El primer mártir de la Iglesia de Jesucristo fue Esteban. Él sabía que con su defensa les estaba provocando más ira a los judíos que odiaban a Jesús. Ellos eran los mismos que habían llevado al Señor Jesús a la cruz para crucificarlo. Esteban ya lleva en él la sentencia de muerte. Su defensa no podía conducir más que a un final, pues desafió a la muerte y la muerte vino. Pero él no vio los rostros torcidos y grotescos, por el odio, de aquellos que lo apedreaban (Vs.54). Su mirada había transcendido el espacio y el tiempo y ahora contemplaba a Jesús a la diestra de Dios (Vs.55). El acto de decir lo que estaba viendo en aquella visión se lo tomaron como la peor blasfemia (Vs.56) y el castigo del blasfemo era morir apedreado (Vs.57,58). Fue un linchamiento (la ejecución de un sospechoso).
I. ¡Qué gran valor el de Esteban!
A. ¡Su pasión, su entrega, su amor por Jesús!
(Vs.54) Los judíos se sentían heridos por lo que escuchaban de boca de Esteban.
"…crujían los dientes contra él."
Llenos de odio y de rabia no soportaban todo el poder que se manifestaba en él.
(Lucas 13:28) "Allí será el llanto y el crujir de dientes…" Este crujir de dientes de aquí en la tierra es una de algunas de las penas del infierno.
(Vs.55 - 56) Esteban hablaba y decía que estaba viendo a Jesús a la diestra del Padre.
Se oían los gritos de ellos para no querer escucharlo, gritaban a grandes voces (Vs.57).
Ya no podían detenerlo con sus razones, entonces se taparon los oídos bajo pretexto de que no podían soportar el oír sus blasfemias.
Esa fue la salida que tomaron para no escucharle.
"…y arremetieron a una contra él" (Vs.57b).
Lo atacan con fuerza como fieras que se lanzan a la presa.
"Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon…", para cumplir así, según ellos, con la Ley de Moisés (Levítico 24:16).
El quitarle la túnica a Esteban fue para dejar ver que ellos eran los héroes ¡de tan triste momento (Vs.58)!
¡Esteban estaba lleno del Espíritu Santo mientras que sus acusadores y jueces estaban llenos de Satanás!
¿De qué lado está el hombre en la tierra, del lado de Satanás o del lado en que estaba Esteban, del lado de Dios, con los que quieren tener la llenura del Espíritu Santo?
(Hechos 6:5) Esteban era un varón lleno de fe y del Espíritu Santo cuando fue nombrado a servir a las mesas. Ahora, que va a recibir la corona del martirio, podemos decir que su nombre lo describe bien, pues "Esteban" significa "corona."
¡Cristo se le manifiesta a Esteban desde la gloria del Cielo!
a. (Vs.55) "…puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios…" Ellos, los judíos, tenían puestos los ojos en Esteban ¡CON FURIA!, mientras que él los tenía puestos en el Cielo ¡CON FE! ¡De allí, del Cielo, viene su socorro, y allí, en el Cielo, tiene la puerta abierta! Su gran dolor no puede interrumpir la comunión que tiene con Dios. Los que están llenos del Espíritu Santo miran al Cielo porque ¡allí está su corazón!
b. Vio la gloria de Dios porque vio los cielos abiertos. Se le abrieron los cielos para darle una vista de la dicha que allí le esperaba y ayudarle a ¡sufrir con gozo la muerte que le iban a dar!
c. También vio a Jesús, al Hijo de Dios. Jesús estaba a favor de él, ya no le importaba quiénes pudieran estar en contra de él.
(Vs.59) "Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía…" ¡Las piedras no le callaron su boca! ¡Él tenía a un gran Dios al que podía ir! ¡Lo echaron de la ciudad, pero de Dios no pudieron alejarlo!
"Señor Jesús, recibe mi espíritu." (Lucas 23:46). Como Esteban, de manera parecida entregó Jesús su espíritu al Padre cuando iba a morir.
