El corazón no es meramente el músculo cardiaco que bombea sangre, con él sentimos, decidimos, amamos. Muchas personas tienen una relación a nivel emocional con Dios. Conocen Las Escrituras, la doctrina e incluso defienden la Iglesia, pero solamente están convencidos, no viven sus vidas entregados al amor del Señor. ¿Será así contigo? El gran riesgo es que cuando llega un pesar, un fuerte ataque, o algo excitante y de gran atractivo eso puede conquistar tu corazón. Te llegan dolores, traiciones; entonces pierdes la fe, y lo peor: ¡habrás perdido el corazón para con Dios! Por eso, dice Proverbios "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón…"
Hechos 13:22 "…les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero." Dios dice de David que es un "varón conforme a mi corazón." Con la palabra conforme el Señor se refiere a que es igual, correspondiente, en acuerdo, con un mismo dictamen, unido, están de acuerdo a la decisión de hacer un juicio. Es decir, ¡que se piensa igual! David era conforme al corazón de Dios y por tal razón, será quien hará "todo lo que yo quiero." ¡Qué bueno sería estar tan plenos en Dios que haríamos todo lo que Él quiere! ¡Sí, amén! Saúl dejó de ganar, perdió la oportunidad de que Dios lo viera como a David. El corazón de Saúl estaba meramente convencido de ser el rey de Israel, pero cuando le llegó toda la vanidad, entonces, le fue muy fácil claudicar (ceder a las presiones externas). El rey Saúl fue bueno en desobedecer. No tuvo fe en Dios. ¿Qué le pasó al rey? Por no tener un corazón dispuesto a la obediencia ofreció sacrificio que solo se le era permitido hacer a Samuel (I Samuel 13:8-14). Saúl esperó los siete días conforme al plazo que le había dado Samuel para llegar, pero el pueblo lo presionó y él se dejó llevar y se adelantó a ofrecer, él mismo, el holocausto. Y aunque ésta fuera una excusa válida eso no cambiaría el hecho de que Saúl había desobedecido a Dios. Tal desobediencia le hizo perder el reinado, porque Dios necesita "un varón conforme a su propio corazón."
Samuel 16:7 "Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón." Isaí y sus hijos fueron invitados a la fiesta del sacrificio y allí David no estaba. El profeta Samuel mira y mira buscando al próximo rey de Israel, quien tendría que estar delante de él. Pero, no podía escoger a ninguno de aquellos que estaban frente a él, ¡qué difícil! ¡Que confusión para Samuel! David era demasiado joven, por tal razón, no iba a la guerra, solo estaba a cargo de las ovejas; él era muy simple para ser un rey. Pero, a instancias de Samuel, tuvieron que enviar por David para traerlo a la fiesta (Vs.11). Aparentemente, David era insignificante a los ojos de su padre, con respecto a la visita de Samuel. Isaí pensaría que el profeta no estaría interesado en él. ¡Pero Jehová estaba muy interesado en el joven pastor! Y Samuel, obediente a la voz de Dios, ¡ungió a David! Desde aquel día en adelante el reino estaba asegurado para David, aunque faltaban años antes de que David llevara la corona de Saúl.
Es que Dios busca en el hombre unas características: 1) HUMILDAD, aunque David fue ungido como rey siguió con la misma tarea que tenía, encargarse de sus ovejas. Vemos que en I Samuel 17:28 la Palabra dice que su hermano mayor lo estaba mirando cuando David preguntaba sobre Goliat y lo menospreció diciéndole: "Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón que para ver la batalla has venido." No era así, David no era soberbio ni tenía malicia en él, llegó allí enviado por su padre para llevarles comida a sus hermanos (Vs.17) y cuando se enteró del desafío y amenaza de Goliat, lo mató. En I Samuel 18:23 David mismo dice: ¿Os parece a vosotros que es poco ser yerno del rey; siendo yo hombre pobre y de ninguna estima? También, en su humildad, siempre honró a Saúl, pese a las persecuciones e intentos de matarlo (I Samuel 18:11 "Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces."). Saúl le atacó y enloqueció, pues la envidia es perjudicial, pero David fue un varón LEAL a pesar de todo y supo honrar al ungido de Dios. Otra característica es que haya 2) ARREPENTIMIENTO. Leemos en el Salmos 51:1-12 que David mostró arrepentimiento genuino ante su pecado. La 3) OBEDIENCIA también es necesaria en un hombre como David. Él supo actuar en el momento indicado por Dios y Goliat no pudo con su juventud y fervor (I Samuel 17:33-36).
Así, que contrario a Saúl, David se distinguió por tener un corazón conforme al corazón de Dios. Su humildad, obediencia y disposición al arrepentimiento lo validaron para ser un fiel siervo del Señor y rey de Israel. ¿Y tú corazón? Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
