Pedro aconseja a los hermanos. Ya no era aquel Pedro del comienzo, impulsivo y lleno de debilidades. Este era el Pedro del que Cristo había profetizado que se convertiría en una roca (Cefas) Juan 1:42. Es el mismo hombre que se había disciplinado a través de años de sufrimiento y pruebas y el cual se había fortalecido con el bautismo del Espíritu Santo. Esta carta que Pedro envía a los hermanos evidentemente pertenece a los últimos periodos de su vida.
I. La carta era para los elegidos por el Señor para salvación, ellos eran los hermanos que habían sido esparcidos, expatriados a distintas tierras por causa del Evangelio (Vs.1,2)
A. Pedro está aquí dándole instrucciones y amonestación.
Lo hacía según las órdenes que Jesús le había dado.
Para animar y fortalecer a los hermanos (Lucas 22:3 "…tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.")
Para alimentar el rebaño de Dios (Juan. 21:15-17 "…apacienta mis ovejas…")
El sufrimiento es la base de esta carta (Vs.7).
Pero, Pedro les habla de la victoria sobre el sufrimiento como lo fue en Jesús.
La dinámica (fuerza, poder) del deber nace en el corazón del Evangelio que le ha sido dado a los creyentes.
B. (Vs.13) Tener un entendimiento "ceñido" (cuando se rodea algo apretándolo mucho sin dejar apena espacio)
Al salir a un mundo hostil, los creyentes debían evitar el pánico y las distracciones.
Ellos estaban perseguidos, maltratados y aún los mataban.
En tiempo de persecución, hay siempre la tendencia a volverse agitado y confundido.
Por lo tanto, una mente "ceñida" es una mente fuerte, arreglada, que nada le mueve y lista pata la acción.
No está estorbada por la distracción "del temor" a los hombres o a la persecución.
Este estado de solidaridad mental (la mente ayudando) es además alentada mediante las palabras de Pedro: "…sed sobrios…"
Esto significa que tengan dominio propio, muy contrario a la histeria.
El espíritu sobrio es "equilibrado" y "estable".
Los santos son apremiados (con urgencia) a mantener una mente optimista, que mira adelante esperando por completo en la gracia que se les traerá en la revelación de Jesucristo.
La certidumbre de la venida de Cristo es presentada como un motivo apremiante para la paciencia a través de las tempestades y tribulaciones de la vida.
C. La mente obediente (Vs.14)
Los hijos obedientes no deberían seguir los pecados que los caracterizaban en su vida anterior.
Ahora que son cristianos deberían modelar sus vidas según "Aquel" cuyo nombre llevan.
Si no se aperciben y caen amoldándose al mundo impío, ¡negarán su carácter celestial!
¡No eres de aquí perteneces al Dios santo!
Las cosas que hacías en los días de tu "…ignorancia…" deberían ser quitadas, ahora que has sido iluminado por el "Espíritu Santo."
Los deseos que antes tenías significan los pecados a los que te entregabas cuando eras ignorante de Dios.
Ya conoces a Dios y por conocerle debes saber que lo que tienes es más grande que todo aquello cuando estabas en el mundo.
¡No negociar con el mundo!
D. (Vs.15) "…Aquel que os llamó es santo…"
En lugar de imitar al mundo impío en sus modas y estilos, nuestras vidas deberían reproducir (volver a producir) el carácter "santo" de Aquel que nos llamó.
Tenemos un llamado santo a no imitar lo sucio, lo inmundo de la tierra.
Ser piadoso (piedad, devoción hacia Dios y lo religioso) significa llevar la semejanza "moral" de Dios.
¡Dios es santo en todos Sus caminos!
Si queremos ser como Él, hemos de ser santos en todo lo que "hacemos" y "decimos."
En esta vida nunca seremos "tan" santos como Él, pero deberíamos "ser" "santos" porque Él lo es.
II. (Vs.16) "…porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo."
A. (Levítico 11:44) "…por tanto os santificareis…"
Ser santo es cuando mueres a la carne, a esa carne que nos separa de Dios.