Esteban era un hombre de amor (Vs.60). Mostró su humildad ("Y puesto de rodillas…"). "…clamó a gran voz…", es una expresión de insistencia, dada la perversidad de sus asesinos. Elevó a Dios una oración: "Señor, no les tomes en cuenta este pecado." El ejemplo era el del Maestro (Lucas 23:34). Su reacción fue ¡DE AMOR Y PERDÓN!
Su muerte: "Y habiendo dicho esto, durmió." La muerte es un sueño, porque no es definitiva (no es permanente) (1 Tesalonicenses 4:13,16). ¡El creyente muere (duerme) en espera del despertar de la resurrección! Esteban se durmió después de orar por sus perseguidores, como si diese a entender que no podía morir en paz si no hubiese hecho eso: "…no les tomes en cuenta este pecado." Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Esteban
Hechos 7:54-60
“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios”
Esteban, el primer mártir de la Iglesia, sabía que su defensa provocaba la ira de los que habían llevado a Jesús a la cruz. Desafió a la muerte y la muerte vino, pero su mirada ya contemplaba a Jesús a la diestra de Dios. Estos son los puntos para la semana.
- ¡Qué gran valor, pasión y amor por Jesús! Los que lo oían crujían los dientes contra él, llenos de odio y rabia, porque no soportaban todo el poder que se manifestaba en Esteban.
- Cuando ya no podían detenerlo con razones, se taparon los oídos, gritaron y arremetieron contra él como fieras sobre la presa; lo echaron de la ciudad y lo apedrearon.
- Esteban estaba lleno del Espíritu Santo, y sus acusadores llenos de Satanás. Cada hombre en la tierra tiene que ver de qué lado está: del de Satanás o del lado de Dios.
- Ellos tenían los ojos puestos en Esteban con furia; él los tenía en el Cielo con fe. Su gran dolor no interrumpió su comunión con Dios, porque el que está lleno del Espíritu mira al Cielo.
- Vio los cielos abiertos y a Jesús a la diestra del Padre. Jesús estaba a favor de él, y ya no le importaba quién estuviera en contra; las piedras no le callaron la boca.
- Puesto de rodillas, clamó: «Señor, no les tomes en cuenta este pecado». Siguió el ejemplo del Maestro, y su reacción fue de amor y perdón hacia sus propios asesinos.
- «Y habiendo dicho esto, durmió». La muerte del creyente es un sueño, no es definitiva: duerme en espera del despertar de la resurrección. Esteban no quiso dormirse sin antes orar por sus perseguidores.
Piensa en alguien que te ha hecho daño y, como Esteban, ora por esa persona pidiéndole a Dios que no le tome en cuenta ese pecado.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Esteban Ve el Cielo Abierto
Hechos 7:54-60
Para leer en voz alta con los niños
“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Esteban estaba lleno del Espíritu Santo, miró hacia arriba y vio a Jesús en el cielo, al lado de Dios. Mientras unos hombres enojados le tiraban piedras, Esteban no miraba sus caras furiosas: miraba el cielo abierto.
- Esteban amaba a Jesús y hablaba de Él con valentía, aunque sabía que a muchos no les gustaba oírlo y que se iban a enojar con él.
- Aquellos hombres se taparon los oídos y gritaron para no escucharlo. Cuando uno no quiere oír a Dios, a veces se tapa el corazón como ellos se taparon los oídos.
- Esteban estaba del lado de Dios y ellos no. Cada persona escoge de qué lado quiere estar, y eso es algo muy serio.
- Aunque le dolía mucho, Esteban siguió mirando al cielo y hablando con Jesús. Las piedras no pudieron callar su boca.
- Esteban se arrodilló y le pidió a Dios que perdonara a los que le hacían daño, igual que hizo Jesús en la cruz.
- Después Esteban se durmió. Para los que aman a Jesús, la muerte es como dormir, porque un día Dios los va a despertar.
¿Qué es lo más difícil de perdonar a alguien que te trató mal?
Esta semana, ora por una persona que te haya hecho sentir mal.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
