Mis queridos hermanos, el amor y el celo por Dios y Su gran poder me lleva a decirles sobre la preocupación que me causa el llegar a faltarle a Él, ya que Él es el Dios todopoderoso y dueño del Universo y de todo lo creado. Los apóstatas serán castigados terriblemente por el Señor, Juez Justo. No descuidemos la fe.
I. Se nos da una advertencia contra la apostasía
A. Apostasía = es un desafío a un sistema establecido o a una autoridad.
Es una rebelión.
Un abandono o abuso de la fe cristiana.
Hoy día se disfraza la apostasía de esta forma: me voy a otra Iglesia porque no estoy de acuerdo con la mía; cuando Dios siembra a alguien en un lugar su fruto será en ese lugar.
(Vs.26) También se define la apostasía como el pecar deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad.
Igual que Judas, la persona ha oído el Evangelio de Cristo, y luego se convierte en un traidor de la fe.
El apóstata conoce el camino de la salvación; incluso ha pretendido recibirla; pero luego repudia, rechaza a Cristo de manera deliberada.
Para tal persona ¡ya no queda más sacrificio por los pecados!
Ha rechazado de manera decisiva y concluyente el sacrificio de Cristo hecho una vez para siempre.
Por ello, Dios no tiene otro camino de salvación que ofrecerle.
¡La apostasía es un pecado voluntario de extraordinaria gravedad!
Aquí, en estos versículos, se amonesta de que, SI HAY TIBIEZA en la comunión cristiana, eso ¡PUEDE MOTIVAR LA APOSTASÍA!
Se advierte que si no hay diligencia y esmero en el PROGRESO DE LA FE entonces habrá tibieza, acontecerá un RELAJAMIENTO (cogerlo suave, aflojarse) seguido de una POSIBLE APOSTASÍA.
(Vs.26) "Si pecáremos…" Se refiere a "si se nos ve pecando", eso es, no en un hecho aislado, sino en un estado pecaminoso, practicando el pecado.
"…voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad…" del Espíritu Santo. "…el Espíritu de verdad…" (Juan 14:17); "…Espíritu de la gracia…" (Hebreos 10:29) Es recaer, pecar y apostatar en un desafío, rebelión y abuso de la fe, en un abandono. Eso no es pecado de ignorancia o de error, ¡ES PECADO DELIBERADO CONTRA EL ESPÍRITU! Es pecar donde había conocimiento de las obligaciones evangélicas tales como: congregarse, santificarse, orar, ayunar, leer y amar la Palabra, ofrendar, amar a los hermanos, fidelidad, darse, etc.
Es pecar presuntuosamente (presumiendo al hacerlo) y con perseverancia (con firmeza y constancia) contra la redención de Cristo, que fue hecha para nosotros.
Se dice que: ¡Sólo el que está alto, puede caer bajo!
Tiene que haber en el alma del apóstata una referencia viva a lo que es bueno para que luego llegue a ser completamente malo: ¡No hay ignorancia para la apostasía (el apóstata desafía, se rebela, abandona la fe)!
¡Por tanto, el hombre puede ser más reprobado (no aprobado) que las bestias y los ángeles apóstatas más que el hombre apóstata!
"…ya no queda sacrificio por los pecados…" Es que hay UN SOLO SACRIFICIO que puede expiar el pecado, y ellos, habiendo tenido pleno conocimiento de dicho sacrificio, deliberadamente lo rechazan.
B. (Vs.27) Nada queda "…sino una horrenda expectación (ansiedad que se produce por la espera de algo) de juicio" ¡No hay esperanza de escapatoria!
"…una horrenda expectación…" Cierta expectación horrorosa, extraordinaria, indescriptible.
Es casi imposible renovar al apóstata para arrepentimiento (Hebreos 6:4-6).
Él (o ella) se ha cortado a sí mismo (a) consciente y voluntariamente de la gracia de Dios en Cristo.
Su porción es UN FUEGO AIRADO QUE ESTÁ A PUNTO DE CONSUMIR ¡A LOS ADVERSARIOS!
Este lenguaje está evidentemente pensado para expresar ¡un castigo terriblemente severo!
Observemos que ¡Dios CLASIFICA A LOS APÓSTATAS COMO ADVERSARIOS!
El apóstata vive consciente o no a la expectativa de su condena, ¡un hervor de fuego que se lo va a devorar!
Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
