¡No nos atrevamos a copiar la conducta que tuvieron los israelitas en el desierto! ¡Esto es una advertencia de la Epístola! Una advertencia ¡en contra del endurecimiento de corazón! ¡Le había sucedido a Israel en el desierto, y puede volver a suceder a todo aquel que no cuide el corazón!
I. De modo que hoy día el Espíritu Santo sigue hablando a través del Salmos 95:7-11.
A. Igual como lo hizo al principio cuando inspiró al salmista. (Vs.7) "Si oyereis hoy su voz…"
El pueblo de Israel divagó (caminó sin un rumbo fijo) por el desierto.
(Vs.8) "No endurezcáis vuestro corazón…" Cuando Dios habla, ¡debemos ser prontos en responder!
Dudar de Su palabra es tratar al Señor de mentiroso y eso significa que incurrirá en "Su ira", en "Su furor".
No es la ira o furor (sentimiento de intenso enfado) de la Pastora, sino la de Dios.
No echen a mi vida la ira que Dios pueda tener, pues la provocan cuando no Le quieren oír.
Esta es la historia de Israel en el desierto. Un penoso registro de quejas (¡Cuidado tú también si te quejas de todo!), de las concupiscencias, de la idolatría, de la incredulidad y de la rebelión de aquella gente.
Fue en el desierto de Parán que volvieron los espías incrédulos con un malvado informe de desaliento y duda (Números 13:25-29, 14:). Y el pueblo decidió volverse a Egipto, a la tierra de su esclavitud.
(Salmos 95:9) (Números 14:33,34) Fue tal la indignación de Dios que DECRETÓ QUE EL PUEBLO IRÍA ERRANTE POR EL DESIERTO DURANTE CUARENTA AÑOS.
Sólo entraron a la tierra prometida Caleb y Josué (Números 14:28-30).
Es significativo que, así como Israel pasó cuarenta años en el desierto, así el Espíritu de Dios trató con la nación de Israel, después de la muerte de Cristo, durante aproximadamente cuarenta años.
(Salmos 95:10) "Pueblo es que divaga de corazón". El profundo "desagrado" de Dios con Israel en el desierto provocó esta dura denuncia.
Dios los acusó de una perpetua inclinación a apartarse de Él y a ignorar voluntariamente "Sus caminos".
¡No están en Dios, viven sin rumbo fijo, desconocen el camino en Dios! ¡Se alejan, pues viven vagando!
(Vs.11) En su "ira", juró que no entrarían en Su reposo, es decir, a la tierra de Canaán.
En Hebreos 3:12-15 está la explicación que el Espíritu Santo nos da sobre esta experiencia de Israel.
Es propio en la Epístola a los Hebreos llamar "hermanos" a quienes se les dirige la misma.
Pero, no todos los que llegan a la iglesia son verdaderos cristianos, ni verdaderos hermanos.
¡Todos los que profesan ser creyentes deberían estar constantemente EN GUARDIA CONTRA UN CORAZÓN MALO DE INCREDULIDAD que pudiese llevarlos a apartarse del Dios vivo!
Esto es una constante amenaza que hay en uno, no es aquel, ni el otro, ¡es lo que hay en la vida de uno mismo! Por tal razón, deja ya de acusar y examinar al otro y mírate "tú".
(Vs.13) "…antes exhortaos los unos a los otros cada día…" Un buen antídoto es la mutua exhortación (la plática o sermón familiar breve para el aviso, para la advertencia).
Es bueno hablar o exhortar cuando ves que se quieren alejar del Señor. Porque, hay religiones que no pueden tratar con el pecado de manera efectiva.
"…entre tanto que se dice: HOY…" ¡Hoy, que todavía vives y está la oferta de Dios de salvación por la gracia! ¡Hoy, que es el tiempo aceptable! ¡Hoy, que es el día de salvación! ¡Hoy, escapa por tu vida!
(Vs.14) Se te recuerda que "…somos hechos participantes de Cristo…", si retenemos FIRME HASTA EL FIN nuestra confianza del principio. Hay que demostrar con nuestras vidas que hemos sido salvos de manera genuina. De no ser así es pura hipocresía, sólo ha sido visitar meramente un lugar.
¡LA FE ES LA RAÍZ DE LA SALVACIÓN! ¡LA PERSEVERANCIA ES EL FRUTO!
¿Quiénes son los compañeros de Cristo? ¡Aquellos que por su firmeza en la fe demuestran que verdaderamente le pertenecen!
(Vs.15) La triste experiencia de Israel está en las palabras del Salmos 95:7,8 "Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación."
Lo que fue dicho a Israel, se dirige ahora a todo aquel que pudiera sentirse tentado a abandonar las buenas nuevas y volverse atrás. ¡Es que no dejan a la iglesia, sino a Dios!
(Vs.16) La apostasía de Israel: La "rebelión", la "provocación" y por tanto la "retribución" (¡el pago!).
