…una casa no hecha de manos, eterna en los Cielos." Esto fue lo que Pablo creyó y por tal habló esperando el día en que Dios le diera un cuerpo nuevo, glorificado ¡en el que todavía podría SERVIR y ADORAR A Dios en los lugares celestiales!
Así que, tras la muerte, lo que le espera a nuestra vida es ¡EL REVESTIMIENTO DE LA INMORTALIDAD! El apóstol Pablo no veía la eternidad como una jubilación en donde se está permanentemente inactivo, sino como la entrada en un cuerpo nuevo en el que se pueda realizar un "servicio completo." Sin embargo, con todo su anhelo de la vida por venir, tampoco Pablo despreciaba la vida presente. La razón de eso es que aun aquí y ahora ¡poseemos el Espíritu Santo de Dios! 2 Corintios 5:5 "Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu." Las arras son unos anillos que representan un contrato privado, un compromiso como en las bodas, donde las partes pactan. Así Dios el Padre nos dio su Espíritu para que esté con nosotros y en nosotros. Romanos 8:16 "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios." Gálatas 4:6 "Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo el cual clama: ¡Abba Padre!" Dios es nuestro Padre y Pablo quería serle agradable (2 Corintios 5:9) en todo. El apóstol lleva en su relación con el Padre la confianza, la intimidad y la sumisión, una relación filial con sus responsabilidades.
I Juan 4:13 "En eso conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros en que nos ha dado de su Espíritu." Pablo, por cuanto creyó habló. Está convencido de que el cristiano ya puede disfrutar un adelanto de la vida eterna. No podemos vivir fatigados en esta vida pues hay quien nos lleva y es el Espíritu Santo; Él es la prenda (las arras o anillo) del compromiso de Dios con su Iglesia, el Espíritu Santo morando en nosotros, Él es la prenda del matrimonio entre Cristo y su Iglesia.
Cuando aquí Pablo estaba pensando en la vida por venir le aparece en su mente la nota grave. Es que nunca se olvidaría de que vamos camino no solamente hacia la gloria sino también hacia el juicio. Porque todos hemos de comparecer ante el Tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10). Es la administración de la justicia. Sabemos que hay luchas, pero en esencia la vida es un campo de batalla que se nos presenta como algo tremendamente serio y emocionante. Es que en ella estamos "logrando" o "fallando" en lo que es nuestro destino, estamos "ganando" o "perdiendo" ¡NUESTRA CORONA! ¡El "tiempo" es el campo de pruebas de la eternidad! ¡La vida necesita entusiasmo para vivirla y para vencerla con tal de obtener la corona! Sepas hermano que hay que saber administrar la justicia porque si ganamos la carrera y guardamos la fe habrá para nosotros en la eternidad la CORONA DE GOZO (Filipenses 4:1). Esta corona son las almas que alcanzamos a través del ministerio. Es el premio, son las almas ganadas para Cristo. Obtendremos la CORONA DE JUSTICIA (2 Timoteo 4:2-8) que nos será dada cuando acabemos la carrera y guardemos la fe. "Soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio, reprende, redarguye, insta a tiempo y fuera de tiempo con paciencia y doctrina." "Sed sobrios en todo." Una CORONA DE VIDA (Apocalipsis 2:10) "Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida." Una CORONA DE GLORIA por apacentar bien la grey. (1 Pedro 5:2-4) "Apacentad la grey de Dios… cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, …con ánimo pronto…no como teniendo señorío… siendo ejemplos…" Obtener una CORONA INCORRUPTIBLE (I Corintios 9:25). "Todo aquel que lucha, de todo se abstiene…" También la CORONA DE SABIDURÍA (Proverbios 14:18) "Mas los prudentes se coronarán de sabiduría." Dios nos dará la CORONA DE VICTORIA (Salmos 21:3,8,11) "Bendiciones de bien… corona de oro fino has puesto sobre su cabeza…alcanzará tu mano a todos tus enemigos…mas no prevalecerán…"
Tal como Pablo creyó y por lo tanto habló, ahora también nosotros hagamos igual y anhelemos más que nada llegar a obtener nuestro edificio en los cielos, nuestra nueva morada, nuestra casa no hecha de manos, nuestra habitación celestial para vivir la eternidad con nuestro amado Dios. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Llegar Al Edificio Que Procede De Dios
2 Corintios 5:1-11
“Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.”
Pablo creyó, y por eso habló: no desmayaba en la tribulación porque miraba a lo eterno. Este cuerpo es una tienda de campaña; Dios tiene para el justo un edificio eterno en los cielos, y también un tribunal ante el cual todos compareceremos. Estos son los puntos para la semana.
- Aunque el hombre exterior se va desgastando, el interior se renueva de día en día. La seguridad de la felicidad está en la vida eterna; por eso miramos lo que no se ve, no la felicidad temporal.
- El cuerpo es como una tienda de campaña, un alojamiento provisional. Un día se disolverá en polvo, y el espíritu entrará en la residencia verdadera: una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.
- Todo lo que hoy nos agobia y atribula deja de ser importante cuando entendemos esto. Nuestros pensamientos deben progresar, y no quedarse en solo quejas y amargura.
- La eternidad no es una jubilación inactiva: es un cuerpo nuevo y glorificado para servir y adorar a Dios. Aun así, Pablo no despreciaba esta vida, porque aquí ya poseemos el Espíritu Santo.
- Las arras del Espíritu son como los anillos de un compromiso: Dios nos dio su Espíritu como prenda del matrimonio entre Cristo y su Iglesia, y Él da testimonio de que somos hijos de Dios.
- Pero vamos camino no solo hacia la gloria, sino también hacia el juicio: todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. El tiempo es el campo de pruebas de la eternidad, donde se gana o se pierde la corona.
- Hay coronas para el fiel: de gozo, por las almas ganadas; de justicia, al acabar la carrera y guardar la fe; de vida, al ser fiel hasta la muerte; de gloria, por apacentar bien la grey.
Cuando algo te agobie esta semana, cambia la queja por gratitud: dale gracias a Dios en voz alta por la casa eterna que tiene preparada para ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Tienda de Campaña
2 Corintios 5:1-11
Para leer en voz alta con los niños
“Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando este cuerpo se gaste, Dios tiene para los suyos una casa en el cielo que ninguna mano construyó. Pablo decía que nuestro cuerpo es como una tienda de campaña: sirve un tiempo, pero no es la casa para siempre.
- Una tienda de campaña se usa unos días y luego se recoge. Así es tu cuerpo: se cansa y se va gastando, pero por dentro Dios te renueva cada día.
- Dios prepara una casa eterna en el cielo para los que le aman. Allí tendremos un cuerpo nuevo para servir y adorar a Dios para siempre.
- Mientras estamos aquí, Dios no nos deja solos: nos dio su Espíritu Santo. Es como un anillo de compromiso que dice: «Tú eres mío, eres hijo de Dios».
- Pablo quería agradar a Dios en todo. Tú también puedes agradarle en la casa, en la escuela y cuando juegas con tus amigos.
- Pero la Biblia es clara: todos vamos a estar delante de Cristo, y cada uno recibirá según lo que hizo, sea bueno o sea malo.
- Dios tiene coronas para los que le son fieles hasta el final. Por eso no vivas quejándote: mira hacia el cielo y sigue adelante.
¿Cómo te imaginas la casa que Dios prepara en el cielo?
Esta semana, cuando algo te ponga triste, cambia la queja por una oración de gracias.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