Crees que te acuso con la Palabra, pero lo que tú debes luchar, es lo que yo lucho desde que llegué a Jesús.
¡Dios espera de Su pueblo que sea semejante a Él!
Tú tienes poder para vivir una vida santa por el Espíritu Santo que mora en ti.
Los santos del A. T. no tenían esta ayuda y bendición que tenemos en el N.T.
Tenemos más privilegios, ¡y somos también más responsables!
El versículo del A. T. de Levítico toma una nueva profundidad de significado en el Nuevo Testamento.
Es la diferencia entre lo formal (lo establecido, lo organizado) y lo vital (lo propio de la vida, lo perteneciente a la vida).
La santidad era el ideal de Dios en el A. T.
Y ese ideal ha tomado una característica concreta (real, sólida y precisa) en lo cotidiano (en lo diario), ¡con la venida del Espíritu de verdad!
No es que va y viene o que se obtiene por sacrificio, sino que en su muerte Jesús subió al cielo y entonces, ¡descendió el Espíritu Santo para estar siempre en ti! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Palabra de Dios
1 Pedro 1:1-25
“como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
Pedro, ya no el impulsivo del comienzo sino la roca que Cristo profetizó, escribe a los hermanos esparcidos y perseguidos para confirmarlos y alimentar el rebaño. Les pide una mente ceñida, sobria y obediente, y una vida santa, porque el que los llamó es santo. Estos son los puntos para la semana.
- Pedro se había disciplinado con años de sufrimiento y pruebas, y se fortaleció con el bautismo del Espíritu Santo. Escribe como Jesús le mandó: confirma a tus hermanos, apacienta mis ovejas.
- El sufrimiento es la base de esta carta, pero Pedro les habla de la victoria sobre el sufrimiento, como lo fue en Jesús, y les recuerda que la fuerza del deber nace del Evangelio.
- En la persecución hay tendencia a agitarse y confundirse. Una mente ceñida es fuerte, arreglada, que nada la mueve, sin la distracción del temor a los hombres; y ser sobrio es tener dominio propio.
- Los hijos obedientes no siguen los pecados de su vida anterior. Lo que hacías en los días de tu ignorancia debe quitarse: no eres de aquí, perteneces al Dios santo. ¡No negocies con el mundo!
- En lugar de imitar al mundo impío en sus modas y estilos, nuestra vida debe reproducir el carácter santo del que nos llamó, en todo lo que hacemos y decimos.
- Ser santo es morir a la carne que nos separa de Dios. Tienes poder para vivir una vida santa por el Espíritu Santo que mora en ti: tenemos más privilegios, y somos también más responsables.
Identifica esta semana una costumbre de tu vida anterior que todavía negocias con el mundo, y déjala, confiando en el poder del Espíritu Santo que mora en ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Mente con Cinturón
1 Pedro 1:1-25
Para leer en voz alta con los niños
“como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios es santo, limpio y bueno en todo, y quiere que sus hijos vivan limpios como Él. Pedro les dice a los cristianos que se amarren la mente como quien se aprieta el cinturón, para estar listos y no distraerse con el miedo.
- Pedro antes era impulsivo y se equivocaba mucho. Pero Jesús lo fue cambiando hasta hacerlo fuerte como una roca, y le pidió que cuidara a sus ovejas.
- Los cristianos a quienes Pedro escribió sufrían mucho: los perseguían y los maltrataban. Pedro les recuerda que Jesús también sufrió y venció.
- Una mente con cinturón está firme y lista. No se deja asustar ni distraer; se queda firme pensando en Dios, aunque haya problemas.
- Antes de conocer a Dios hacíamos cosas malas sin darnos cuenta. Ahora que lo conocemos, no podemos seguir haciéndolas como si nada.
- Ser santo es parecerte a Dios en lo que haces y en lo que dices, y no copiar lo malo que hacen otros para caer bien.
- No tienes que hacerlo con tus propias fuerzas: el Espíritu Santo vive en ti y te ayuda a portarte bien cada día.
¿Qué cosa haces a veces solo porque otros la hacen?
Esta semana, cuando veas a otros haciendo algo malo, di que no y escoge lo que agrada a Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