LOS REBELDES son identificados como "…todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés." 29. ¡Caleb y Josué fueron los solitarios excepcionales!
(Vs.17) La PROVOCACIÓN = esos mismos rebeldes que provocaron a Jehová durante cuarenta años.
Eran unos seiscientos mil de ellos, y para cuando hubo terminado el plazo de los cuarenta años, el desierto estaba punteado (marcado) con seiscientos mil sepulcros.
(Vs.18) La RETRIBUCIÓN = el pago que tendrán aquellos que pudiesen sentirse tentados a dejar "la menospreciada" minoría de verdaderos cristianos por la inmensa mayoría de los que tienen una forma externa de religión pero que niegan el poder de la piedad. ¿Acaso la mayoría tiene siempre razón?
En este capítulo de la historia de Israel, ¡sólo dos tenían razón, y más de medio millón de personas estaban en error!
(Vs.19) Había sido la "incredulidad" lo que había mantenido a los "hijos rebeldes" fuera de la tierra prometida, y es la "incredulidad" lo que mantiene al hombre fuera de la heredad de Dios en cada dispensación. La lección es evidente: guardémonos de "un corazón malo" de "incredulidad".
Caleb y Josué, honraron a Dios contando que Su palabra era absolutamente veraz, Su poder infinito, Su disposición inmutablemente llena de gracia, y Su fidelidad tal, que nunca suscitaría (promovería) ninguna esperanza que no fuese a satisfacer. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Divagar De Corazón
Hebreos 3:7-13
“Siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos.”
La Epístola a los Hebreos advierte contra el endurecimiento del corazón: le sucedió a Israel en el desierto y puede volver a suceder a todo aquel que no cuide su corazón. Israel divagó, caminó sin rumbo fijo, porque no le creyó a Dios. Estos son los puntos para la semana.
- Hoy el Espíritu Santo sigue hablando: «Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones». Cuando Dios habla debemos ser prontos en responder, porque dudar de Su palabra es tratar al Señor de mentiroso.
- La historia de Israel en el desierto es un penoso registro de quejas, concupiscencias, idolatría, incredulidad y rebelión. Cuando los espías trajeron un informe de duda, el pueblo decidió volverse a Egipto, a la esclavitud.
- Dios decretó que irían errantes por el desierto cuarenta años, y juró en Su ira que no entrarían en Su reposo. De todos los que salieron de Egipto, solo Caleb y Josué entraron a la tierra prometida.
- «Pueblo es que divaga de corazón»: no están en Dios, viven sin rumbo fijo y desconocen Sus caminos. Esa amenaza está en uno mismo; deja ya de acusar y examinar al otro, y mírate tú.
- El antídoto es exhortarnos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice «Hoy»: hoy que todavía vives, hoy que está la oferta de salvación por gracia, hoy que es el día de salvación.
- Somos participantes de Cristo si retenemos firme hasta el fin la confianza del principio. La fe es la raíz de la salvación y la perseverancia es el fruto; sin eso, solo se ha visitado un lugar.
- Solo dos tenían razón y más de medio millón estaban en error: la mayoría no siempre tiene razón. Fue la incredulidad lo que dejó fuera a los rebeldes; guardémonos de un corazón malo de incredulidad.
Cuando veas a alguien que se quiere alejar del Señor, háblale y exhórtalo esta semana, hoy mismo, sin dejarlo para mañana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Cuarenta Años Dando Vueltas
Hebreos 3:7-13
Para leer en voz alta con los niños
“Siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios dijo que Su pueblo siempre andaba perdido por dentro y no conocía Sus caminos. El pueblo de Israel no le creyó a Dios, y por eso anduvo dando vueltas por el desierto cuarenta años sin llegar a la tierra prometida.
- Dios sigue hablando hoy por Su Palabra. Cuando lo escuchas, no pongas el corazón duro como una piedra: obedece rápido, sin dejarlo para mañana.
- En el desierto el pueblo se quejaba de todo. Y cuando unos espías dijeron que la tierra era muy difícil de conquistar, el pueblo quiso regresar a Egipto, donde eran esclavos.
- No creerle a Dios es como decirle que miente. Por eso Dios se enojó, y los que no creyeron nunca entraron en la tierra prometida. La desobediencia sí tiene consecuencias.
- Solo Caleb y Josué le creyeron a Dios y entraron. Eran dos contra muchísimos, pero ellos tenían la razón. Lo que hacen todos no siempre es lo correcto.
- En vez de fijarte en lo que hacen mal los demás, mira tu propio corazón. Y si ves a un amigo alejándose de Dios, anímalo con cariño ese mismo día.
- Creer es el comienzo, y seguir firme hasta el final demuestra que de verdad eres de Cristo. No basta con ir a la iglesia; hay que seguirlo todos los días.
¿Por qué crees que Caleb y Josué sí le creyeron a Dios?
Esta semana, cuando escuches algo de la Biblia, hazlo ese mismo día, sin dejarlo para después.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
